Sergio Gonal (Foto: Christian Heit)
Sergio Gonal (Foto: Christian Heit)

“La sociedad va cambiando y es lógico que el humor entre en ese cambio favorable a todos. Creo que a uno lo eleva y lo pone a trabajar otras herramientas, algunos chistes es mejor no hacerlos más porque naturalizamos conductas ya arcaicas de mucho machismo que hoy está quedando demodé. Por supuesto que hay mucho cuento de este tipo que ya he dejé de hacerlo. No hace falta para nada y te permite mejorar día a día”.

Instalado en Mar del Plata, en donde está haciendo temporada teatral, Sergio Gonal cuenta a Teleshow cuánto trabajó en los cambios que realizó los últimos tiempos a la hora de hacer un chiste. En tiempos en los que la sociedad se está deconstruyendo en favor del feminismo, el humorista destaca que varios de los cuentos que hacía antes, ya no forman parte de su repertorio.

“La vida en temporada es de mucho trabajo porque, en definitiva, es eso para nosotros: temporada de trabajo, gracias a Dios. Tenemos función casi toda la semana y al día siguiente hay que levantarse e ir al teatro para ver si todo está marchando bien o hace falta algo en lo que uno pueda ser útil. Luego te queda un tiempo libre que cada uno aprovecha cómo quiere. En mi caso, salgo a correr, leo, algún día hago playa pero siempre porque hay que estar descansado cada noche para la obra”, detalló sobre su rutina en los meses que está trabajando en La Feliz. Está acompañado por su hijo mayor, que trabaja con él en el espectáculo cuyo nombre juega con el apellido del actor, Unipergonal, clásicos del humor, mientras que los dos menores se quedaron con su madre en Buenos Aires. “La verdad, los extraño mucho”, se sincera.

El actor está haciendo temporada en Mar del Plata con su obra
El actor está haciendo temporada en Mar del Plata con su obra "Unipergonal, clásicos del humor" (Foto: Christian Heit)

—¿Cómo nacen tus chistes?

—Los chistes o cuentos nacen de situaciones que uno luego va de alguna manera exagerando porque la exageración es gran ingrediente de un buen relato humorístico. El último que surgió, por ejemplo, fue de algo que le pasó a mi cuñado.

—¿Cuáles son tus límites a la hora de pensar y contar los chistes?

—Hoy los límites son individuales, gracias a Dios, tenemos mucha Libertad para hacer humor y poder decir lo que cada uno quiera. Pero a mi modo de ver hay temas que prefiero NO tocar, Religión, Enfermedades , Humor Negro intento no llevarlo al escenario

—¿Y se los contás a alguien antes de hacerlo en algún espectáculo?

—Sí, trato de probarlos en el ámbito familiar: mi hijo el mayor, mi pareja, mis padres. No me gusta probar en público porque el silencio ante un remate es muy cruel para el cómico. Trato de ir a lo seguro y siempre que encuentro un relato lo cargo de cosas que me queden cómodas y graciosas para decir antes de re contarlo.

—¿Cómo se maneja cuando ocurren esos silencios? ¿Sentís algún tipo de presión de que el público se tiene que reír siempre?

—No siento esa presión porque la gente que viene a verme sabe, más o menos, lo que se va a encontrar. Son muy pocos los que ingresan contrariados pero puede suceder porque el teatro es energía renovable cada día y por ahí si un día estás con la mejor onda haciendo la fila para entrar y de golpe se te larga una lluvia es lógico que cambien las energías en la gente y hay que saber entenderlo.

Sergio Gonal presenta
Sergio Gonal presenta "Unipergonal" de de martes a domingo a las 23 en el Teatro Carreras en Mar del Plata

—¿Qué pasa cuando tenés un mal día y necesitas disimular sobre el escenario?

—Cuando tengo un mal día el teatro es mi salvación, mi recreo a la angustia. El teatro me saca de cualquier lugar triste en el que pueda estar. El escenario es sanador. Yo he visto gente que casi no podía caminar como a Juan Carlos Mesa. Una vez que hicimos temporada y al abrir el telón poco más y saltaba, era increíble. Lo mismo he visto con Gogo Andreu o Marito Sánchez, con quien tuve el placer de compartir temporadas. ¡Es maravilloso el escenario para eso!

—¿Es fácil hacer un unipersonal? Estás vos solo en el escenario y no tenés a ningún compañero en quien apoyarte...

—No es fácil, pero siento que fluye de manera muy natural. Hay una conexión muy especial con todo el público porque ya hace años que lo vengo haciendo a este género. Nací haciendo esto en Mar del Plata. De manera tal que hoy me cuesta menos porque sé lo que la gente quiere de mí, me preparo con temas que al público le interese y trato de ir por lo cotidiano, que es donde el espectador más se identifica.

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