Tablado con su ex pareja, a la cual amenazó de muerte.
Tablado con su ex pareja, a la cual amenazó de muerte.

Fabián Tablado recuperó su libertad tras 24 años de cárcel este viernes. Al salir, aseguró: “Quiero abrazar a mis hijas pero no voy a poder”.

Es así, el femicida de Carolina Alo no podrá ver ni acercarse a sus hijas de once años, dos mellizas que tuvo con una mujer de Tigre que conoció y luego amenazó. Así lo dispuso en la mañana de hoy la jueza civil Silvia Celina Sendra, titular del Juzgado de Familia Nº 2 de San Isidro. La magistrada tiene en su poder un expediente creado a partir de los pedidos de Tablado de revincularse con las niñas, algo que psiquiatras recomendaron recientemente que no hiciera tras nuevas pericias. La magistrada le impuso una perimetral de 300 metros que le impedirá acercarse a Roxana, su ex esposa, y a sus hijas mellizas de 11 años.

Tablado y Roxana se conocieron por carta cuando la mujer era menor de edad, tal como Carolina cuando la asesinó. Cuando ella cumplió los 18 comenzó a visitarlo en el penal de Magdalena. Allí comenzó la relación, en 2008 se casaron dentro de la cárcel. Un año después tuvieron a sus hijas mellizas.

La Unidad Nº21 que abandonó Tablado en el mediodía de hoy (Gustavo Gavotti)
La Unidad Nº21 que abandonó Tablado en el mediodía de hoy (Gustavo Gavotti)

Luego de distintos episodios violentos y de convivir en una casa de Tigre durante algunas salidas transitorias de Tablado, Roxana decidió terminar la relación y separarse. Fue el comienzo de un calvario para ella y de una lluvia de amenazas que terminaron con una denuncia penal y una condena en 2013 a dos años y medio de prisión contra el asesino de Carolina, dictada en 2013 por un tribunal sanisidrense tras un juicio abreviado donde Tablado reconoció su culpa. Esa sentencia se sumó a los 24 que ya pesaban sobre el hombre.

En el expediente de esa causa quedaron registradas todas y cada una de las amenazas que Roxana y su familia recibieron telefónicamente por parte de Tablado, que en ese momento seguía detenido en Magdalena: “Si no volvés conmigo yo tengo muchos contactos Roxana. Yo me voy a reír de vos en la concha del mundo. Si no volvés conmigo te juro por Dios que el único pensamiento que vas a tener voy a ser yo. Estás en el horno, te estoy dando la posibilidad de que vuelvas. En serio te digo", le dijo a su ex mujer el 20 de abril del 2012.

El detenido también llamaba a su suegra y la amenazaba de muerte tanto a ella como a su hija: “Voy a ir y te voy a cortar en pedazos a vos también. ¿Te gusta que te meta un fierro en la cabeza?”.

Luego de la condena en el juicio abreviado, Tablado perdió todo contacto con su ex mujer y con sus hijas. A raíz de esto solicitó, a través de sus abogados, que le den la posibilidad de revincularse con sus hijas. Algo que hasta el momento no prosperó, entre otras cosas, por los informes psiquiátricos negativos.

El último peritaje es de esta semana, informe al que tuvo acceso Infobae, queda en claro que los profesionales no aconsejan un acercamiento: “Actualmente no cuenta con recursos yoicos necesarios para ejercer la responsabilidad parental”. Es decir, no está apto para ver a sus hijas.

(Gustavo Gavotti)
(Gustavo Gavotti)

Por todo esto, la doctora Sendra dictó la medida de restricción. La jueza comunicó la decisión a Alejandro David, juez de ejecución penal que tiene, hasta hoy, la causa penal de Tablado.

Distintos psiquiatras y médicos legistas consultados por este medio aseguran que dados los distintos exámenes psicológicos que constan en el expediente y los que se le realizaron a Tablado durante todos estos años lo más aconsejable es que tenga un acompañamiento psiquiátrico casi permanente. Todavía no se conoce ninguna medida adoptada por la justicia civil al respecto.

La perimetral que se le impone a Tablado solo afecta a su ex mujer y sus hijas y no alcanza a la familia Alo. Según explican fuentes judiciales, es imposible por el momento aplicar una medida de ese tipo porque no hay ninguna causa por amenazas de Tablado a la familia de la chica de solo 16 años que en 1996 se convirtió en víctima de un asesino sin piedad que le dio 113 puñaladas. Sin embargo, Edgardo Alo, padre de Carolina, aseguró que pidió esa medida mediante su abogado.

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