Francia tiene una gran variedad de pueblos escondidos que se remontan en el tiempo. Se encuentran muy bien preservados para la llegada de curiosos y turistas. Moret Sur Loing es uno de ellos y quién paso por allí fue Napoleón Bonaparte.

Este encantador pueblito medieval se encuentra a tan solo 55 km de la capital francesa, y sigue conservando las huellas de su pasado. Tras los inmensos muros que la rodean pueden verse sus elevadas torres, típicas de aquellas épocas, junto a los imponentes pórticos de ingreso.

Arquitectura medieval característica del pueblo
Arquitectura medieval característica del pueblo

Caminando por el interior de sus calles, se visualizan los rastros de su pasado pero con un gran trabajo de conservación. Lo rodea el río Loing que le brinda un atractivo aún más especial, sobre todo una postal elegida para los diversos pintores que la han retratado, como fue el caso del impresionista Alfred Sisley.

En las fotos se distingue lo que fue la Mansión de Bon Saint Jacques y al otro lado de la calle se ubica la iglesia Notre Dame, otro punto clave para los turistas, dentro puede verse un gran órgano de estilo renacentista. Esta iglesia fue retratada por distintos artistas, uno de ellos el ya mencionado Alfred Sisley en 1894, actualmente puede verse su pintura en el museo del Petit palais en París.

La obra impresionista de Aldred Sisley
La obra impresionista de Aldred Sisley
La postal que reprodujo el artista francés
La postal que reprodujo el artista francés


El lugar más frecuentado del pueblo es la pequeña casa donde Napoleón Bonaparte pasó la noche del 19 al 20 de marzo de 1815, cuando regresaba de su exilio en la isla de Elba en Italia (en ese momento perteneciente a Francia) se refugió en este lugar. Esa noche fue muy importante en la historia europea ya que al amanecer del 20 de marzo regresó a París y dio inicio a lo que se conoció como los Cien días, haciendo referencia a la vuelta al poder de Napoleón Bonaparte por 100 días, transcurrido ese tiempo se dio fin a las llamadas Guerras Napoleónicas, así como al imperio francés de Bonaparte.

A unos pocos kilómetros se encuentra el Palacio de Fontainebleau, de estilo medieval donde vivieron varios personajes de la historia europea, entre ellos Felipe II, Luis IX, Catalina de Medici y Enrique II.