Ester Romero, mamá de Érica Soriano
Ester Romero, mamá de Érica Soriano

Casi una década esperó la familia de Érica Soriano para escuchar la confirmación de lo que ellos siempre creyeron saber; que Héctor Daniel Lagostena (58) es el culpable de la muerte y desaparición de quien fuera su pareja hasta 2010.

Todo ese tiempo, todos los días, que se acumularon hasta transformarse en nada menos que ocho años de angustia, dolor e incertidumbre, se condensaron este miércoles en apenas tres minutos: el tiempo que demoró el secretario del Tribunal Oral en lo Criminal Nº 9 de Lomas de Zamora en leer el veredicto del juicio: "Fallo condenatorio por unanimidad".

"Acá se termina una etapa", comentó la mamá de Soriano, María Ester Romero, apenas terminada la audiencia exprés, que continuará el viernes con la especificación de la pena y la lectura de los fundamentos. La mujer sonreía. Los gestos de su cara exponían cierto alivio.

Los jueces del Tribunal aparecieron por la sala más grande del edificio judicial de Lomas exactamente a las 11:30. Segundos antes, ocho agentes del Servicio Penitenciario habían traído esposado a Lagostena. El acusado, vestido con una llamativa campera blanca, se sentó al lado de su abogado, Gustavo Della Maggiore, y apenas tuvo tiempo de mirar a su alrededor.

Lagostena, en el momento en que ingresa a la sala para escuchar su condena (Maximiliano Luna)
Lagostena, en el momento en que ingresa a la sala para escuchar su condena (Maximiliano Luna)

Segundos más tarde, con la breve lectura de la resolución de los magistrados, se enteró de que su tiempo en prisión no se terminaba allí, y cinco minutos después ya estaba de nuevo rumbo al camión policial que lo devolvería a prisión. Antes, debió escuchar algunos aplausos que salieron de las cerca de 70 personas que llegaron para respaldar a la familia Soriano.

Los magistrados Victoria Ballvé, Darío Bellucci y Juan Manuel Rial no especificaron que la condena es por el delito del que se lo acusó, "homicidio simple en concurso ideal con aborto en contexto de violencia familiar", y aunque podrían modificarlo, sería una decisión extravagante.

Por lo tanto, se espera que el viernes a las 13, también en Lomas, el Tribunal detalle la pena, que según el Código Penal, va de 8 a 25 años. Lagostena es considerado un homicida, pero no fue acusado de femicidio porque ese delito, que prevé prisión perpetua, se incluyó en el Código después del crimen.

Tanto la fiscal, Marina Rocovich, como la querella, representada por Marcelo Mazzeo, abogado de la familia de Érica, pidieron la pena máxima prevista para este delito.

Verónica Soriano, hermana de la víctima, abraza a su madre tras el fallo (Maximiliano Luna)
Verónica Soriano, hermana de la víctima, abraza a su madre tras el fallo (Maximiliano Luna)

"Espero que sean 25 años, que no salga vivo de acá. Que sea una condena ejemplar, para que un tipo piense dos veces antes de maltratar a una mujer", comentó entre sollozos Verónica Soriano, hermana de la víctima, quien de estar viva ayer martes hubiera sido abuela. Su hija Florencia, que tenía 12 años cuando desapareció su mamá, y vivía con su padre porque no soportaba la violencia que ejercía Lagostena en su casa, dio a luz a un bebé. "Vi sus ojitos y pensé en lo feliz que estaría Érica", comentó emocionada Verónica.

Mazzeo, en tanto, consideró ante la prensa que el Tribunal se arrimará a una condena de 25 años. "Creo que le van a dar entre 22 y 25", opinó. Fuentes que conocen muy bien los pasillos judiciales miraban la extraña decisión que tomaron los jueces este miércoles como un posible indicio de que la pena sea algo menor, o que, dado el volumen del expediente, no hayan alcanzado a terminar de elaborar todos los argumentos.

"Quizá no se hayan querido exponer a la bronca de la familia y la indignación de la opinión pública que seguía en vivo el veredicto", comentó una fuente allegada al caso, que razonaba lo siguiente: "Si hubieran decidido darle 24 o 25 años lo hubieran dicho ahí mismo para llevarse los laureles".

Técnicamente podría darse que el asesino de Soriano reciba menos años de los que pidieron la Fiscalía y la querella, ya que es una persona sin antecedentes penales. "Ocho años no va a ser porque no era cualquier persona, y hay que sumarle el aborto, que agrega unos tres años como mucho. Ahí tenemos 11. A eso, por ser conviviente, pueden agregarse un par más. Si la medición de la pena fuera lógica, va a estar entre 13 y 16 años, que es un montón", comentó una fuente del caso a Infobae.

Los jueces del TOC 9, que condenaron a Lagostena (Maximiliano Luna)
Los jueces del TOC 9, que condenaron a Lagostena (Maximiliano Luna)

Otra versión que circulaba este miércoles por los fríos pasillos tribunalicios de Lomas de Zamora era que los jueces demoraron al viernes la lectura de la pena porque no llegaron a hacerlo este miércoles, como estaba previsto. Alguien comentó que "podrían darle con un caño" a Lagostena, y que la pena superaría los 22 años. "Es un tribunal que te absuelve o te liquida", dijo alguien que conoce bien a los jueces de Lomas.

