Qué alimentos comer con Yodo. Foto: Archivo Atlántida / Para Ti Mamá
Qué alimentos comer con Yodo. Foto: Archivo Atlántida / Para Ti Mamá

El yodo es un mineral esencial para el organismo, porque realiza funciones indispensables para el mantenimiento de la vida, el crecimiento y la reproducción. Es por todo esto que su consumo es fundamental especialmente durante el embarazo. Según explica la obstetra Ángela Gómez, el yodo se encuentra presente en mayor o menor proporción en todos lados. En los suelos, el aire, el agua -especialmente la marina-, los vegetales y animales, "pero el ser humano no lo puede fabricar, solo lo consigue a través de su dieta".

De gran ayuda

El yodo ayuda principalmente, al buen funcionamiento de la glándula tiroides que, entre sus muchas funciones, regula el crecimiento y desarrollo del cerebro humano durante la gestación. Este desarrollo se manifiesta sobre todo durante la vida fetal y en los primeros años de vida posnatal. Induce el crecimiento y desarrollo normal del cerebro. Si el bebé en gestación no llegara a recibir cantidades suficientes de hormonas tiroideas, el crecimiento y maduración del sistema nervioso central antes y después del nacimiento se verían retrasadas, con la consecuencia de una disminución del tamaño y funciones normales, conllevando un retraso mental permanente. Aunque la hormona tiroidea no es necesaria para el crecimiento óseo lineal hasta después del nacimiento, es fundamental para la maduración de los centros de crecimiento en los huesos del bebé. Esto hace fundamental que el yodo esté presente en la dieta cotidiana.

Dime dónde vives…

Según la zona, la disponibilidad ambiental es menor, tanto en el agua como en el suelo, lo que hace que los vegetales y animales locales también posean menor cantidad de yodo en su cuerpo. En la cadena alimentaria, desde los vegetales y hortalizas que crecen a expensas del suelo y el agua de riego o lluvia, los animales que se alimentan con esos vegetales y el hombre que consume ambos, conforman regiones completas de bocio endémico, enfermedad producida por deficiencia de yodo. En nuestro país eso fue motivo de estudio e interés nacional a fines del siglo XIX y mediados del XX, lo que derivó en la sanción de la ley nacional 17.259 en 1.967, que determinó la obligatoriedad de que todas las sales de mesa y de uso para animales debían ser yodadas. Gracias a esto, el problema disminuyó notoriamente. Y a no confundirse: inclusive las sales para hipertensos, especiales sin sodio, deben ser yodadas. Son dos cosas diferentes.

Durante el embarazo

Los requerimientos de yodo durante el embarazo se consideran de 290 microgramos por día. Al respecto, la médica afirma que esto es muy fácil de conseguir con una selección de alimentos adecuada, que sean fuente de yodo. Algunos de ellos son:

*Lácteos. 1 vaso de leche contiene 55 microgramos y 1 vaso de yogur, 90".

*Vegetales. Una papa mediana aporta 60 microgramos, y podemos agregar berenjenas, porotos blancos, soja, repollo, coliflor, brócoli, champiñones, acelga, espinaca, higos secos, ananá, maníes, nueces, etc".

*Huevo.

*Pan.

*Pescados:

-Salmón y bacalao: Tienen 330 y 420 microgramos cada 100 gramos respectivamente;
-Merluza, camarones y mejillones: Contienen 120 microgramos.
-Conservas de pescado: Aportan 72 microgramos cada 100 gramos.
-Algas marinas: Según sus diversos tipos, en 1 cucharada pueden contener de 80 a 2000 microgramos. "Con solo rociar sobre la comida una pequeña cantidad ya se lograría el requerimiento diario", agrega la médica.

Los lácteos son una gran fuente de yodo – Foto: Archivo Atlántida / Para Ti Mamá
Los lácteos son una gran fuente de yodo – Foto: Archivo Atlántida / Para Ti Mamá

Sin suplementos

Teniendo en cuenta lo dicho, la Dra. Gómez sostiene que no es necesario prescribir un suplemento de yodo durante el embarazo, sino hacer hincapié en la selección de alimentos adecuada para el desarrollo del bebé y la salud materna. En ese sentido, la idea del aprendizaje en la selección de alimentos hace que la mujer continúe toda la vida pensando qué es más saludable y por qué. Para cualquier adulto el requerimiento de yodo es de solo 150 microgramos por día, este y otros nutrientes son esenciales para nuestra vida saludable y puede lograrse su incorporación adecuada sin complementos externos.

 

Por Florencia Romeo / Asesoró: Dra. Ángela Gómez, Obstetra del Hospital Pirovano. M.N. 70.364.

LEA MÁS:

4 mitos sobre la lactancia en el embarazo

Dieta preparto: prepará tu cuerpo para la llegada del bebé