Axel Kicillof fue junto con Fernández el más ovacionado
Axel Kicillof fue junto con Fernández el más ovacionado

Los contundentes resultados de las primarias bonaerenses, con 75,51% de participación ciudadana, preanuncian el escenario de la elección general de octubre, otorgando firmes chances de triunfar al principal candidato opositor, dado que la provincia de Buenos Aires no tiene ballotage. De las nueve fórmulas que compitieron para la precandidatura a la gobernación, cuatro no llegaron al piso necesario para presentarse en la elección general de octubre, mientras otras tres lo lograron, aunque con escasos votos; ellas son: Consenso Federal con 5,82%; Frente de Izquierda y de los Trabajadores-Unidad con 3,25%; y Frente NOS con 1,68% de votos. Es decir, las primarias bonaerenses redujeron las opciones para octubre.

La fórmula del Frente de Todos, Axel Kicillof-Verónica Magario, con 49,34% de los votos, salió ganadora y quedó a las puertas de la gobernación al vencer a Juntos por el Cambio, representado por María Eugenia Vidal-Daniel Salvador, con 32,56% de los sufragios. Los datos muestran dos cuestiones. Primero, si comparamos los resultados de estas primarias con los de la elección general de 2015, probablemente la fórmula del Frente de Todos, al unir al peronismo, kirchnerismo y massismo, haya reunido el voto del FpV (que iba con Aníbal Fernández como candidato) y gran parte de los votos de Solá, el candidato de Massa. Segundo, difícilmente cualquier redistribución por parte de los electores, que optaron por las siete boletas restantes, modifique en la elección general, los resultados de las primarias bonaerenses (en conjunto, estas listas suman 12%).

No fueron elecciones competitivas desde el punto de vista intrapartidario, dado que todos los partidos llevaron una sola boleta. Lo fueron, en cambio, interpartidariamente. A su vez, tal como se preveía antes de los comicios, se anunciaba una alta polarización para la elección general. Así se observa que 81,90% de los votantes repartieron sus preferencias entre el Frente de Todos y Juntos por el Cambio. Se esperaba una menor diferencia entre ambos, donde Kicillof-Magario se encontrase a no más de diez puntos del segundo. Una distancia de 16,78 puntos porcentuales a su favor no fue prevista en ninguna encuesta publicada. Por lo tanto, la diferencia entre ambas coaliciones da escaso margen al oficialismo provincial para revertir el resultado.

En cuanto a los senadores provinciales, la renovación de 23 sobre 46 y los diputados, 46 sobre 92 bancas, es importante considerar que dado que ambas cámaras poseen hoy mayor número de representantes del actual Frente de Todos, al sumarse los legisladores del Frente Renovador, la coalición opositora, en caso de ganar en las generales de octubre, tiene garantizada la mayoría en ambas cámaras.

De los 24 distritos del Conurbano bonaerense, sólo en dos de ellos, San Isidro y Vicente López, los candidatos a gobernador y vice oficialistas obtuvieron la mayor cantidad de votos. El resto quedó en manos de los ahora candidatos del Frente de Todos.

Por el lado de los intendentes, en los distritos donde gobierna el peronismo, salvo algunas excepciones como Lomas de Zamora, Ezeiza, Florencio Varela, Merlo, Moreno, los intendentes no tuvieron internas. Además, todos resultaron ganadores, excepto el intendente de Moreno Walter Festa que perdió la interna con su ex funcionaria, Mariel Fernández. En todos los municipios donde gobierna Juntos por el Cambio, el Frente de Todos presentó competencia, a excepción de Vicente López y San Miguel. Sólo en estos dos últimos y en San Isidro ganó el oficialismo en la categoría municipal.

Las cifras provinciales tendrán impacto en la elección nacional. Buenos Aires es el distrito que aporta el mayor caudal de votos para la elección presidencial. De ahí que la victoria del Frente de Todos en las primarias bonaerenses, por un margen tan elevado de votos, no solo parece anticipar el desenlace de octubre en la provincia, sino su aporte decisivo a la carrera hacia la Casa Rosada de su fórmula a nivel nacional.

Investigadora del Observatorio Electoral Argentino (OEAR) de CIPPEC y decana de la Escuela de Política y Gobierno de la UNSAM