El empresario mendocino Humberto Sorrentino fue el protagonista de una polémica en 2015, cuando se viralizaron en las redes sociales decenas de fotos de cadáveres de animales que había cazado, desde leones hasta osos.

Hace unos días volvió a ser noticia porque la Justicia federal ordenó un allanamiento en su casa, donde encontraron una gran cantidad de animales embalsamados. Y en las últimas horas remató su exposición pública con una amenaza abierta contra un funcionario, al que acusó de "zurdo inmundo" y "negro de mierda".

El cuerpo embalsamado de un oso estaba al lado de un sillón, en el living de la casa del empresario
El cuerpo embalsamado de un oso estaba al lado de un sillón, en el living de la casa del empresario

"Me encanta", contestó Sorrentino, de 49 años, cuando le preguntaron por qué cazaba en una entrevista que le hizo el Mendoza Post hace casi tres años a raíz de las fotos que tenía en su muro de Facebook y que se habían viralizado. Fue en medio del debate global que habían despertado las imágenes del rey Juan Carlos de España cazando elefantes y el caso del dentista estadounidense que mató al león Cecil.

Humberto Sorrentino junto al entrenador Ramón Díaz
Humberto Sorrentino junto al entrenador Ramón Díaz

"Es caza deportiva y está todo autorizado. A África no vas a ir a cazar si no tenés una autorización previa. De todas maneras, es algo que hago desde muy chico y muy poco", alegó en su defensa el empresario, quien según consta en el Boletín Oficial sería socio de la empresa Alihue SA y director suplente de la maderera Salvador Sorrentino e Hijos.

El viernes pasado, el diario El Sol sorprendió cuando reportó que la casa del empresario, ubicada en Pueyrredón al 100, en la ciudad de Mendoza, había sido allanada por la Policía Federal, a raíz de una investigación impulsada por el fiscal Ramiro González, titular de la Unidad Fiscal para la Investigación de Delitos Contra el Medio Ambiente. ¿El delito? La posible infracción a la ley de conservación de la fauna.

Fuentes ligadas a la investigación contaron a Infobae que la causa se inició a raíz de una presentación que el Ministerio de Ambiente de la Nación hizo el 15 de enero, en la que denunció que Sorrentino tenía en su cuenta de Facebook imágenes de varios animales embalsamados, entre ellos, un ciervo de los pantanos y un puma, ambos en peligro de extinción.  

Lo primero que hizo el fiscal González fue solicitar que la Policía Federal haga un relevamiento del perfil de Facebook. Luego identificó un domicilio en el que estarían los animales. Y el 21 de mayo presentó una denuncia ante la Justicia federal mendocina, que finalmente ordenó que la vivienda sea allanada.

Según indicaron a este medio fuentes que participaron del operativo, las autoridades encontraron en la casa de Sorrentino un tigre de Bengala, un antílope de la India, un león africano, un oso, cabras, un bisonte y ciervos, entre otros, todos embalsamados. La mayoría de los 33 animales encontrados son exóticos y algunos están en peligro de extinción.

El director de Recursos Naturales Renovables de Mendoza, Sebastián Melchor, explicó que "el almacenamiento de este tipo de animales no es delito, solo si es un animal que ha sido cazado de manera ilegal".

No obstante, aclaró a la emisora local de radio La Red que "pareciera que hay incumplimiento de leyes ambientales nacionales e internacionales a partir de la aparición de ciertos especímenes", ya que "muchos de ellos están protegidos por leyes y convenios internacionales que impiden su comercialización".

Las piezas fueron fotografiadas, pero quedaron en el lugar y a Sorrentino le dieron un plazo para que presente los papeles que justifican la presencia del cuerpo de un oso al lado del sillón u otros animales pegados a su televisor.

La historia no terminó ahí. Sorrentino, al parecer, enfureció por el operativo y publicó un duro mensaje en su cuenta de Facebook en el que insultó y amenazó al "jefe de Fauna", Adrián Gorrindo, de la Dirección de Recursos Naturales, aunque como no lo identificó por su nombre, quizás se refirió al titular del área, Sebastián Melchor, quien había realizado declaraciones públicas sobre el operativo.

"Voy por vos, ladrón, me voy a encargar de vos en forma personal", advirtió Sorrentino, lo que le valió una denuncia por amenazas que quedó radicada en la Oficina Fiscal 2 de la capital provincial.

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