"Las reformas que encaró el presidente Mauricio Macri están muy bien, pero…". El embajador de Japón en Buenos Aires, Noriteru Fukushima, toma un respiro y agrega: "Los empresarios japoneses tienen gran interés en invertir pero esperan mayores ajustes en los cambios que se están en marcha".

Fukushima aclara que las relaciones bilaterales entre Japón y la Argentina están en "muy buen momento", lejos de los tiempos de nubarrones que hubo durante la gestión de Cristina Kirchner. El diplomático nipón sostiene que para las inversiones de empresas japonesas en la Argentina "Macri está realizando reformas suficientes y valora el esfuerzo aunque hay gran expectativa de que se cumplan todas las condiciones" en el país. Así, ya hay empresas que ya han encontrado nuevos sectores donde invertir y están armando proyectos, muchos de los cuales se esperan anunciar este año.

Desde su oficina en el piso 17 de la calle Bouchard, el embajador de Japón enumeró ante Infobae algunas de las variables por las que los empresarios de su país no ven que la Argentina sea un país confiable luego de dos años de gobierno macrista:

Observaciones del empresariado japonés

1-"La Argentina sigue estando en la categoría 6 de la OCDE y esto implica que el financiamiento externo que reciba será limitado. Se le podrán dar créditos externos pero a corto plazo.

2-"Las reformas de Macri fueron importantes pero el tipo de cambio dólar/peso sigue siendo un problema para la competitividad".

3-En el futuro inmediato el embajador de Japón visualiza que la Argentina seguirá manteniendo una cierta dependencia de la economía de Brasil. De hecho muchas empresas japonesas radicadas en el país exportan a Brasil. Por ello el embajador de Japón confía en que la situación en Brasil mejore para que este vínculo comercial mejore.

4-"Los esfuerzos del gobierno son muchos pero todavia el déficit estatal y la inflación siguen siendo materia de inquietud en la Argentina". Aunque el embajador espera que esto mejore.

Mauricio Macri en su visita a Japón (Reuters)
Mauricio Macri en su visita a Japón (Reuters)

5-La competencia de China en los proyectos de financiamiento de obra pública son otro de los nubarrones que ven en Japón a la hora de invertir en la Argentina. "A nuestros empresarios les resulta muy complicado competir con China por ejemplo en la venta de 1.500 vagones por un 40% menos del costo real", dice Fukushima a modo de ejemplo de lo que implica la puja con un país como China, que tiene financiamiento muy amplio y flexible con la Argentina. En este caso, aclara el embajador, algunas empresas prefieren invertir en países del sudeste asiático por la cercanía y la rentabilidad.

En este contexto, Japón mantiene un ciclo de inversiones estable en los últimos dos años. Hay compañías niponas interesadas en la explotación de litio en el nordeste argetino, empresas relacionadas con la exploración de shall gas en Neuquén y hay expextativas de que en lo inmediato un acuerdo comercial por cerrarse para la exportación de carne bovina a Japón. 

A la vez, en la industria automotriz está pautada una fabricación de 70.000 autos japones anuales de Nissan Cordoba y se espera incrementar ese número además de las inversiones locales que están haciendo las empresas japonesas radicadas aquí. También hay un flujo de inversiones japonesas en la construcción para el aporte de ascensores en edificios.

¿Resulta suficiente toda esta inversión japonesa para mejorar la visión que hay en el empresariado nipón por la Argentina?, preguntó Infobae. "La Argentina mejoró mucho respecto de los últimos años y confíamos que mejore cada vez mas", responde el funcionario.

La visita que realizó Macri en mayo del año pasado a Japón mejoró la imagen que había en Tokio de la Argentina kirchnerista y se despertó cierto interés de las empresas por invertir en el país. Cuando el Presidente visitó al emperador Akihito y su esposa Michiko en el Palacio Imperial de Tokio, dijo que los monarcas se habían sorprendido cuando le contó que en la Argentina había un 30% de pobres. Los empresarios japoneses esperan contribuir en este periodo de revitalización de las relaciones.