Hoy hay cada vez más personas preocupadas por su privacidad en el universo digital. Entiendo el por qué: es uno de los activos más valiosos que poseemos. Si tuviese la oportunidad de mantener una conversación con cada una de esas personas que tiene dudas, consultas o miedos en relación a la tecnología, le aseguraría que para Google su privacidad es una de nuestras prioridades principales. Estoy casi seguro de cuáles son las tres preguntas que podrían hacerme -ya que son las que suelo recibir de amigos, conocidos y familiares cuando cuento que trabajo en Google-: "Si quiero tener control sobre la privacidad de mis datos, ¿cómo lo hago?"; "Si yo no hago el ejercicio de configurar mis datos de forma manual, ¿significa que estoy expuesto?"; "¿Qué hago si directamente no quiero que mi información quede registrada?".

A esas personas les diría que los datos son suyos y que son ellos quienes tienen el control para decidir qué tipo de información comparte, cómo, cuándo y con quién. Para cada persona la privacidad significa algo diferente. La privacidad para mis padres no tiene el mismo sentido que para los jóvenes nativos digitales. Y de igual manera, la privacidad no
significa lo mismo en distintas partes del mundo, para distintas culturas y para distintas idiosincrasias. Por eso los productos y servicios de Google están orientados a la personalización de las experiencias y a la individualización de la privacidad. Nuestro compromiso es hacer de la privacidad una realidad para todos.

Una parte central de nuestro trabajo es mantener sus datos seguros. Por eso invertimos tiempo, recursos e investigación constante para brindar mejores y más simples soluciones en materia de seguridad. Nuestro compromiso por proteger la información de los usuarios es parte de los cimientos sobre los que está construido Google. Para funcionar, nuestra empresa depende de que las personas confíen en nosotros. Si violamos esa confianza, estamos perdidos. Nadie entiende mejor eso que nosotros.

Por esto mismo, trabajamos constantemente para que todos los usuarios puedan tomar cada vez más decisiones sobre su información y de manera fácil e intuitiva. Desde borrar o pausar un historial de ubicaciones hasta decidir qué permisos tiene una aplicación en mi teléfono. Buscamos empoderar cada vez más a las personas para que tengan el conocimiento necesario para poder tomar esas decisiones. Durante el último Google I/O,
anunciamos que ahora el control y la administración de los datos será aún más fácil: con solo un clic en la foto de perfil de la cuenta de Google -que se encuentra en la esquina superior derecha-, los usuarios podrán ingresar a los controles de privacidad de todos nuestros productos. Sin abandonar nunca el buscador, las personas pueden revisar y eliminar toda la actividad de búsqueda reciente y así obtener más información sobre cómo funciona el buscador con tus datos.

La construcción de la privacidad y la seguridad implica ofrecerles a los usuarios el control sobre sus datos, pero también brindarles más y mejores configuraciones automáticas para que estén protegidos siempre y sin esfuerzo. Por eso, por ejemplo, recientemente lanzamos una actualización que permite que el historial de búsqueda se elimine automáticamente dentro de un período de tiempo personalizado. Esto aplica tanto al buscador como en aplicaciones como Google Maps. Se puede elegir un límite de meses durante el cual los datos se guardarán en el historial de ubicaciones o de actividad web y todos los datos previos a esas fechas, se borrarán solos.

Nuestros productos y servicios utilizan los datos para brindar funcionalidades más útiles, como por ejemplo que Google Maps pueda indicarnos el camino más rápido para llegar al trabajo a través de nuestra ubicación, o que la publicidad que recibimos online sea relevante con nuestras necesidades e intereses a partir de nuestros resultados de búsqueda. Pero los usuarios siempre tienen la opción de limitar qué datos comparten. Recientemente lanzamos una nueva versión del modo incógnito en Chrome, lo expandimos para YouTube y próximamente llegará también a Google Maps. Actualizaciones como éstas permiten que las personas tengan una experiencia online más privada. Con la expansión de los controles
"Mi actividad", "Configuración de anuncios", "Por qué estás viendo este anuncio?" y "Silenciar este anuncio" los usuarios pueden asumir el control sobre su privacidad en la personalización de los anuncios y en el tipo de éstos que se pueden ver online.

Hay algunas cosas clave que es necesario explicar al hablar de información. Primero que nada: Google no vende los datos de los usuarios a terceros y nunca lo hará. Aquellos que utilizamos lo hacemos para brindar mejores productos y soluciones y son siempre anónimos y agregados. Además, usamos la cantidad mínima e indispensable de datos para hacer que nuestros productos funcionen bien y sean útiles para todos. En el futuro, la
inteligencia artificial nos proveerá de mecanismos aún más eficientes para crear mejores productos, con menos datos. Vamos por ese camino.

Estamos seguros de que para que los usuarios nos confíen sus datos, primero debemos ofrecer herramientas concretas que transmiten esa confianza que todos necesitamos cuando nos relacionamos con cualquier producto o servicio en nuestra vida cotidiana. Y es este el compromiso que crece como parte de la esencia de Google desde sus comienzos, donde la experiencia de los usuarios y el ejemplo de liderazgo son fundamentales para elevar la vara para toda la industria y realizar un aporte genuino en la calidad de vida de todos. Por esto mismo, escuchamos y respondemos. La privacidad es el presente y uno de los temas más importantes de nuestra época, y es importante que podamos garantizarla para todos.

El autor es director general de Google Argentina