En medio de la fiebre "Luismiguelista" generada por la atractiva bío-serie de Netflix que narra la vida del denominado "Sol de México", irrumpió la noticia difundida por el médico personal de Michael Jackson, quien asegura que al "Rey del Pop" fue castrado químicamente cuando tenía 12 años por decisión del padre del cantante, Joe Jackson, quien quería que su hijo no modificase su voz aguda.

Es cierto que Conrad Murray no es precisamente un ejemplo de médico: fue condenado a cuatro años de cárcel por la medicación que le dio a Michael y que llevó a la estrella a la muerte. De todos modos la historia que cuenta el documental al estilo Farinelli, famoso cantante italiano de opera, no aparece para muchos como inverosímil. Sobre todo en función de los antecedentes del patriarca de los Jackson, un ex boxeador que se enorgulleció en más de una ocasión de la "mano dura" que aplicó en la educación de sus hijos, merced a lo cual, considera que triunfaron los Jackson 5.

Allá por el año 1993, Michael contó en el programa de la conductora Oprah Winfrey que su padre le propinaba severos castigos físicos, que se burlaba de él, que lo hacía llorar cada día y que de solo verlo en más de una oportunidad, se sentía enfermo y nauseabundo.

El padre de Michael admitió en el año 2010, también charlando con la famosa presentadora de la TV de los EEUU, que usaba sus manos y un cinturón para educar a sus hijos y evitar que terminasen en prisión, ya que por aquellos años, estaban en auge las bandas de delincuentes en la zona en la que vivían. Al parecer, su esposa Katherine avalaba estos métodos punitivos y por lo sugerido sutilmente por Janet Jackson, se complementaba bien con el marido a la hora de los castigos.

En su libro Moonwalk, editado en 1988, Michael cuenta que su padre se sentaba en los ensayos de los Jackson 5 frente a ellos cinturón en mano, y si se confundían, no tenía inconvenientes en azotarlos hasta el cansancio. Mientras que Joe se jactaba de que no aceptaba un 'no', de ninguno de sus hijos, allegados a Michael aseguran que por sobre todas las cosas, los intentos continuos por cambiar su fisonomía no obedecían a otro objetivo que diferenciarse de su padre.

Joe Jackson falleció el pasado 27 de Junio a los 89 años, como consecuencia de un cáncer. Pese a su carácter, muchos reconocieron que Joe fue fundamental para el éxito de sus hijos, el inicio de la etapa solista de Michael y el primer disco de Janet.

Paradójicamente, su método educativo para no tener hijos en prisión no fue muy exitoso: Michael evitó ser encarcelado gracias a un acuerdo extrajudicial millonario con los padres de una criatura que lo habían denunciado por presuntos actos de pederastía. De todos modos, llegó a estar detenido en una dependencia policial de Santa Barbara, California, de la que pudo salir dos horas después, tras el pago de una fianza de USD3 millones.

Aparentemente, la supuesta castración química a la que habría sido sometido fue más eficaz a nivel vocal que a nivel genital, ya que su aparente pulsión por el contacto sexual con menores de edad le valió demandas que lo pudieron haber dejado por años encarcelado.

Si bien esto último no le sucedió a Luis Miguel, en lo que hemos visto por ahora en Netflix, en dos ocasiones, pudo haber terminado preso: la primera por conducir quebrando todas las reglas un vehículo en el que llevaba a una fan, mientras corría una picada, que terminó con el auto dentro del mar; y en la segunda, en una de las cosas más graves que le hizo su padre Luisito Rey, por deberle al fisco mexicano la friolera de USD20 millones, que en lugar de abonar optó por quedárselos.

Es que el padre de Luismi repitió de alguna manera con su hijo lo que sus padres hicieron con él: a los nueve años fue enviado solo a la Argentina, donde una promotora había prometido que le conseguiría trabajo con el que podría enviar dinero a España a su humilde familia. Sin embargo, nada de esto sucedió y el "niño prodigio" optó por regresar sin un peso a su patria, tras pasarla muy mal aquí, como polizonte en un barco mercante.

Tal como falseó el lugar de nacimiento de Luis Miguel, quien vino al mundo en San Juan de Puerto Rico, aunque él lo "vendía" como veracruzano, los abuelos paternos de Luis Miguel fraguaron la fecha de nacimiento de Luis Rey para poder seguir recibiendo asistencia social.

Por aquello de que el niño aprende lo que vive, Luisito hizo del embuste y la falta de escrúpulos una forma de vida ya mucho antes de explotar laboral y emocionalmente a su hijo. En realidad promocionó un casamiento con Marcela Basteri que no concretó, inventó que esta era hermana de la famosa actriz italiana Rossana Podesta, y fue prófugo de la justicia española (de la que escapó a Francia con identidad cambiada para evitar la "mili", el servicio militar obligatorio, en tiempos de Franco).

Su capacidad para el engaño apuntaba a lo bizarro: solía asegurar que Sinatra le pedía canciones y que Picasso, inspirado en una actuación suya en París, había hecho un dibujo que Rey incluyó en la portada de uno de sus discos. Uno de sus delirios se ve en el segundo capítulo de la serie, donde se observa a su personaje exigir que Michael Jackson grabara un dúo con su hijo: aclaremos que corría 1987, cuando el norteamericano era la estrella musical más importante del universo y Luismi no había llegado a la consagración que vendría cinco años después.

Luis Rey no tenía límites: el mito dice que estuvo detrás de la muerte de la madre de Luis Miguel, cuyo crimen habría entregado al ex jefe de la policía de México, el afamado Arturo "Negro" Durazo. El famoso actor Andrés García cuenta como Luis Miguel le dijo que su padre no le dejaba enviar dinero a su madre, aunque ese era su ferviente deseo. Hoy es la madre de dos hijos del cantante, Araceli Arambula, la que no tiene empacho en denunciar en la cadena Telemundo, que transmite la serie en Estados Unidos, que Luis Miguel le debe varios meses de la mensualidad acordada.

Pero volviendo a García, el ex galán sostiene que cada vez que se le preguntaba a Luis Rey por la desaparición de Marcela Basteri, narraba una historia diferente. De todos modos, asegura que era un gran músico y un tipo encantador cuando algo le interesaba.

El "sol de México" y el Rey del Pop tuvieron padres dispuestos a casi todo: a Luis Miguel no lo castraron para que no cambiara su voz, pero su padre no tenía empacho en drogarlo para que rindiera día y noche además de desconocer la recomendación del fonoaudiólogo que le dijo que el chico debía parar de cantar por un año. Los hermanos de Michael Jackson admiten que sólo dormían dos horas por día para poder ensayar durante cuatro horas después del colegio y poder actuar por las noches.

Michael Jackson y Luis Miguel, dos de los más excepcionales cantantes de fines del siglo pasado y comienzos del actual tienen mucho más en común que sus oficios: sus vidas estuvieron atravesadas por el egoísmo desmedido de sus padres y las secuelas que inevitablemente les han legado.

Suele decirse que la letra con sangre entra. En estos casos son la letra y la música las que entraron. La felicidad quedará tal vez para otra vida.