Cruce entre Mauricio Macri y Alberto Fernández sobre Relaciones Internacionales

Hubo acusaciones duras y denuncias de alto calibre en el segmento internacional del debate de candidatos presidenciales sobre un eje común que acaparó la agenda: el futuro de Venezuela y el posicionamiento de la Argentina frente al régimen de Nicolás Maduro.

Mientras que Mauricio Macri ratificó sus duras críticas a Maduro y aseguró que “la posición de neutralidad es avalar una dictadura”, en abierta referencia al candidato del Frente de Todos, Alberto Fernández retrucó el mensaje y redobló la apuesta. Acusó al Presidente de querer preparar el terreno -con la ruptura de las relaciones diplomáticas con Caracas- para avalar una intervención militar en ese país y cerró con una suerte de amenaza al decir: “Espero que ningún soldado argentino tenga que pisar tierra venezolana”.

Fue quizás el momento más álgido del debate en materia internacional. El resto de los candidatos, con la excepción de Nicolás Del Caño, cuestionaron a Venezuela aunque no jugaron a confrontar tan abiertamente como lo hicieron con este espinoso tema Macri y Alberto Fernández.

Al arrancar su discurso, Macri dijo que, al llegar al poder, la Argentina “estaba aislada” y su único socio era Venezuela. Así fue como remarcó que luego su política exterior se enfocó en restablecer relaciones con todo el mundo “independientemente de las ideologías” de cada uno de los países.


Macri y Alberto Fernández en la previa al debate
Macri y Alberto Fernández en la previa al debate

También el Presidente hizo una férrea defensa de la apertura de la Argentina al mundo en más de 200 mercados y elogió la firma del acuerdo por el libre comercio entre el Mercosur y la Unión Europea. “¿No sé por que no lo reconoce el resto de los candidatos cuando esto abrirá el comercio a 500 millones de personas?”, se preguntó.

Cuando habló de Venezuela el presidente Macri fue tajante: “Cristina Kirchner condecoró a Maduro. No se puede tener doble discurso. Nosotros avalamos al presidente interino Juan Guaidó porque entendemos que la neutralidad es avalar la dictadura”.

Alberto Fernández dejó pasar su tiempo. No entró de lleno en el caso de Venezuela sino hacia el final. Cuando tuvo que replicar o redondear parte de su mensaje internacional.

“No quiero eludir el tema Venezuela ya que todos saben lo que pienso”, dijo. Pero no aclaró cuál era esa línea de pensamiento sino que se lanzó a un duro ataque a Macri: “Quiero que el problema de los venezolanos lo resuelvan los propios venezolanos. Pero su gobierno está esperando la ruptura de las relaciones con Venezuela para poder intervenir”, acusó el candidato del Frente de Todos señalando con el dedo a Macri. Y desafió: “Espero señor presidente que ningún soldado argentino termine en tierra venezolana”.

Por otra parte, Alberto Fernández dijo que entre sus prioridades en política exterior estará fortalecer el Mercosur y “volver a unir a América latina”. En cuanto al acuerdo entre la Unión Europea y el Mercosur destacó que no se sabe “de qué se trata ese acuerdo, ya que nunca lo quisieron mostrar. No estoy en contra pero debemos conocer los detalles”, dijo.


El oficialismo llevó a gran parte del gabinete a Santa Fe
El oficialismo llevó a gran parte del gabinete a Santa Fe

Hubo otra dura acusación de Alberto Fernández a Macri cuando se habló de Malvinas. “Usted se olvidó de la soberanía argentina sobre las islas Malvinas”, le recriminó, para añadir en otro orden que desde que Macri asumió “no llegó ni un centavo de inversiones extranjeras; las relaciones internacionales no es sacarse fotos; no alcanza con las fotos ni con el G20”.

En su pasaje por el tema Venezuela también el candidato de izquierda Nicolás del Caño fue durísimo contra Macri y el Frente de Todos por igual al sostener: “Nunca apoyamos a Maduro, pero Macri y (Sergio) Massa son lamebotas de Estados Unidos que apoyan la intervención militar del pueblo venezolano”.

Del Caño ocupó buena parte de su mensaje en materia internacional para fustigar las políticas de “ajuste fiscal” y aliniemiento con el FMI que hay en Ecuador y que “le costó varios muertos a ese país hermano”, en una clara diferenciación de Macri y Alberto Fernández que avalan la renegociación de la deuda con el FMI.

El candidato presidencial Juan Gómez Centurión, como veterano guerra y con su fuerte impronta nacionalista cuestionó a Macri por no defender la soberanía argentina en las Malvinas y reclamó que "cualquier modelo de política exterior requerirá de un modelo de defensa que hoy está desarticulado por la falta de inversión”.

Hacia el final, Gómez Centurión le preguntó a Alberto Fernández si en su eventual presidencia estaría dispuesto a avalar otra vez un acuerdo con Irán como lo hizo Cristina Kirchner con la causa AMIA o tomará alguna definición sobre el establecimiento de la base espacial de China en Neuquén. Pero no hubo tiempo para esta respuesta.

Los asesores de los candidatos en la previa al debate
Los asesores de los candidatos en la previa al debate

José Luis Espert se diferenció del kirchnerismo en materia de política exterior de entrada. “Festejamos que Macri nos haya sacado de la cloaca de las relaciones internacionales en que nos había dejado el anterior gobierno”, dijo.

Sin embargo, el economista alineado a la derecha fustigó a Macri por no promover la política exterior para generar mayor seguridad jurídica en la Argentina que genere más inversiones y al abordar el caso Venezuela expuso la postura ambigua de Alberto Fernández al sostener: “Sí hay dictadura en Venezuela y hay que hacer los máximos esfuerzos para remover a Maduro”.

Roberto Lavagna por su parte dijo que el tema Malvinas es “algo irrenunciable” que se debe lograr por la vía pacífica. Lavagna calificó al Mercosur como “un proyecto estratégico que hay que rescatar” y desde ahí negociar pero “con mucho cuidado”. Así, el candidato de Consenso Federal remarcó que el acuerdo con la Unión Europea puede ser “una oportunidad pero también un problema”.

Además, el ex ministro de Economía buscó tomar distancia de toda posición extrema: “Entre sumisión y verborragia o situaciones conflictivas con el resto del mundo, no hay elección: ninguna de las dos alternativas le sirve al país”. También recriminó a Macri por una política exterior que no generó un aumento de las exportaciones ni una verdadera inserción de la Argentina en el mundo. A la vez, negó que la Argentina estuviese aislada hasta el advenimiento del macrismo: “Argentina ocupó 9 años el Consejo de Seguridad; decir que recién se está integrando al mundo es falso”.

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