En el año 2012 el nombre de Patricia Krentcil comenzó a ser reconocido por la población estadounidense, luego de que la mujer apareciera en un programa de televisión y revelara su irreal adicción al bronceado, a raíz de lo cual su apariencia resultaba aterradora para quienes la veían por primera vez. En aquel entonces, la mayoría la conocía con el sobrenombre de "Mamá bronceada", seudónimo que hoy pareciera haber desaparecido tras el cambio de look que adoptó la mujer.

La mujer no apareció en la televisión por las mejores razones, ya que ésta fue convocada por los medios tras ser acusada de forzar a su hija de tan sólo cinco años a ir a las camas de bronceado. La situación salió a la luz luego de que profesores del establecimiento educacional de la pequeña advirtieron quemaduras en sus piernas, a raíz de lo cual la mujer fue enjuiciada, sin embargo fue declarada inocente.

A causa de las faltas de prueba, el juez a cargo del caso no logró comprobar su culpabilidad, a raíz de lo cual la identidad de la mujer comenzó a ser cada vez más conocida. Además de protagonizar un cuestionable y polémico caso, la adicción de la mujer impresionó a los televidentes, quienes seguían sin entender cómo la mujer no podía notar la desfavorable apariencia que lucía gracias al falso bronceado.

Hoy y casi cinco años después, la mujer expuso su cambio de apariencia, el cual suscita al menos una disminución en el uso de lociones autobronceantes. Antiguamente Krentcil utilizaba más de 20 lociones sobre su cuerpo, antes de asistir de forma constante a una cama de bronceado, lo cual además de otorgarle una fatídica apariencia, ponía en riesgo su piel y su salud.