Agustín Aristarán, Soy Rada de chico en Bahía Blanca
Agustín Aristarán, Soy Rada de chico en Bahía Blanca

Su verdadero nombre es Agustín, aunque poca gente en el medio lo llama así. Mago y clown, también actor, director, productor y comediante, su profesión es una forma de seguir jugando, con las mismas ganas que tenía cuando era chico, en Bahía Blanca.

Soy Rada compartió con Teleshow una foto de su infancia y sus recuerdos, en los que siempre menciona algún juego, desde magia hasta trepar, desde escondidas a hacer que tenía un banco. Eso sí, nunca jugó a la pelota: "No me gusta, a mi hermano y a mi papá tampoco, nunca hubo fútbol en casa".

Nombre completo: Agustín Aristarán

Fecha de nacimiento:  15 de septiembre de 1983

Agustín Aristarán, Soy Rada
Agustín Aristarán, Soy Rada

El actor, que acaba de estrenar Aladin en el Gran Rex y que el próximo 15 de noviembre en el mismo teatro hará su unipersonal Serendipia, nació en Villa Mitre y luego vivió en Pedro Pico y en el Barrio Universitario, siempre en Bahía Blanca, hasta que a los 18 se vino a Buenos Aires.

Al respecto, se definió como "fanático" del mundo Disney, por eso participar de la obra que cuenta la historia ente el Genio, Aladino y Jazmín es de alguna forma volver a sus años de niño.

Hijo de Inés y Roberto, tiene un hermano mayor, Emanuel, con quien jugaba a todo y por supuesto, como buenos hermanos, también se peleaba: "Con el tiempo entendimos que teníamos admiración mutua". Además, tuvo dos mascotas, un conejo y una perrita, Catalina, que aún recuerda: "Era de toda la vida, hermosa, blanca y negra".

Solo, con sus amigos o con su hermano, Soy Rada vivía jugando: "A la escondida, andaba en rollers, en la calle inventaba juegos, imaginaba que me perdía en un bosque, al banco, hacía casas en arboles y techos, trepaba".

Agustín Aristarán, Soy Rada
Agustín Aristarán, Soy Rada

Con sus amigos integraba el grupo Baby Jaszz Band y tocaban en festivales, pasión que sigue intacta, incluso en sus redes se describe como comediante y agrega: "También hago canciones".

Agustín hizo la primaria en las escuela Victoria Ocampo y la secundaria en el Nacional y aunque le iba bien, confesó que era algo disperso y que por eso lo llevaron a ver a una psicopedagoga, que la incentivó mucho a hacer magia.

Justamente su amor por la magia nació a partir de un regalo equivocado de Papá Noel:"Tenía seis o siete años y me dieron una caja de magia, yo en realidad quería un Duravit (camión) o un Scalextric (pista de autos). Esperaba otra cosa, pero me gusto".

A la hora de comer, tres platos ocupan el podio de Agustín: la tortilla de papas de su abuela Nebia; el arroz quemado que hace su papá, una receta familiar y el pollo de su mamá.  Y para cortar con algo dulce, gomitas: "Siempre fueron mi golosina preferida".

Papá de Bianca de trece, todo el tiempo intenta pasarle sus valores. "Quiero que no se olvide de jugar, tenga la edad que tenga, que va a lograr lo que quiera porque tiene capacidades, inteligencia y talento, lo mismos que hicieron mis viejos conmigo y con mi hermano, darnos confianza, y eso se da en la infancia", cerró el actor que a la hora definir su niñez eligió dos palabras: "Feliz y libre".

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