Las dos mujeres que eligieron por separado la misma profesión –“yo nunca le inculqué que se dediqué a esto”, revela Anamá– posan en un living de Recoleta para la lente de GENTE. La última vez que lo hicieron juntas, recuerdan ambas, Taína tenía cinco años y aún jugaba con sus muñecas.
Las dos mujeres que eligieron por separado la misma profesión –“yo nunca le inculqué que se dediqué a esto”, revela Anamá– posan en un living de Recoleta para la lente de GENTE. La última vez que lo hicieron juntas, recuerdan ambas, Taína tenía cinco años y aún jugaba con sus muñecas.

"En casa todavía tengo tu cuarto armado por si decidís volver", le desliza Anamá Ferreyra (68) con fingida inocencia a Taína Laurino Ferreyra (24), su única heredera, mientras degusta un risotto en Recoleta. La joven ("estoy de novia desde hace tres años y medio con Georgie Neuss, un empresario argentino, pero soy chapada a la antigua: ahora vivo sola, después me casaré y más tarde tendré hijos") le retruca con una sonrisa pícara: "¿Pero no me comentaste que pusiste tres placares nuevos y que mi cama quedó en un rincón?". De un lado y el otro de la charla se encuentran dos mujeres de impactante porte: la mayor es presidenta de la Escuela de Modelos Anamá Models y acaba de presentar su primer libro, Negra guerrera; y la menor viene de cumplir una década transitando la pasarela y busca abrirse carrera en Protocolo y Diplomacia Internacional (título que obtuvo en 2018). Entretanto, ambas se atreven por primera vez a jugar a que la hija entrevista a su "mamuma". Entonces rompe el fuego Tania:

Tania: Arranquemos por una pregunta que debe afectar a todas las hijas del mundo: ¿Por qué te molesta tanto que use las carteras que vos ya estrenaste?

Anamá: Porque necesito que me des tiempo de disfrutarlas y vos me las robás del placard al instantes (risas). ¿Te imaginás si hubiese tenido otra hija?

T: ¿Hija o hijo? ¿Te hubiese gustado?

A: Sí, varón o mujer… No me hubiera importado el sexo.

T: ¡Pero de tratarse de una mujer nuestra familia habría sido Kosovo: nos hubiéramos matado!

A: Y, sí, por lo pronto me hubiera tenido que bancar que dos hijas me roben ropa (risas de ambas).

Cómplices y divertidas en un jardín de Recoleta.
Cómplices y divertidas en un jardín de Recoleta.

T: Oka. Cambiemos de tema: ¿Cómo viviste que yo me vaya a estudiar a Londres en 2013?

A: Y, fue difícil, porque tenías 18 años y me daba cosa que te quedes solita. Aunque vos estabas súper contenta y con amigos, antes de subirme al tren que me llevó al aeropuerto tuve que ponerme fuerte para que sintieras que te dejaba volar. Verte por FaceTime no fue lo mismo.

T: Hablame de tus viajes: ¿Qué hacés cuando viajas sola? ¿Coqueteás, mirás Netflix, salís de fiesta…?

A: Este año en Egipto estuve dando vueltas por Estambul con amigos, y la pase bien porque tenía un guía… Qué sé yo, desayuno, salgo a conocer la ciudad, me siento a comer sin apuro y disfruto de estar conmigo. Siempre, acá, ando con un montón de gente, así que está el contraste.

Entonces la hija le consulta sobre los destinos que quiere conocer ("Tailandia, Vietnam y Camboya") y los sueños que no cumplió ("Saltar en paracaídas y aprender a nadar"), obviando la pregunta que le formuló sobre el coqueteo. Hora de que la periodista de GENTE intervenga para recordársela, para que Tania la conteste por Anamá:

T: ¡Guarda que suele andar con éxito eh! En el exterior tenés levante, ¿no mamma?

A: Bueno… Sí. Por ahí estoy tomando algo y veo que me miran, me levanto tranquila, sabiendo que no me concoen ni me van a googlear, y… Funciona bien.

Madre e hija se divirtieron haciendo “caritas” al aire libre. Eso sí, la secuencia del beso, requirió un instructivo inesperado. Es que entre risas Tania le explicó a su mamá, Anamá, que tenía que bajar la mano para que salga correctamente el efecto de “beso volador”.
Madre e hija se divirtieron haciendo “caritas” al aire libre. Eso sí, la secuencia del beso, requirió un instructivo inesperado. Es que entre risas Tania le explicó a su mamá, Anamá, que tenía que bajar la mano para que salga correctamente el efecto de “beso volador”.

Continúa Tania con sus preguntas:

T: Otro rubro: En casa vivís hablando de política. ¿Te hubiera gustado acercarte a ese ámbito en lugar de ser modelo o actriz?

A: Yo curse Derecho internacional público y privado en Brasil porque quería ser diplomática, y no dio porque necesitaba hablar perfecto en inglés y francés. Pero me considero una gran analista política. Es más, si pudiera, me metería ahora mismo en un partido nuevo que no apuntara a lo viejo de la política: y no me refiero a la edad, sino que hablo de las ideas.

T: Sacás el tema de la edad… Cuando arrancó el Bailando en 2018 estabas negada a mencionar la tuya, ¡y eso que yo te insistía! ¿Qué logró que pases del "no" retundo a ponerte una remera con el número 67, uno menos que tu edad actual?

