Roxana Del Río fue cuestionada por familiares de victimas de abuso
Roxana Del Río fue cuestionada por familiares de victimas de abuso

Una nena de cinco años que vive junto a su madre está a punto de tener que retomar forzosamente el vínculo con su padre, acusado penalmente de abusar de ella, si es que así lo decide Roxana del Río, titular del Juzgado de Familia Nº 10 de Lomas de Zamora. Hoy por la mañana, una audiencia fue celebrada al respecto en los tribunales lomenses para definir si la menor podría ver o no a su padre: los familiares de la víctima se presentaron con el apoyo de un grupo de madres para repudiar a la magistrada. Llevaban una bandera. "Hija, yo te creo", decía.

El caso comenzó en 2016 cuando Florencia, madre de la nena, notó pesadillas recurrentes en su hija, llantos incontrolables y la repulsión a que la tocaran, posibles indicadores de que había sufrido algún tipo de abuso. Con el tiempo, logró que la niña le contara episodios que habrían ocurrido cuando visitaba la casa de su padre.

Así, Florencia, sin poder pagar un querellante que motorice un expediente, hizo una denuncia en ese momento: a su ex pareja le dictaron la falta de mérito, fue sobreseído y pudo continuar las visitas a su su hija. Más tarde ese año y luego de otro supuesto episodio de abuso, Florencia obtuvo patrocinio legal, volvió a denunciarlo y logró que se abriera una causa penal por abuso que quedó en manos de la UFI N° 9 de Lomas.

Sin embargo, tres años después del inicio de la causa, se establecieron regímenes de visita regulados por el Juzgado Nº 10 de la doctora Del Río. Hasta hace muy poco, el acusado podía ver a su hija dos veces por semana en lugares públicos como un restaurante o un shopping por algunas horas y la madre podía estar presente, aunque no con ellos, no frente a frente.

Familias de menores que sufrieron abuso o maltrato se manifestaron en los Tribunales de Lomas durante la audiencia
Familias de menores que sufrieron abuso o maltrato se manifestaron en los Tribunales de Lomas durante la audiencia

Así, el padre pidió poder verla de nuevo en su domicilio y la jueza aceptó, pero en los días en que se resolvía la apelación de la madre, durante uno de los encuentros, el hombre se quiso llevar a la nena por la fuerza y la madre vio cómo la arrastraba de sus ropas.

A partir de ese episodio violento, se ordenó una restricción perimetral que fue revocada este martes previo a la nueva audiencia, pudo saber Infobae a través de las integrantes de la organización Madres Protectoras contra el Abuso Sexual en las Infancias, que acompañanan a la denunciante.

La jueza Del Río siguió recibiendo pedidos del acusado de que las visitas volvieran a ser en su domicilio. Este miércoles, Florencia y su hija debieron presentarse -con la advertencia de ser conducidas por la fuerza si no lo hicieran- ante la magistrada para conocer si efectivamente se resuelve la revinculación entre la nena y su padre.

"Se violan todos los derechos del niño. La nena entró al juzgado sola sin su mamá ni su abogada y estaba el presunto abusador presente", contó Ivana, una de las madres que acompañan a Florencia. "No quería entrar, estaba llorando y eso es tortura. Es una niña de cinco años, no se puede entender. Lo único que quiere es que la escuchen a su hija. Nunca hubo cámara Gesell, sólo la sometieron a entrevistas que son revictimizantes porque no se la puede exponer a que tenga que contar tantas veces algo tan terrible".

La menor, según relataron las madres que acompañaron a Florencia esta mañana, entró sola a la audiencia y estuvo junto a la psicóloga del juzgado.

La jueza Del Río, en una jornada sobre género en el Colegio de Abogados de Lomas de Zamora
La jueza Del Río, en una jornada sobre género en el Colegio de Abogados de Lomas de Zamora

Luego hicieron pasar a su padre y los hicieron compartir un juego para ver el desenvolvimiento de la menor frente a su presunto abusador durante aproximadamente una hora. Pero pasadas las tres horas, la niña se entrevistó con la jueza y, a diferencia de audiencias anteriores, supuestamente pudo contar con detalles todo lo que le había hecho su papá.

