La presión psicológica es un factor decisivo a la hora de definir situaciones (Getty)
La presión psicológica es un factor decisivo a la hora de definir situaciones (Getty)

"Cada vez que repaso las partidas de los grandes campeones descubro que, bajo presión, eran más eficaces", solía decir Garry Kasparov, político y escritor ruso y campeón del mundo de ajedrez de 1985 a 2000.

La presión psicológica es un factor decisivo a la hora de definir situaciones en todos los órdenes de la vida, y por supuesto cuando hay que concretar resultados o cerrar partidos en los deportes.

Hay jugadores que aumentan su eficacia bajo presión y otros que disminuyen su rendimiento

"Existen corredores y nadadores que sorpresivamente empeoran sus tiempos de entrenamiento en la competencia. Y a la inversa hay otros que los mejoran. O tenistas que meten todos sus saques y cometen doble falta en el match point a su favor, paradójicamente cuando están a punto de conquistar su máximo anhelo. O jugadores que no fallan un penal o tiro libre en los entrenamientos y sí lo hacen en el partido clave, incluso pueden cometer inexplicables errores en el partido; están asfixiados por la presión y la angustia escénica con pérdida de confianza en sí mismos". Así lo analizó el psicólogo del deporte Gustavo Maure, en su sitio El rival interior.

Él llama SIC, "s​índrome de la i​ncapacidad de c​errar (en tenis) o c​onvertir (en fútbol)" al síntoma que se acompaña con una llamativa pérdida de confianza e inseguridad. "Puede ser transitorio o bien extenderse por demasiado tiempo llegando incluso a acabar prematuramente con promisorias carreras deportivas", resaltó.

Los factores que pueden incidir en la performance de un jugador de fútbol implican múltiples variables (Getty)
Los factores que pueden incidir en la performance de un jugador de fútbol implican múltiples variables (Getty)

En este sentido, el jefe del Programa de Actividad Física y Deporte del Hospital de Clínicas, Jorge Franchella, consideró que "cada jugador procesa el estrés a nivel del sistema nervioso y del sistema hormonal y si bien se trata de deportistas de élite, con características propias, tanto en la destreza en el deporte como en el manejo de la tensión y los factores ambientales podemos encontrar distinto tipo de rendimiento y diversas formas en las que la presión va a repercutir a nivel orgánico".

Podría decirse que los factores que pueden incidir en la performance de un jugador en un mundial de fútbol, entonces, implican múltiples variables: el entorno social, lo ambiental, la tolerancia a la presión, la confianza que sienta en su entrenador, la interacción del equipo en conjunto y los factores propios del organismo como el sistema metabólico, el equilibrio hormonal, la alimentación y el descanso, entre muchos otros.

A menudo se dice que las lesiones se generan primero en la cabeza y después en el cuerpo

"Se dice que el rendimiento de un deportista de élite no sólo depende de su entrenamiento físico, sino que la mente y el estado anímico también influyen e, inclusive, pueden ser aún más decisivos que la preparación del cuerpo; de ahí la importancia de la consulta psicológica para trabajar en el manejo y superación de las ansiedades y de las infinitas presiones que se sufren a nivel planetario; la presión por ganar y el temor a defraudar se convierten en una enorme carga que puede abatir al mejor", aportó la licenciada en Psicología Adriana Guraieb, miembro titular en función didáctica de la Asociación Psicoanalítica Argentina (APA).

Franchella sostuvo que "el deporte de alto rendimiento pone al jugador en otra fase, no sólo por la competitividad sino por la exigencia en el entrenamiento y en la constancia". "Se le pide que rinda al máximo y de la mejor manera posible. El modo en que impacta el estrés es difícil de medir en sus consecuencias -destacó-. A menudo se dice que las lesiones se generan primero en la cabeza y después en el cuerpo, sin embargo estos casos son excepcionales. Son aquellas situaciones en las que el jugador está más pendiente a través de su sistema nervioso y su sistema hormonal de adrenalinas, catecolaminas, cortisol, que actúan sobre los músculos estimulándolos y eso hace que el jugador esté más expuesto a lesionarse ante el nivel de exigencia".

El rendimiento de un deportista de élite no sólo depende de su entrenamiento (Getty)
El rendimiento de un deportista de élite no sólo depende de su entrenamiento (Getty)

Para él, una de las claves es considerar las posibles diferencias de los jugadores de la Selección en términos de entrenamiento y de agotamiento físico. Una de las diferencias a tener en cuenta es la de los futbolistas que juegan en Europa y están terminando su ciclo anual después de jugar todo un año en una suma de torneos paralelos; y los que están en Sudamérica (que comenzaron hace relativamente poco tiempo la pretemporada). "Esto hace que en un mismo equipo pueda haber individuos con falta de puesta a punto de sus mecanismos metabólicos propios de este tipo de deportes junto con otros que ya están en competencia, completando un ciclo a veces agotador y que en algunos casos pueden llegar a estar sobreentrenados", advirtió.

"Los deportes son hoy una metáfora del enfrentamiento bélico, con excepción del boxeo y el privilegio del ajedrez; el rugby se encuentra en una zona gris -analizó Maure-. El campo de juego reemplazó al campo de batalla. El director técnico al general, el pizarrón a la maqueta, la camiseta al uniforme, la pelota al proyectil, el pelotazo al cañonazo, el campeonato a la guerra y la estrategia de juego a la estrategia de batalla, y fundamentalmente, el rival al enemigo. Ataque y defensa mantuvieron sus nombres. Victoria y derrota, también".

¿Serán esas analogías lingüísticas las que otorgan a un cotejo deportivo la relevancia de una tragedia?

Para finalizar, Maure señaló que lo contrario de la presión es la depresión​. "Es el que está privado de presión, aquel que sufre de apatía e indiferencia por su realidad, quien no desea ni ambiciona, que sufre de falta de deseo", observó, y remató: "Los campeones saben quitarse presión con algunos factores de la depresión. Apatía operativa, serenidad mental e
indiferencia instrumental sirven para moderar objetivos, aprender a filtrar la presión, escuchar sólo a sus compañeros y al DT, independizarse del triunfalismo popular y así combinar la velocidad y sorpresa del guerrero que actúa con mente fría y el corazón caliente".

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