Esta serie cuenta la historia del matrimonio compuesto por Joy, interpretada por la multifacética Toni Collette (Sexto Sentido) y por Alan, Steven Mackintosh, que brilló en la serie británica The Halcyon.

Ambos llevan unidos más de dos décadas y una rutina que incluye los trabajos de ambos-ella es psicóloga y él, docente-más sus hijos con sus conflictos personales. La vida de los Richards parece estar en una meseta y el sexo forma parte de esta "tarea" diaria o semanal que ya no disfrutan y forma parte de algo sumamente aburrido.

El punto de partida es un accidente que tiene Joy, cuando es atropellada andando en bicicleta. Allí comienza su recuperación, con ejercicios específicos, para que vuelvan a moverse todos sus músculos.

Es durante una clase de natación donde conocerá a quien se convertirá en su amante. Mientras tanto Alan no puede resistirse a la vida desenfrenada y sin etiquetas de una compañera de trabajo, y decide tener sexo con ella.

Joy le propone a su marido que tengan una vida sexual fuera del matrimonio, pero que eso no signifique que se rompa su vínculo de pareja.

¿Puede seguir funcionando un matrimonio de 20 años con una vida sexual "diferente"? Este es el planteo de Wanderlust, buscar lo que sea necesario para mantenernos atractivos, la necesidad de gustarle al otro, la búsqueda de placeres sin tanta culpa.

También forman parte de esta historia los hijos del matrimonio que hablan sin tantos tapujos de sexo, masturbación, tríos sexuales y relaciones homosexuales.

En épocas de poliamor, la serie nos regala un poco de esto con tono de comedia y reflexión. Se anima a mostrarnos cómo se vive el sexo en personas adultas, con sus cuerpos imperfectos, sus temores y sus ganas de disfrutar a toda costa.

Es una serie que se toma la sexualidad con mucha seriedad e intenta despojarnos de nuestros prejuicios.

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