Hudson Yards se encuentra entre las calles 30 y 33, y entre Tenth Avenue y la autopista West Side (Shutterstock)
Hudson Yards se encuentra entre las calles 30 y 33, y entre Tenth Avenue y la autopista West Side (Shutterstock)

Se trata de una escultura interactiva que comprende una red de escaleras y rellanos a los que visitantes pueden acceder hasta llegar a su mirador en la cima. La pila vertiginosa de 154 tramos de escaleras que se elevan 15 pisos hacia el cielo es mitad obra de arte y mitad atracción turística. Desde su inauguración a principios de este año, The Vessel ha sido un éxito instantáneo.

Cada día, especialmente los fines de semana, centenares de aventureros se acercan a Hudson Yards para ascender a los cielos de Manhattan. En este momento, ninguna parte de la ciudad estadounidense se encuentra atravesando un momento de tal crecimiento. El desarrollo de USD 25 mil millones en el litoral del distrito personifica el tipo de planificación central estrechamente controlada que toma forma de la mano del reconocido desarrollador Stephen Ross.

El desarrollo urbanístico se encuentra entre las calles 30 y 33, y entre Tenth Avenue y la autopista West Side. Su sentido de cohesión comienza con la arquitectura, se extiende al espacio público y culmina en un programa avanzado sobre la calidad del aire, el tráfico, la basura, y la contaminación sonora.

La estructura se eleva más de 45 metros del suelo y está formada por 154 tramos de escaleras que conectan 80 rellanos (Shutterstock)
La estructura se eleva más de 45 metros del suelo y está formada por 154 tramos de escaleras que conectan 80 rellanos (Shutterstock)

El resultado final, un "mega neighborhood" que incluye cuatro rascacielos diseñados por algunos de los arquitectos más destacados del mundo; un centro comercial de siete pisos; un centro cultural llamativo; y una estructura de aspecto curioso que ancla todo el proyecto, se conoce como Hudson Yards, el mayor proyecto de bienes raíces privado de uso mixto en la historia de los Estados Unidos.

El costo total, para gran disgusto de muchos neoyorquinos locales, se redujo a aproximadamente USD 25 mil millones. Cada edificio en el espacio está diseñado para moverse en respuesta a un edificio opuesto. En última instancia, cada uno fue diseñado para destacar los espacios abiertos.

El proyecto del diseñador británico Thomas Heatherwick ganó la aprobación de Ross en 2013. El desarrollador hizo todo lo posible para mantener el diseño en secreto. Tanto es así que se construyó una gigantesca cerca alrededor de las acerías en el noroeste de Italia, donde se estaban construyendo las piezas para que nadie pudiera ver cuál iba a ser el diseño. Poco a poco, las partes fueron traídas a los Estados Unidos.

Lo que Ross espera es que The Vessel (que estará abierto todos los días del año) se convierta en la perla arquitectónica de la ciudad de Nueva York. Y al igual que una perla, la estructura estará cubierta por una cáscara de rascacielos y amortiguada por cientos de plantas y árboles. La planificación de la vegetación estará a cargo de Thomas Woltz, el fundador de la alabada firma de arquitectura paisajística Nelson Byrd Woltz. "No es fácil construir la naturaleza dentro de un espacio tan inhóspito", aseguró Woltz respecto a la isla que es Manhattan.

¿Cómo reservar una visita? La buena noticia es que el acceso a The Vessel es gratuito. Sin embargo, se necesita un boleto para ingresar que permite gestionar el flujo de visitantes y evitar congestiones. Así que solo se necesita seleccionar un día y una hora para visitarlo.

SEGUÍ LEYENDO: