Los hombres tienen menos probabilidades que las mujeres de necesitar inteligencia y trabajo duro para crecer laboralmente, revelan los datos arrojados por una investigación (Shutterstock)
Los hombres tienen menos probabilidades que las mujeres de necesitar inteligencia y trabajo duro para crecer laboralmente, revelan los datos arrojados por una investigación (Shutterstock)

Considerar que la diferencia en las oportunidades e ingresos entre hombres y mujeres se debe solo a un aspecto sería un error, ya que múltiples estudios se dedicaron a estudiar el origen de este tema. Según un estudio de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), a nivel mundial el 71% de los hombres en edad laboral se encuentra trabajando mientras que este indicador es del 45% para las mujeres. Y aunque para ambos géneros la tasa del desempleo ronda el 3%, el indicador más impactante es ver que el 25% de los hombres se encuentra fuera del mercado laboral, mientras que en las mujeres este porcentaje se eleva al doble (52%).

Una nueva investigación publicada por el Instituto Global para el Liderazgo de la Mujer, la compañía Ipsos MORI y la Universidad de King’s College de Londres encuestó a alrededor de 20.000 personas de 28 países en un esfuerzo por comprender las percepciones públicas de lo que ayuda o dificulta la igualdad de las mujeres en todo el mundo.

Cuando se les pidió que seleccionaran una de las 14 opciones posibles para los factores clave que ayudan a las mujeres a crecer en el ámbito de trabajo, las personas en el Reino Unido, los Estados Unidos y Australia mencionaron la inteligencia como significativamente más importante para las mujeres que para los hombres. Los hallazgos también revelaron que el aspecto físico continúa siendo clasificado como mucho más importante para que las mujeres prosperen en comparación con los hombres.

“Esta investigación refuerza la idea de que las personas entienden que los hombres tienen más probabilidades de salir adelante en la vida, mientras que las mujeres tienen que ser significativamente mejores y más inteligentes para incluso poner un pie en la puerta", explicó Julia Gillard, ex primera ministra de Australia y presidenta del Instituto Global para el Liderazgo de la Mujer en el King’s College de Londres.

La brecha salarial resultante de un informe indicó que, a nivel mundial, las mujeres cobran entre un 20,5% y un 21,8% menos que sus pares hombres si se consideran los ingresos mensuales (Shutterstock)
La brecha salarial resultante de un informe indicó que, a nivel mundial, las mujeres cobran entre un 20,5% y un 21,8% menos que sus pares hombres si se consideran los ingresos mensuales (Shutterstock)

Pero la inequidad no es solo cuestión de cantidad, sino de calidad. En otro informe de la OIT titulado “Informe mundial sobre salarios 2018/19: ¿Qué hay detrás de las brechas salariales de género?” se comparó la brecha de ingresos entre hombres y mujeres en 73 países de todas las regiones y que representan el 80% de los asalariados del mundo.

La brecha salarial resultante de este informe indicó que, a nivel mundial, las mujeres cobran entre un 20,5% y un 21,8% menos que sus pares hombres si se consideran los ingresos mensuales; mientras que esa brecha ronda el 15,6% y 16,6% si se comparan valores de ingresos por hora, lo que evidencia que – aunque la brecha existe – en muchos países las mujeres trabajan menos horas que los hombres (sea porque eligen un trabajo part time o tienen menos oportunidades de un trabajo full time).

Según datos arrojados por la investigación, las mujeres (15%) tienen el doble de probabilidades que los hombres (7%) de que su aspecto sea citado como clave para su éxito; esta cifra aumenta a más de un tercio en Rusia (35%). Por el contrario, las redes personales se consideran más importantes para el éxito de los hombres. A nivel mundial, el 22% dice que estar conectado es clave para los hombres, en comparación con el 13% que dice lo mismo para las mujeres. Y el 18% dice que las conexiones políticas son particularmente importantes para los hombres, frente al 8% para las mujeres.

La mayor parte de la culpa de la brecha en la igualdad entre mujeres y hombres se asigna a los empleadores (Shutterstock)
La mayor parte de la culpa de la brecha en la igualdad entre mujeres y hombres se asigna a los empleadores (Shutterstock)

La mayor parte de la culpa de la brecha en la igualdad entre mujeres y hombres se asigna a los empleadores que, según los encuestados, no están haciendo lo suficiente para cerrar la brecha salarial de género. El 22% de los encuestados citó la falta de apoyo del empleador para equilibrar el trabajo y las responsabilidades, mientras que otro 21% culpó a los empleadores por no promover a las mujeres a puestos de alto nivel.

Las falsas representaciones de las mujeres en los medios de comunicación también se mencionaron como una causa importante de desigualdad entre los sexos (9%), junto con la falta de mujeres en puestos de poder político (15%). En todo el mundo, los hombres tienen el doble de probabilidades que las mujeres de afirmar que se ha logrado la igualdad de género en su país.

Turquía (32%), Brasil (29%), España (25%), Sudáfrica (25%), Hungría (25%) y Perú (25%) fueron los países más propensos a culpar a sus gobiernos por no hacer lo necesario para promover la igualdad de género, mientras que la falta de educación en hombres y niños sobre la igualdad de género fue citada como el problema principal en México (38%), Argentina (34%), Perú (39%) y Chile (34%).

Acortar la brecha

La diferencia salarial de género es la diferencia entre las retribuciones salariales de los hombres y de las mujeres expresada como un porcentaje del salario masculino, de acuerdo con la OCDE (Shutterstock)
La diferencia salarial de género es la diferencia entre las retribuciones salariales de los hombres y de las mujeres expresada como un porcentaje del salario masculino, de acuerdo con la OCDE (Shutterstock)

El compromiso por la equidad de género es uno de los pilares de los Objetivos de Desarrollo Sostenible del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo, donde se propone “de aquí a 2030, lograr el empleo pleno y productivo y el trabajo decente para todas las mujeres y los hombres, incluidos los jóvenes y las personas con discapacidad, así como la igualdad de remuneración por trabajo de igual valor”.

Para apoyar este objetivo, se creó la Coalición Internacional para la Igualdad Salarial (EPIC, por sus siglas en inglés) que busca generar el compromiso político y la transformación social, de la cual participan tanto Naciones Unidas, como la OIT, la Organización para la Cooperación Económica y el Desarrollo (OECD), además de organizaciones de empleados, sindicatos y diferentes gobiernos.

SEGUÍ LEYENDO: