Una vez más se celebró la Fiesta de la Nieve. Una vez más miles de turistas y locales disfrutaron de actividades muy diversas en las calles de Bariloche y el Cerro Catedral. Sin embargo, la edición número 49 no fue una más sino que volvió a sorprender a propios y extraños.

Al respecto, el Intendente de Bariloche, Gustavo Gennuso, dijo que "la fiesta superó todas las expectativas, se recuperaron las calles para la Celebración" y convocó a "disfrutarla a pleno porque hay de todo". Ponderando la variedad de propuestas y las novedades que se ofrecieron, el balance entonces es ampliamente positivo.

La celebración se inició en la Catedral con un Encuentro Coral con fines benéficos y continuó, con una fecha del Mundial de Snow Volley en el Centro de esquí, sentando un hito sin precedentes en la historia del deporte local. Hubo bajada de luces, Carrera de la Historia, una competencia de running en la nieve y de noche. Hubo muchos espectáculos, números musicales de la talla de Mora Godoy y un cierre a toda cumbia con Pablo Lezcano y sus Damas Gratis.

Luego de varios años volvieron las Colectividades a ser parte de los festejos y una pista de hielo gratuita se montó en pleno Centro Cívico. La cantidad de nieve caída en los días previos y el sol que acompaño la totalidad
de las actividades, colaboraron para que la fiesta deje la vara muy alta pensando en lo que viene.

Artistas consagrados se mezclaron con locales y brindaron shows de mucho talento. Mientras que el punto máximo fue seguramente la consagración del seleccionado argentino de Snow Volley el domingo 4, que se alzó con la medalla de oro al derrotar a los Estados Unidos.

El trabajo mancomunado y en equipo, logró que la fiesta sea un éxito acorde a los resultados que la temporada invernal viene marcando. Nevadas tan intensas como no se dan hace 25 años, una ocupación hotelera del 95%, 240 mil pasajeros que pasaron por el Aeropuerto barilochense solo en Julio estableciendo un récord en vuelos de cabotaje. Un invierno soñado que coronó la temporada alta 2019 con una fiesta que fue la de siempre, pero todavía mejor.