La periodista Noelia Antonelli vivió uno de los momentos más tensos de su vida cuando en el avión que viajaba un hombre murió de un infarto. La panelista de El diario de Mariana hizo un extenso relato de lo ocurrido en su cuenta de Twitter al que tituló "Morir en el aire".

"Llegué a Roma con palpitaciones. Hace siete horas vivía uno de los momentos más traumáticos de mi vida. En mitad de la noche del vuelo 681 de Alitalia desperté con gritos y corridas de las azafatas pidiendo oxígeno. Mi cabeza disparó lo peor, ¿nos habríamos estrellado?", comenzó a contar.

Luego siguió: "Al lado mío había un señor que parecía que estaba esperando que me despertara para darme la primicia: 'Se está muriendo una persona'. Todo estaba pasando al lado nuestro. Ahí no más, atrás nuestro, el caos. Ahí mismo, entre las bandejas de comida, entre el pollo y la pasta. Entre los jugos de naranja y los panes secos, ahí se estaba muriendo una persona".

En ese momento estaban "exactamente en medio del Atlántico" y contó que desde su asiento se veían los pies de una persona mayor y se escuchaba el llanto desconsolado de su esposa.

"Después de un rato de reanimación, la calma, en este caso había sido lo peor. Las especulaciones de los pasajeros eran un murmullo insoportable: '¿Se habrá muerto?', 'Pobre mujer', 'Va a tener que venir la policía porque somos todos sospechosos', 'si se murió conviene ir directo a Roma y que lo bajen ahí', etc. ¿Será que la muerte despierta idiotez?", agregó.

En ese momento, la periodista recordó a su abuelo, que hace exactamente un año había muerto de la misma forma, pero en el sillón de su casa: "Ahí estábamos todos en el aire, en un micro mundo de perplejidad y tristeza".

El enterarse de que el hombre era italiano de algún modo la tranquilizó, ya que pensó que de esa forma la viuda evitaría engorrosos trámites y podría encontrarse rápidamente con su familia: "O a lo mejor porque la muerte estaba un poco más lejana".

"Le tiré un beso a la señora que lloraba sola dentro del auto que esperaba para trasladar al amor de su vida sin vida. Ojalá la vida le devuelva la felicidad y que no se quede con esa sensación de muerte en el aire", cerró Noelia.

Más tarde contó que Sofía, una sobrina argentina de Cataldo, como se llamaba el hombre que murió, la contactó y le contó que él y su viuda habían estado tres meses en Argentina disfrutando de su familia.

A continuación, el texto completo que la periodista compartió a través de las redes sociales:

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