Flor camina bajo el sol mendocino en la viña de Familia Zuccardi, en el Valle de Uco. “La sociedad pide un cambio, dice basta, es tan genuino lo que pasa con las mujeres que hay que acompañar el mensaje”, asegura. (Foto Marcelo Aguilar y Juan Alfredo Ponce)
Flor camina bajo el sol mendocino en la viña de Familia Zuccardi, en el Valle de Uco. “La sociedad pide un cambio, dice basta, es tan genuino lo que pasa con las mujeres que hay que acompañar el mensaje”, asegura. (Foto Marcelo Aguilar y Juan Alfredo Ponce)

"Cuando empecé a venir a Mendoza, a la llamada por entonces Fiesta de la Vendimia Gay, era un evento realizado en un boliche que estaba al margen de cualquier festejo oficial. Hoy me emociona ver que se trata de una fiesta de calidad internacional, con un show impresionante que ha logrado no sólo ser aceptado socialmente, sino que enorgullece", dice Florencia de la V, quien condujo la nueva edición de la Vendimia para Todos junto al asesor de moda Mariano Caprarola, la vedette y empresaria Turca Glamour y el anfitrión y organizador del evento, Gabriel Canci.

Siempre junto a su marido Pablo Goycochea y sus mellizos Paul e Isabella (6), Flor aprovechó su estadía en la provincia para recorrer los hermosos paisajes mendocinos. Allí disfrutó de un almuerzo con amigos en Piedra Infinita, el nuevo espacio de bodega y restaurante de Familia Zuccardi en el paradisíaco Valle de Uco. Distendida y de muy buen humor, habló con GENTE.

Flor de la V, en Piedra Infinita. La bodega de la familia Zuccardi, en el departamento de San Carlos. (Foto Marcelo Aguilar y Juan Alfredo Ponce)
Flor de la V, en Piedra Infinita. La bodega de la familia Zuccardi, en el departamento de San Carlos. (Foto Marcelo Aguilar y Juan Alfredo Ponce)

"Con Pablo vamos a cumplir 20 años juntos, todo empezó muy tranquilo, sin compromisos, ¡y hoy mirá la familia que formamos! He tenido muchos amores en mi vida, pero nadie se la jugó por mí como Pablo, es el amor más genuino. Por muchos años mantuvimos nuestro romance en privado, y cuando se conoció, fue un escándalo. Pablo eligió como mujer de su vida a una persona trans y ambos decidimos no escuchar opiniones ajenas, lo que más nos importaba era estar juntos. Hoy recordaba que nos comprometimos en el 2004 aquí, en Mendoza, y mostramos nuestros tatuajes en GENTE. Mirá lo que son las casualidades, me acabo de tatuar ahora el nombre de mis hijos".

–¿Cómo son Paul e Isabella?
–A Paul le encanta bailar, es muy histriónico. Y ella es muy coqueta. Yo estoy orgullosa de cómo se mueven en la sociedad. La gente me dice que son niños extremadamente educados, cariñosos y cálidos. Con Pablo hacemos un gran trabajo para formarlos, estamos muy encima de ellos, nos ocupamos mucho y sabemos que necesitan padres presentes y atentos a sus necesidades. En casa se apagan los teléfonos y les cocino, una comida en familia siempre es nuestro mejor plan.

Flor disfrutó del viñedo en un espléndido día de sol en Mendoza (Foto Marcelo Aguilar y Juan Alfredo Ponce)
Flor disfrutó del viñedo en un espléndido día de sol en Mendoza (Foto Marcelo Aguilar y Juan Alfredo Ponce)

–Pasemos a la actualidad. La marcha del 8M fue multitudinaria. ¿Te sentís pionera en pregonar que la sociedad aceptara a quienes son diferentes?
–La verdad, en aquel momento no lo hacía con la conciencia social que tengo ahora. Yo enarbolé mi mensaje y llevé mi diversidad desde un lugar más natural, y claro, desde el otro lado se veía como transgresor. Hoy, con el paso del tiempo, sí me doy cuenta de que mi irrupción fue fuerte y de lo que he generado en el medio desde entonces. El tema es que ahora siento muchísima más responsabilidad con lo que digo ante la sociedad que en ese momento.

–¿Cuál sería esa responsabilidad que te toca en el presente?
–La de ponerles nombres a las cosas y acompañarlas. Ahora, sólo con mi presencia no alcanza, hay que ponerle el cuerpo a las campañas, porque el rol de persona pública te da el privilegio de tener voz en los medios y ser escuchada. La sociedad pide un cambio, dice basta, es tan genuino lo que pasó que hay que estar ahí.

