El jefe de Gobierno, Horacio Rodríguez Larreta, está decidido a lograr una victoria en primera vuelta en octubre. Con el objetivo de alcanzar el preciado 50% desplegó una contundente política de alianzas que le permitió incorporar al radicalismo y al socialismo a su coalición antes de las PASO y semanas después sumar también el respaldo del liberal José Luis Espert, cuya fuerza se había presentado con boleta corta sin candidato a alcalde.

Si bien el oficialismo quedó a apenas 4% del objetivo, las últimas encuestas evidencian la dificultad que enfrenta para sumar nuevos votos. En ese contexto, el nada despreciable 7% que obtuvo el economista Matías Tombolini, candidato de Consenso Federal, cobra una importancia decisiva.

El comando de campaña de Tombolini tiene claro que en el supuesto de que no se presentaran en octubre "hay 90% de probabilidades" de que gane Rodríguez Larreta. El macrismo también lo sabe. De hecho, le hicieron una propuesta "muy tentadora" para sumarse a la coalición gobernante.

Sin embargo, el economista rechazó la oferta y sostiene firme su candidatura a pesar de que las encuestas indican que mantendría el mismo caudal de votos que en las primarias.

Además de no compartir las políticas de salud y educación del oficialismo, Tombolini también le cuestiona sus gastos en obras públicas. "Hay que bajar los impuestos para ponerle plata en el bolsillo a la gente, soy el único candidato que propone gastar menos en lugar de gastar más", suele decir el economista en sus actividades de campaña.

Desde el punto de vista político, Consenso Federal plantea un escenario electoral muy diferente al que prevén el macrismo y el kirchnerismo.

Según su visión, en un contexto de crisis como el actual y con las elecciones unificadas, la estrategia de "municipalizar" la campaña que intenta llevar adelante el larretismo es una "fantasía" destinada al fracaso. Por otro lado, consideran que la situación económica continuará deteriorándose y la mala imagen del presidente Mauricio Macri seguirá arrastrando hacia abajo al actual jefe de Gobierno.

Ante este panorama, se entusiasman con la potencialidad de crecimiento del ex ministro de Economía Roberto Lavagna. "El voto de Macri se sabe perdedor. Entonces, ¿cómo se canaliza el voto antikirchnerista? Con Lavagna. Así como bajamos rápido del 20% al 10%, podemos volver a subir con la misma velocidad", explican en las oficinas de Diagonal Norte.

Para hacer este análisis parten de dos premisas. En primer lugar, creen que muchos votaron en las PASO "por miedo a" otro candidato. Por otro lado, consideran que Lavagna no tiene imagen negativa y es suficientemente "votable" para un amplio sector de la sociedad que en un principio se inclinó por el macrismo o el kirchnerismo.

Mientras tanto, desde el Frente de Todos también siguen atentamente los movimientos de Tombolini. Aunque necesitan que retenga esa cuota vital de votos que le impida a Rodríguez Larreta llegar al 50%, no le hicieron ninguna oferta para concretar posibles alianzas.

A diferencia de lo que creen en Consenso Federal, los neokirchneristas confían en que la polarización seguirá profundizándose y esto les permitirá continuar sumando votos sin necesidad de alianzas con otras fuerzas.

En el comando de campaña de Tombolini dicen que no creen en las encuestas que les adjudican un 7% de intención de voto en octubre y además aseguran que no están mirando los aspectos cuantitativos. "Estamos enfocados en los aspectos cualitativos, trabajamos en los argumentos para lograr que Lavagna gane momentum", aclaran.

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