A: Yo no cambie nada, eh, ¡me cambió la couch!, Sabrina Sansone. Yo no lo hubiera dicho. No me gusta decir mi edad por más que esté bien y que entrene todos los días. Pero ella me dijo que sugirió decirla, para ganar puntos, y de puro competitiva, la dije.

“Quiero servir de inspiración” admite Anamá, la mujer que acaba de publicar su primer libro: Negra guerrera, de V&R Editoras. “Lo empecé a escribir el año pasado para contar mi historia, porque todo el mundo me preguntaba dónde nací, cómo son mis parientes y esas cosas, y cómo siento que logré un montón de cosas, quiero compartir mis enseñanzas”, dice la mujer que este 2019 va a viajar por todo el país presentando su escrito.
“Quiero servir de inspiración” admite Anamá, la mujer que acaba de publicar su primer libro: Negra guerrera, de V&R Editoras. “Lo empecé a escribir el año pasado para contar mi historia, porque todo el mundo me preguntaba dónde nací, cómo son mis parientes y esas cosas, y cómo siento que logré un montón de cosas, quiero compartir mis enseñanzas”, dice la mujer que este 2019 va a viajar por todo el país presentando su escrito.

En tono de infidencia, y con esa ternura que caracteriza a las madres cuando hablan del pasado, Anamá apoya su copa de agua en la mesa y cuenta: "Taí, de chiquita, era tan fanática de Susana Giménez, que cuando me vio aparecer en su programa casi se muere". "Seguro –continúa la hija que tuvo a los 42 años–: Pasa que yo, a mis 5 de edad pensaba que Su era una Barbie, porque era igual a mi muñeca". La conversación deriva en la época escolar. Mientras Taína recuerda que su madre saltaba en la platea cuando ella bailaba en un talent show, surge un planteo:

–… Mamá, ¿por qué no me dejabas tener pijamadas?

A: No sé, quizá porque soy medio rara, pero acordate también de aquella fiesta que organicé en la que yo me disfrace de bruja y ¡hasta disfracé al perro!

T: Sí, y nunca más quisimos hacer una fiesta de Halloween, porque teníamos once años, y nos llevaste al cementerio de Recoleta en medio de la noche…

A: Y cuando volvimos apagué todas las luces, puse un vaso en el medio de un mesa y la moví apropósito para que se corra. Ahí , y una de tus amigas se asusto y se largó a llorar. Es que ustedes insistían tanto en que querían estar despiertas hasta el amanecer, que me asegure que así fuera (carcajadas).

Durante la producción de fotos, Anamá y Taína realizaron la misma pose con sus piernas sin darse cuenta.
Durante la producción de fotos, Anamá y Taína realizaron la misma pose con sus piernas sin darse cuenta.

Bromista, Anamá llama a su heredera "Rania de Jordania" y "Princesita". "Lo hace porque soy reservada y meticulosa, y siempre destaca que uso polleras muy largas: yo le digo que es mi estilo y que me gusta vestirme así, con un look europeo", establece Taína y, rápidamente, su mamá se diferencia: "Yo soy mas descocada". Pero las oposiciones no se ciernen en los estético: "En el verano vacacionamos en Río de Janeiro, cuando en realidad yo quería ir a playas desérticas sin gente, para desconectar", cuenta la hija. "El tema es que mamá quería estar en pleno quilombo, porque le encanta el que te vende la bikini, la comida, la cerveza, el agua de coco… Literal, llamó a todos los vendedores de la playa para que se acerquen… ¡Es terrible!".

T: Contame, ¿qué cosas tuyas ves en mí?

A: Heredaste mis piernas y mi cultura del trabajo. Yo nunca te lo mencioné, pero todos vienen y me cuenta sobre lo educada que sos, y resaltan que estás pendiente hasta del último detalle. ¡Y eso para mí es grandioso! También me enorgullece que siempre tratás bien a todos tus colegas.

La ex modelo y su heredera se mostraron súper cariñosas.
La ex modelo y su heredera se mostraron súper cariñosas.

T: Ya que estamos, te confieso: en mí veo tu curiosidad, que me lleva a buscar por qué pasa tal o cual cosa acá o en la otra esquina del mundo, con sus distintas culturas. Por eso también estudie Protocolo y diplomacia internacional. Aparte, me inculcaste la pasión por leer y esta cosa brasileña de alegría.

A: La curiosidad es de familia, porque tu abuela, doña Alzica, me aconsejaba ser "curiosa, porque la curiosidad te lleva a otro grado de inteligencia".

T: Cuando empecé a trabajar como modelo, a los 15 años, ¿te dijeron que no me dedique a eso?

A: ¡No, ni me lo hubiera dicho! Tenían miedo de hacerlo (ríe). Nunca te inculque esta profesión, pero cuando decidiste seguirla te pedí que lo hagas mejor que cualquiera, porque tengo escuela de modelos y no quería que las brujas de mis compañeras dijeran: "La hija de Anamá no desfila bien". Apenas te vi abordando la pasarela con la actitud que lo hacés, me relaje.
Abrazo final.

Producción: Sofía Pérez y Santía.
Maquilló: Michael para MAC (Anamá) y Sole Vergara (Taína).
Peinó: Edith, para Jessicaleo Peluquerías (Anamá),
y Eddie Rodríguez, para Cerini, con productos
L'Oréal Professionnel (Taina).
Agradecimientos: Desiderata, Portsaid, Mishka, Valentina Mander, ALDO para Grimoldi, Carmela Achával, Hotel Sofitel Recoleta (Posadas 1232) y a Luchi Solari.

Por Kari Araujo
Fotos: Christian Beliera

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