Wanda Nara regresó a Italia después de una semana a cargada de adrenalina y polémica en Argentina. Durante sus días en el país, realizó una tapa de revista en la que posó al natural después de las fotos que aparecieron en Ibiza junto a Mauro Icardi.

La modelo aseguró que le retocaron su cuerpo y que no tiene celulitis en determinadas partes, como se vio en las imágenes en las que aparece saliendo del mar en las paradisíacas playas de España.

También fue protagonista de un escándalo cuando salió de ver una obra infantil junto a sus dos hijas Francesca e Isabella, y su hermana Zaira Nara, que también estaba con su hija Malaika. Más tranquila y después de un evento de prensa, la modelo decidió hablar con los periodistas argentinos y, a su manera, supo hacer declaraciones que llegaran hasta Italia ya que le envió un sugestivo mensaje a su marido.

"Mis días en el país fueron súper bien. No estoy enojada, yo siempre estuve tranquila", fue lo primero que aclaró la modelo. "Se asustó mi hija", explicó cuando le consultaron por el lío que se armó a la salida del teatro y que derivó en un descargo contra la prensa.

Con respecto a la polémica que se generó por las fotos, Wanda decidió ironizar y aseguró que no le interesa saber nada de lo que se dijo. Sin embargo, se animó a desafiar a los cronistas que estaban afuera del auto desde el que ella dio la nota.

"Si no estuviera casada, me bajaría y te haría un desfile en bolas, pero mi marido me mata", dijo Wanda en una nota en Nosotros a la mañana. También le consultaron lo que pensaba del trato de los medios para con ella y retrucó: "Bárbaro. Mirá cómo me tratan… Los periodistas hablan, la gente conmigo es un amor".

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