Finalizada la jornada, el tribunal se reunió brevemente con la madre y le manifestaron la vocación de atender sus demandas. La revinculación con el padre se resolverá en los próximos días.

Esta no es la primera vez que Del Río es cuestionada por su desempeño en un caso de menores maltratados o abusados: fue enviada a un juicio político en 2014 por los mismos motivos, cuando integraba el Tribunal de Familia Nº 3 junto a los jueces María Villaverde y Enrique Quiroga. El Jurado de Enjuiciamiento, encabezado por el entonces presidente de la Suprema Corte bonaerense, Daniel Fernando Soria, votó de manera unánime la apertura del jury.

"Tenía la característica de vincular de un modo forzado existiendo cuestiones de abusos", explicó a Infobae Juan Pablo Gallego, abogado querellante en múltiples causas en las que intervino Del Río e impulsor de las denuncias que desembocaron en el juicio político.

"Básicamente, era una posición sesgada. Privilegiaba el interés del adulto sobre el interés del menor", recordó Gallego, que fue querellante en la causa por abuso sexual contra el cura Julio César Grassi: "En todos los casos hacía lugar a los pedidos de los padres, incluso con causas por abuso sexual radicadas en la Justicia penal".

"Existe un derecho de comunicación de los progenitores y los jueces deben fomentarlo, pero cuando hay una denuncia penal la prudencia aconsejaría todo lo contrario. Va a ser muy perjudicial. Estos jueces de familia de Lomas tienen esta característica", señaló. "Ante el presunto derecho del adulto se desprotege al niño. Las consecuencias eran totalmente negativas. Lo primero que hay que hacer es proteger al niño del presunto victimario. La denuncia penal habla de una seriedad en la acusación".

Del Río es además la primera mujer en integrar el Tribunal de Disciplina de AFA
Del Río es además la primera mujer en integrar el Tribunal de Disciplina de AFA
 
 

Una vez terminada la audiencia, Infobae se comunicó con el Juzgado de Familia N° 10 desde donde dejaron en claro que preferían por el momento no dar declaraciones de ningún tipo sobre el caso en cuestión y los reclamos de las familias que acompañan a la denunciante.

G., el padre acusado de abusar de su hija, presentó documentación judicial que, según él mismo, valida su planteo.

El 13 de junio de 2016, en el contexto de la causa del Juzgado de Familia N°10, una psicóloga entrevistó a padre e hija para evaluar la relación. La psicóloga habló de vínculo "bien constituído" en cuanto a calidad y proximidad y recomendó "de manera urgente" el contacto con su progenitor, así como un régimen amplio de comunicación. "El temor no es hacia el padre sino hacia la madre que no desea defraudar, la niña actúa el deseo de la madre", aseguró. "No se evidencian ni siquiera esbozos de hechos mortificantes hacia la niña", concluye el informe.

El 15 de diciembre de ese mismo año, el Juzgado N°10 estableció en base a este informe un régimen de visita de dos veces por semana, en ámbitos públicos y en compañía de terceros. Menos de una semana después de ese fallo, G. denunció a su ex pareja por supuestamente impedir "hace siete meses" el contacto con su hija.

Con respecto a las denuncias de abuso, en mayo de ese año un médico de la guardia de pediatría del Hospital Italiano declaró en la ex Comisaría N°11 de la PFA. Contó que atendió a la menor asegurando que su madre la había llevado al centro médico ubicado en Almagro aduciendo que su hija tenía "dolor perineal" y que "el padre le toca los genitales y hace el gesto de la introducción de dedos en el ano".

El médico afirmó no haber encontrado lesión alguna. El Hospital Italiano luego remitió el informe de alta. Otros documentos hablan de entrevistas en cámaras Gesell en donde la nena "en ningún momento" habló de episodios de índole sexual y de informes psiquiátricos que no hablaban de "estrés postraumático". El 14 de noviembre de 2016, el juez porteño Osvaldo Rappa firmó un sobreseimiento para G.

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