El slow food es un movimiento que apoya la producción regional de alimentos agroecológicossin el uso de semillas transgénicas, agroquímicos ni herbicidas, respetando los ciclos de producción, la biodiversidad y variedad de alimentos, el trabajo interno y el comercio justo.

Además de revalorizar la comida casera, los sabores de cada región y el 'vivir más lento', este movimiento apoya a los pequeños productores con técnicas seguras para el medio ambiente y el consumidor. A su vez, promueve el desarrollo rural justo a favor de la Soberanía Alimentaria, generando en la sociedad una conciencia solidaria como principio hacia la transformación social.

Por eso, en el video de hoy, la nutricionista Rocio Runca presenta varios desayunos saludables y completos. Uno de ellos es una mermelada de arándanos, frutillas y ciruelas disecadas de la Patagonia Argentina, con pan integral.

Esta es una forma rápida y casera de armar el propio dulce sin saborizantes, conservantes ni resaltadores del sabor, utilizando frutas frescas de estación sin gastar una fortuna

Para realizarla es necesario activar/remojar las ciruelas disecadas para ablandarlas. Luego colocar las frutas frescas, arándanos y frutillas en un vaso de mixer con las ciruelas ya coladas. Juntar todo hasta obtener una mezcla homogénea.

Luego, guardar en frasco de vidrio en heladera -dura 5 días
aprox-. Tip: queda deliciosa untada en un pan integral de masa madre.

Cuando se consume un alimento integral, se come el grano completo. Su cáscara es fuente de fibra y minerales, el endospermo– el centro del grano- es fuente de almidón. El germen, a su vez, tiene grasas y vitaminas liposolubles.

Al consumir el grano completo genera más saciedad, y tiene un índice glucémico bajo, evitando picos de glucemia en sangre, ya que al tener tanta fibra estimula la evacuación y es protector cardiovascular.

Para preparar un desayuno saludable es importante sumar la parte de frutas frescas de estación que aporta fibra, vitaminas, minerales, agua y energía vital. Acompañada de un grano completo ya sea un pan integral, frutos secos, granolos, avena, budines integrales.

Otro consejo es observar el cuerpo al iniciar el día, sin aditivos. Prestar atención también a cómo esta la mente, el nivel de energía y qué pasa con la ansiedad. Reemplazar los alimentos ultraprocesados por opciones más naturales es una cuestión de hábito.