El majestuoso edificio se encuentra en la ribera norte del río Támesis (Getty Images)
El majestuoso edificio se encuentra en la ribera norte del río Támesis (Getty Images)

En la capital del Reino Unido se encuentra uno de los lugares más conocidos y concurridos por los locales y visitantes: la Torre de Londres, una fortaleza que fue construida en 1066 y que fue anexando nuevos terrenos en los siglos siguientes.

Oficialmente conocida como el Palacio Real y Fortaleza de su Majestad, es un castillo histórico situado en la ribera norte del río Támesis en el centro de la ciudad.

Su construcción fue parte de la conquista normanda de Inglaterra. La Torre Blanca, la parte original del castillo, fue construida por Guillermo el Conquistador en 1078, convirtiéndose en símbolo de la opresión en Londres por parte de la nueva élite gobernante. Desde al menos el año 1100, el castillo fue usado como prisión, aunque fue construido como fortaleza como propósito primario.

Las torres albergan las joyas de la Corona y son custodiadas (Getty Images)
Las torres albergan las joyas de la Corona y son custodiadas (Getty Images)

La Torre es un complejo de varios edificios situado dentro de dos anillos concéntricos de muros defensivos y un foso. El castillo se amplió en varias etapas, sobre todo bajo el mandato de Ricardo Corazón de León, Enrique III y Eduardo I en los siglos XII y XIII.

Lo cierto es que el castillo tiene siglos de historia manchada con sangre y diferentes leyendas, como que aquí ronda el fantasma de Ana Bolena cargando a cuestas su cabeza guillotinada.

Entre quienes transitaron sus calabozos se destacan William Wallace, el rey Enrique VI y su esposa, Tomás Moro, Ana Bolena y su hermana, Guy Fawkes y el jerarca nazi Rudolf Hess, además de varios nobles, otras esposas de Enrique VIII, espías y los que se creían conspiradores durante el siglo XII y mediados del siglo XX.

Los guardias también son los guías disponibles para los turistas (Getty Images)
Los guardias también son los guías disponibles para los turistas (Getty Images)

Hoy la Torre ya no es una prisión, y sus calabozos son uno de los atractivos principales para los turistas. Hoy este fuerte cumple una de las funciones más importantes para la monarquía. Y es que en esta fortaleza se guardan parte de las joyas de la Corona inglesa, que están en exhibición.

La Torre sirvió como armería, tesorería, casa de especias, Real Casa de la Moneda, registro público y casa de las joyas de la Corona del Reino Unido

Las piezas que se encuentran aquí quitan el aliento: desde un diamante valuado en 400 millones de dólares y la Corona Imperial con 2.868 diamantes, 273 perlas, 17 zafiros, 11 esmeraldas y 5 rubíes.

Las torres albergaron durante siglos a prisioneros, entre ellos figuras importantes de la historia (Getty Images)
Las torres albergaron durante siglos a prisioneros, entre ellos figuras importantes de la historia (Getty Images)

El edificio no solo custodia hoy las exposiciones de joyas. En su interior se encuentra también un bar en el que los guardias de la Torre pueden pasar su tiempo libre tomando una cerveza. Sin embargo, solo se puede acudir con invitación, ya que está cerrado para los visitantes.

Este bar está ambientando con reliquias arqueológicas que se encontraron en la Torre y sus alrededores. Además, se exhiben condecoraciones militares de todo el mundo, mientras los guardianes de la Corona pueden disfrutar y distenderse.

Los guardianes de la corona custodian toda la Torre (Getty Images)

Hoy la Torre es básicamente una atracción turística. Además de la increíble arquitectura, se pueden ver las joyas de la Corona, una colección de armaduras reales y restos de la muralla romana.

SEGUÍ LEYENDO