"La verdad, no sé qué delito le van a imputar. Voy a tener que trabajar para (apelar en) Casación", consideró ante Infobae el abogado de Lagostena, Della Maggiore, quien repitió lo que dijo en su alegato durante el juicio: "Mediáticamente estaba condenado desde 2011. No hubo nada determinante a pesar de que el trabajo de las fiscales fue brillante".

Según contó su abogado, Lagostena, que está detenido desde 2016 por orden del juez Gabriel Vitale, tenía esperanzas de todos modos de recibir la absolución, que no llegó. Cerca suyo, durante los 180 segundos que estuvo en la sala de Tribunales, lo acompañaron una de sus hermanas y algunos vecinos. Él no los miró. Ni a ellos, ni a la familia Soriano.

"No sentí nada cuando vi a Lagostena. Me da pena que una persona sea eso", comentó Romero. "No creo que se sepa qué pasó. Él no va a confesar. Es un psicópata. No creo que se quiebre ni él, ni ninguno de los que lo cubrieron", dijo Verónica.

Romero, junto a sus abogados (Maximiliano Luna)
Romero, junto a sus abogados (Maximiliano Luna)

La hipótesis que determinó la condena contra Lagostena indica que el hombre asesinó a Érica Soriano entre el 20 y el 21 de agosto de 2010, después de que fueran al médico para revisar el embarazo de tres meses que llevaba la víctima. Y que luego hizo desaparecer su cuerpo.

El hecho de que nunca apareciera el cadáver fue una ventaja al menos hasta 2012. Ese año los jueces de la Sala III, Tomás Bravo, Jorge Tristán Rodríguez y Martín García Díaz, lo liberaron tras cuestionar las pruebas que se habían incorporado en la investigación. Cuatro años después, Vitale lo devolvió a prisión.

Durante su alegato en el final del juicio, la fiscal Rocovich alegó que Soriano vivía en un "círculo de violencia" con Lagostena, y su mamá dijo este miércoles que aquel 20 de agosto su hija pensaba dejarlo.

El cuerpo de Érica nunca apareció y la sospecha más firme es que fue cremado en el cementerio de Lanús, gracias a los contactos que el asesino tenía en el rubro funerario. Leonardo de Simone es uno de los sospechosos. Un testigo contó que este hombre, que estaba en el rubro funerario y tenía relación con la familia Lagostena (y es dueño de una casa que le "compró" al asesino, aunque no existen registros oficiales de la operación, y los investigadores están seguros de que fue "en parte de pago por el favor"), se jactó de tener acceso al crematorio por las noches.

Érica Soriano tendría hoy 38 años, y ayer hubiera sido abuela
Érica Soriano tendría hoy 38 años, y ayer hubiera sido abuela

Pero además, según consta en el expediente, los investigadores tuvieron en cuenta otros aspectos:

  • El
  • contexto de violencia de género existente.
  • Lagostena era la única persona que estaba con Soriano cuando dejó de saberse dónde estaba ella.
  • Un llamado que salió de la casa donde vivía la pareja, que daría cuenta de la presencia de una tercera persona en el lugar.
  • La imposibilidad de contactar a Érica durante la mañana del 21. Pasaron unas 17 horas desde el último contacto de Soriano con su familia, durante las cuales 
  • Daniel Lagostena tampoco pudo ser ubicado
  • . En ese mismo rango horario que Lagostena no contestó los llamados de la familia Soriano, desde su celular efectuó un llamado y
  • desde el celular de Érica se consultó la casilla de mensajes
  • en reiteradas oportunidades.
  • Las incongruencias absolutas de Lagostena cuando relató la secuencia en que Érica se va “voluntariamente” de la casa solamente con “su teléfono celular y algunas monedas”.
Lagostena, al volver a prisión, donde podría pasar hasta 25 años (Fotos Maximiliano Luna)
Lagostena, al volver a prisión, donde podría pasar hasta 25 años (Fotos Maximiliano Luna)
  • Que los investigadores acreditaron que
  • Lagostena alteró su conducta excesivamente controladora luego de la desaparición de Érica
  • , y que la familia Soriano lo percibió como un “desinterés total”.
  • El hallazgo dentro de la vivienda de toda
  •  la ropa la cual Lagostena dijo que ella se había ido de la casa
  • .
  • El hallazgo de la cartera (de una sola manija) con su documentación personal y medicamentos para su embarazo.
  • El tráfico de comunicaciones –no habitual, según los investigadores– en los teléfonos de la familia Lagostena durante la madrugada del 21 de agosto.
  • El levantamiento de una mancha de sangre de un perfil genético femenino en el interior de la casa.
  • El hecho de que hayan usado el hogar a leña en un día por demás caluroso, donde en un allanamiento posterior se encontraron fibras textiles similares a las de la ropa interior de Soriano.
  • El hallazgo dentro de la casa de Lagostena de los volantes que daban cuenta de la búsqueda de Soriano, que eran usados como anotador, y que no tenían ningún teléfono de contacto de Lagostena.

"Hay muchos testimonios en su contra, quedó todo claro", dijo la mamá de Érica, y suspiró: "Ya está, es un logro. No sé lo que va a pasar en adelante. Érica descansa en paz. Esto sirve para saber la verdad y que ninguna otra persona sufra lo mismo. Voy a aceptar lo que diga el viernes el Tribunal. Si Lagostena sale con 80 años, no le va a hacer daño a nadie más".

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