La resolución, además, especifica qué drogas incluyen los esquemas actuales de hormonización e inhibición de la pubertad más utilizados (Shutterstock)
La resolución, además, especifica qué drogas incluyen los esquemas actuales de hormonización e inhibición de la pubertad más utilizados (Shutterstock)

Luego de la polémica que generó ayer la publicación del nuevo protocolo para la interrupción legal del embarazo y su posterior derogación, el secretario de Salud, Adolfo Rubinstein, firmó una resolución que establece la cobertura total del tratamiento hormonal para aquellas personas que deseen someterse a una reafirmación de género.

Entre los considerando, la norma publicada hoy en el Boletín Oficial asegura que “la identidad de género reconoce la garantía personal a la identidad de género de las personas, entendida como la vivencia interna e individual del género tal como cada persona la siente, la cual puede corresponder o no con el sexo asignado al momento del nacimiento, incluyendo la vivencia personal del cuerpo”. Y destaca que “esto puede involucrar la modificación de la apariencia o la función corporal a través de medios farmacológicos, quirúrgicos o de otra índole, siempre que ello sea libremente escogido”.

“Ahora las prestadoras de salud tienen la obligación de cubrir sin reticencia y sin cuestionar los tratamientos, ya que antes las obras sociales y prepagas de alguna manera a veces demoraban los procedimientos, lo cual repercute negativamente en la persona”. El médico psiquiatra Adrián Helien (MN 66698) dijo a Infobae que “el principal avance de la medida es que ordena que se cubran los tratamientos de reafirmación de género y supresión del eje puberal y los especifica”.

"Sexo y género no son la misma cosa y es necesario de alguna manera deconstruirlo y separarlo” (Shutterstock)

Heilen es coordinador de la atención de la salud transgénero del Hospital Durand, uno de los únicos dos equipos interdisciplinarios que abordan en el país el fenómeno de la niñez y la transexualidad (el otro funciona en el Hospital General de Niños Pedro de Elizalde) y consideró que “el sistema de salud público va a tener que garantizar el suministro de los medicamentos, que muchas veces se proveen de manera discontinua y la continuidad es elemental en el éxito del tratamiento”.

“Esta resolución amplia y ordena esta posibilidad de garantizar estos derechos y confirma lo que ya estaba legislado con la Ley de Identidad de Género -sostuvo el especialista-. Esto garantiza el cumplimiento o es un dispositivo más que ayuda a garantizar el cumplimiento”.

La resolución, además, especifica qué drogas incluyen los esquemas actuales de hormonización e inhibición de la pubertad más utilizados, y asegura que “a los fines de estas incorporaciones se han tenido en cuenta las recomendaciones realizadas por La Asociación Mundial para la Salud Transgénero (WPATH), la Asociación de Profesionales de Salud Transgénero de Australia y Nueva Zelanda, la Sociedad Endocrinológica de Estados Unidos, la Universidad Central de Amsterdam y el Grupo de Trabajo de Lancet, que respaldan el uso de las referidas drogas y evidencian los beneficios para la salud de los mencionados tratamientos”.

Tras considerar que la flamante resolución “suma claridad en pos de una mejor atención de las personas transgénero que muchas veces se ven rechazadas por el sistema de salud”, Heilen destacó que “es un reconocimiento a las personas trans, que al no tener acceso a la atención de la salud tienen menor expectativa de vida”.

La nueva norma establece la cobertura total del tratamiento hormonal para aquellas personas que deseen someterse a una reafirmación de género (Shutterstock)
La nueva norma establece la cobertura total del tratamiento hormonal para aquellas personas que deseen someterse a una reafirmación de género (Shutterstock)

Es incorporar a la personas trans a la atención integral de la salud, que muchas veces se acercan por el tratamiento hormonal y se le diagnostican otras cuestiones como hipertensión o diabetes por ejemplo”, destacó el especialista.

“El sexo está básicamente ligado a los aspectos biológicos de los seres sexuados. Hay una forma de entender a las personas a través de su biología y generalmente está catalogado de manera binaria en varón - mujer sobre la base específicamente de características corporales, genitales. E históricamente se asoció de alguna manera, que al nacer en un sexo te corresponde un género, y el género es algo diferente”, puntualizó Helien, quien amplió: “El género es una construcción, un concepto cultural, político, psicológico y antropológico que alude a la clasificación subjetiva y social de las personas. Básicamente, el género es como cada uno se autopercibe -como varón, mujer, o fuera del binario- y cómo quiere de alguna manera insertarse socialmente, y ahí aparece la primera deconstrucción”.

Sexo y género no son la misma cosa y -según Heilen- “es necesario de alguna manera deconstruirlo y separarlo”. “Antiguamente el sexo era mandatario y si nacías con un sexo -binario, como era conceptualizado- te adjudicaban un género que debía estar alineado con ese sexo, hoy sabemos que eso no es así”, insistió.

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