Hace falta más tolerancia hacia la diversidad de pensamiento. Para mí no existen ramas del feminismo, todas apuntan hacia la libertad

–La actriz y comediante Malena Pichot dijo que es contradictorio ser feminista y de derecha y, casi de inmediato, vos respondiste que deberían sacarles el Twitter a algunos famosos. ¿Era para ella el mensaje en las redes sociales?
–No, yo no me enfrenté a ella. Creo que, en general, hace falta más tolerancia hacia la diversidad de pensamiento que puede tener el ser humano. Para mí no existen ramas del feminismo, todas apuntan claramente hacia la libertad. Sí creo que no dejás de ser feminista porque te guste cierto canon de belleza. Si algunas mujeres quieren andar de chatitas y sin maquillaje está genial, y si otras aman la moda y quieren estar todo el día arregladas, está perfecto también. Hay que respetar y abrazar los pensamientos diferentes y eso sí creo que faltó en la marcha del 8M. Pensé que se haría desde un lugar más conciliador, de buscar un cambio desde la genuina libertad, y eso abarca también la libertad de pensamiento. No debemos ser tan severas a la hora de criticar a otras mujeres.

–Hoy estuviste nuevamente al frente de la conducción de la Vendimia para Todos, una fiesta que Mendoza aceptó y hoy muestra al mundo. ¿Creés que aún hay una deuda con la comunidad transexual, homosexual y lésbica?
–Yo pido respeto y tolerancia. No quiero que todos me acepten, pero sí soy una persona educada y respetuosa de las elecciones personales de cada ser humano y me gustaría que sucediera lo mismo hacia mí y los demás. La sociedad adeuda una genuina tolerancia hacia lo distinto, hacia el amor y la diversidad.

Flor: “Pido respeto y tolerancia. No quiero que todos me acepten, pero soy educada y respetuosa de las elecciones de cada ser humano, y me gustaría lo mismo hacia mí”. (Foto Marcelo Aguilar y Juan Alfredo Ponce)
Flor: “Pido respeto y tolerancia. No quiero que todos me acepten, pero soy educada y respetuosa de las elecciones de cada ser humano, y me gustaría lo mismo hacia mí”. (Foto Marcelo Aguilar y Juan Alfredo Ponce)

–¿Qué postura tenés respecto al aborto y la ley de despenalización que se impulsa en el Congreso?
–Estoy a favor de la vida, por eso creo en el aborto legal, seguro y gratuito. Desde hace 30 años se lo debemos a quienes lo reclaman en nuestro país. Las mujeres deben tener derecho a decidir sobre sus cuerpos, el aborto es algo que se hace y se seguirá haciendo. Me molesta muchísimo cuando dicen "ahora será un tema liviano, van a ir como si nada a hacérselo"… ¿A vos te parece que semejante decisión es un tema como si nada para una mujer? La ley simplemente le dará seguridad sobre su vida.

–A tu juicio, ¿quiénes son las más perjudicadas?
–Sin dudas, las mujeres pobres, las que menos tienen. Por año mueren miles de mujeres y esas muertes parecen no importar. Por eso quiero que quienes deban decidir en el Congreso se saquen la venda de sus ojos y tomen decisiones urgentes, que eviten que también cientos de chiquitos se queden sin mamá, porque esa es otra problemática.

Muchos los hombres que se rasgan las vestiduras y van a votar en contra de la ley, son los mismos que les pagan un aborto a sus amantes en sanatorios privados

–¿Se peca de doble moral?
–No tengo dudas, estoy cansada de tanta hipocresía. Muchos de esos hombres que se rasgan las vestiduras y van a votar en contra de la ley, son los mismos que les pagan un aborto a sus amantes en sanatorios privados.

–Por último, además de conducir Flor de tarde por Magazine, te incorporaste al panel de Los ángeles de la mañana en eltrece. ¿Cómo te recibieron Ángel de Brito y el equipo?
–Más que bien, estoy muy contenta porque era un programa que yo veía todas las mañanas. A Ángel lo adoro, es un conductor que maneja mucho los temas de actualidad y es muy aplicado. El fue quien me dijo que Sebastián Ortega me iba a llamar para hacer Los Roldán, desde aquel momento pegamos mucha onda.

–¿Y con las otras chicas del panel cómo te llevás? ¡Porque son bravas!
–Mirá, a todas las conozco. A Andrea Taboada, de Canal 9 y de haber ido varias veces a BDV, tengo buena relación. A Yanina Latorre me la cruzaba porque vivía cerca de ella en Belgrano. Me parece buena mina y siempre está encendida. Mariana Brey me hizo mil notas en mis primeras temporadas en Mardel. Carmela Bárbaro es como la intelectual del grupo, me divertía mucho en Mañaneras. Y con Nequi Galotti compartimos muchos desfiles, tenemos una excelente relación.

Por: Marina Correa.
Fotos: Marcelo Aguilar y Juan Alfredo Ponce.

SEGUÍ LEYENDO: