"Sorpresa" es lo que le causaron a un asesor principal de Mauricio Macri las detenciones que comenzaron hoy a la madrugada en Río Gallegos, siguieron por Isidro Casanova y continuaron con el pedido de desafuero de la ex presidente Cristina Kirchner. Desde el juzgado de Claudio Bonadio, se habían comunicado ayer por la mañana con el Ministerio de Seguridad para pedirle ayuda con las medidas que se habían decidido.

Envió la nota disponiendo "la inmediata detención" de Jorge Alejandro Khalil, Fernando Luis Esteche, Luis Ángel D'Elía y Carlos Alberto Zannini. La información llegó rápido al despacho del presidente Mauricio Macri, quien estaba de viaje por el interior.

Los rumores empezaron a circular la semana pasada. A partir de ese momento fue imposible detener las versiones en torno a la evolución de esta causa, donde ya estaban imputados importantes ex funcionarios y otros personajes de alta exposición mediática y vinculados con el régimen iraní. De todos modos, en el Gobierno quieren estar bien lejos de estas decisiones judiciales, con las que no tienen nada que ver.

Como sea, el Presidente ya había anunciado ayer que cumpliría con su agenda de la mañana en la Residencia Presidencial de Olivos, lejos de los ojos de los periodistas. A las 10:30, Macri participará de la reunión de coordinación de Gobierno. Recién por la tarde tiene previsto ir a la Casa Rosada, a las 15 realiza el seguimiento del Ministerio de Relaciones Exteriores y a las 16:30 dará entrega del Premio Científico del Año.

Las repercusiones más fuertes se están dando en todas las bancas del Senado. Todavía no asumieron los senadores que juraron la semana pasada y ya existe un pedido de desafuero. No es la mejor noticia para los líderes parlamentarios, urgidos por lograr los consensos para terminar de aprobar el paquete de reformas que enviará el Poder Ejecutivo para tratar en sesiones extraordinarias.