La fórmula Fernández-Fernández se impuso por una ventaja superior a los 15 puntos
La fórmula Fernández-Fernández se impuso por una ventaja superior a los 15 puntos

Eran casi las 22 y en el búnker de Alberto Fernández había euforia. Los números que tenían desde hacía un par de horas marcaban un triunfo aplastante sobre Mauricio Macri. Pero no había datos oficiales. Los apoderados del PJ le aconsejaban al candidato presidencial del Frente de Todos salir a hacer una denuncia pública. Una conversación entre el diputado y armador del kirchnerismo, Eduardo "Wado"de Pedro, y el ministro del Interior, Rogelio Frigerio, evitó un escándalo político mayor en medio de unas PASO que ya eran catastróficas para el Gobierno.

Fuentes calificadas y de confianza de los protagonistas confirmaron la información a Infobae.

"¿Qué pasa con los números? Pongan los datos porque nosotros los tenemos con nuestras mesas testigo. Vamos a salir a denunciarlos si no salen ahora", sentenció De Pedro, uno de los armadores K y hombre de extrema confianza de Cristina y Máximo Kirchner.

Atento lo escuchaba el ministro del Interior, quien había tenido una comunicación anterior con Felipe Solá por el mismo tema. Frigerio intentaba calmar los ánimos ante una situación compleja: se había detenido el sistema de apertura de datos de Smartmatic. "Hay una falla que están tratando de solucionar", trataban de explicar desde el ministerio del Interior. Mientras tanto, Macri subía al escenario montado en Costa Salguero –sin números oficiales– para asumir la derrota y mandar a dormir a los argentinos.

Pichetto, con cara de pocos amigos, junto a Macri en el escenario de Costa Salguero el domingo a la noche
Pichetto, con cara de pocos amigos, junto a Macri en el escenario de Costa Salguero el domingo a la noche

"Nosotros tenemos un sistema de mesas testigo muy profesional. Los datos son contundentes. Salgan", le dijo De Pedro a Frigerio. El tono de la conversación era tranquilo, pese a la tensa situación.

Frigerio intentó calmar los ánimos. "Bancame, ya salen los datos. Tenemos claro los números y que ganaron por mucho. No salgan a armar lío y deslegitimar una elección que ganaron ustedes", fue la respuesta del ministro.

Alberto Fernández estaba empezando a enojarse. "Basta, salgamos nosotros porque ellos están escondiendo los datos. Saben que pierden por paliza", sentenció el candidato presidencial. Máximo Kirchner también analizaba qué hacer. "Frigerio pidió que banquemos diez minutos; por qué nos va a mentir", acotó otro de los dirigentes K presentes en la oficina.

Era una noche difícil para el Gobierno. Frigerio, como suele hacer, intentaba poner mesura y frenar lo que podría haber sido un capítulo escandaloso de las PASO. Alberto Fernández esperó, frenó a los apoderados del PJ y aguardó el discurso de Macri. Luego, el correo empezó a mostrar los números.

Horas más tarde, el ministro del Interior fue el primero –y hasta ahora el único– que le presentaba la renuncia a Macri ante la delicada situación política. No fue aceptada. Macri desestimó por ahora cualquier cambio en su Gabinete.

En el momento que no aparecían los datos oficiales, había una especulación política entre los dirigentes que acompañaban a Alberto Fernández: todo era una decisión del Gobierno ante una contundente derrota. "No querían que Macri salga a hablar con los números puestos; lo cuidaron", acotó uno de los dirigentes que compartió antenoche la oficina en la que Alberto Fernández atendía decenas de llamados.

Desde el ministerio del Interior afirmaron a Infobae que no hubo ninguna especulación política y adjudicaron las demoras a dos cuestiones: la orden de la jueza electoral María Servini de no publicar datos sin el 10% de las mesas de los cuatro principales distritos del país. Luego, una falla en el sistema de la empresa de origen venezolano Smartmatic. Voceros del ministro del Interior aseguraron que se pidió un informe a la compañía para explicar la falla. No quieren que esto se repita en las elecciones del 27 de octubre.

La decisión de que Macri saliera al escenario de Costa Salguero sin los datos oficiales fue exclusiva del comando de campaña de Juntos por el Cambio. Fuentes calificadas de la Casa Rosada aseguraron que Macri sabía los números que tenía porque le acercaron información de las mesas testigo.

Esto avala la teoría que indica que lo que pasó la noche de las elecciones –cuarenta y cinco minutos sin datos– fue solo una falla de la empresa Smartmatic, que había sido objeto de los cuestionamientos del Frente de Todos. "Nunca se frenó la carga de datos. Lo que falló fue su difusión. No se podían abrir en la pantalla", ratificaba un allegado a Frigerio con el objetivo de echar por tierra la supuesta estrategia oficialista para ocultar las cifras y proteger al Presidente.

Cerca de Alberto Fernández dudaban. Podía haber sido un escándalo. Pero la conversación entre De Pedro y Frigerio lo evitó.

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