Ante los ojos de los demás, Luis Miguel lo tiene todo. Pero si algo demuestra la exitosa serie de Netflix sobre la vida del cantante mexicano son sus carencias: desde 1986 su mamá no se encuentra a su lado, luego de una misteriosa desaparición. Nadie sabe qué sucedió con Marcela Basteri.

Esquivo para hablar de su vida personal, poco y nada ha dicho al respecto. Pero tiempo atrás, en un mano a mano con un periodista, un Luis Miguel ya cercano a los 30 años sorprendió cuando reveló qué deseo le pediría a Papa Noel para una Nochebuena: "Volver a ver a mi madre", dijo, emocionado. Tal vez por ese sufrimiento tan a flor de piel, Micky -como lo llamaba ella- descongeló su hermetismo emocional y agregó: "Sería… sería el regalo de mi vida, ese".

A pesar de una intensa búsqueda (hace unos meses llegó a decirse que la mujer estaba mendigando en Buenos Aires), nunca volvió a reencontrarse con ella: "Es una de las cosas que más me duelen (en la vida), y un tema que sigue estando pendiente", confesó alguna vez. Sin embargo, quiere creer que es una circunstancia que en algún momento podrá superar.

"Una madre siempre es una madre, sobre todo para aquellos que no contamos con su presencia, con ese amor. Es por eso que le damos más valor", dijo en otra oportunidad. "El cariño de una familia no se puede cambiar por nada en la vida… Encontrar a mi madre me ayudaría mucho a mí, a mi mente y a mi persona".

El ídolo y su mamá, en el Luna Park
El ídolo y su mamá, en el Luna Park

En 1985 se la vio por última vez en público: subió al escenario del Luna Park para que Luis Miguel le cantara "Marcela". En 1986 Basteri viajó a Catarra, Italia, su tierra natal. En España se encontró con su marido, Luisito Rey. Y le había dicho a una tía, Adua Basteri, que quería viajar a Chile para reencontrarse con su hijo mayor, quien en ese entonces tenía 16 años.

Luego desapareció sin dejar rastro alguno: hasta el día de hoy se desconoce su paradero. La familia mantiene un hermético silencio. Y están quienes dicen que Luisito Rey se llevó a su tumba la verdad sobre el destino de Marcela.

En 1994, cuando sacó el disco Segundo romance, Luis Miguel incluyó la canción que más le recuerda a su madre (todavía más que Marcela): el bolero "Yo sé que volverás", de Armando Manzareno. Porque ese tema representa sus sentimientos:

Ya sé que volverás cuando amanezca,
aún cuando los demás ya se hayan ido,
la cita no ha cambiado, aunque parezca
que todo ha naufragado en el olvido…
La espera sería inutil y asfixiante,
si no supieras cuánto me has querido.

Definitivamente no fue un paso menor que el Sol de México haya dado el visto bueno para la grabación de Luis Miguel, la serie. Muchas preguntas encontraron allí sus respuestas, porque su protagonista eligió revelar en una ficción todos los disfraces que alguna vez le pesaron en demasía.

Aunque el gran interrogante -el más triste- sigue inconcluso. Y tiene nombre y apellido: Marcela Basteri.

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