Las principales recomendaciones de los expertos para un hogar más saludable (shutterstock)
Las principales recomendaciones de los expertos para un hogar más saludable (shutterstock)

La pintura con plomo, los pesticidas y la contaminación pueden contribuir al "síndrome de la casa enferma". Por eso, quitarse los zapatos antes de entrar a casa, ventilar los espacios y desinfectar son algunos de los consejos más populares a la hora de vivir vidas más largas y sanas en los lugares donde pasamos el 65% de nuestro tiempo: nuestros hogares.

En un informe reciente, investigadores de la Escuela de Salud Pública TH Chan de Harvard recopilaron consejos de expertos que ayudan a hacer del hogar un lugar más saludable para vivir. "El hogar influye en la salud del corazón, del cerebro, de las hormonas y en la salud mental. Los seres humanos sabemos cómo se ve una comida saludable, sabemos que el ejercicio es bueno y que la contaminación es mala. Pero poco sabemos sobre los lugares donde pasamos todo nuestro tiempo", aseguró Joe Allen, autor principal del estudio, y director del  programa de la misma escuela Healthy Buildings. 

Las principales recomendaciones de los expertos para un hogar más saludable:

1. Desintoxicar productos de limpieza y cuidado personal

Dentro de los efectos comprobados de estas sustancias están que los disolventes derivados del petróleo pueden generar daños permanentes en las membranas mucosas; el cloro irrita la piel, ojos y pulmones (shutterstock)
Dentro de los efectos comprobados de estas sustancias están que los disolventes derivados del petróleo pueden generar daños permanentes en las membranas mucosas; el cloro irrita la piel, ojos y pulmones (shutterstock)

Para mantener limpios nuestros hogares empleamos a diario productos que contienen una gran cantidad de químicos nocivos para la salud. El riesgo es permanente ya que un hogar promedio contiene de 10 a 30 litros de materiales tóxicos. Entre ellos se encuentran productos de limpieza de cristales y baños, pesticidas y limpiadores para pisos, que según la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos (EPA por sus siglas en inglés) contaminan el aire de la casa de 2 a 5 veces en comparación con el aire que se respira fuera del hogar.

Muchos limpiadores de superficies pueden introducir compuestos orgánicos volátiles en el aire. Por ese motivo, los especialistas recomiendan reducir el uso de desinfectantes fuertes u optar por ellos cuando y donde realmente sea necesario, y evitar el uso los aerosoles.

2. Dejar los zapatos en la puerta

Uno de los mejores y más simples pasos para un hogar saludable es quitarse los zapatos en la puerta. Esto reducirá la cantidad de suciedad y polvo que ingresa desde el exterior, además de ayudar a mantener la casa limpia. También limita el ingreso de polvo corrosivo, la sal y los aceites que pueden dañar a las mascotas y las superficies de los pisos.

3. Instalar detectores de humo y del "el asesino silencioso"

Existen detectores de monóxido de carbono que se pueden colocar en distintos punto estratégicos de los hogares para que a través de un “bip” detecten la presencia del CO (Getty)
Existen detectores de monóxido de carbono que se pueden colocar en distintos punto estratégicos de los hogares para que a través de un “bip” detecten la presencia del CO (Getty)

Según los especialistas, cada hogar debe contar con detectores de humo y monóxido de carbono (CO) en cada piso. Estos están diseñados para alertarlo en caso de una situación potencialmente mortal. Los detectores de humo alertan un incendio en la casa, y los detectores de CO advierten sobre este gas inodoro y mortal, llamado acertadamente "el asesino silencioso".

Debido a que el CO es un subproducto de la combustión, cosas como el calentador de agua, la caldera o la estufa de gas natural pueden emitirlo. Si no se quema completamente, o si no se ventila adecuadamente, esto puede provocar una acumulación mortal del gas en la casa.

Para que no queden dudas: el monóxido de carbono es un gas venenoso que arrastra una trágica y ascendente estadística en la Argentina, según datos del Ministerio de Salud: en el 2017 se contabilizaron más de 900 intoxicados por este gas mortal. Según las cifras oficiales el monóxido de carbono mata aproximadamente a 200 personas por año.

4. Reconectar con la naturaleza y la luz natural en interiores

Los especialistas recomiendan mantener las persianas abiertas durante el día (shutterstock)
Los especialistas recomiendan mantener las persianas abiertas durante el día (shutterstock)

La especie humana evolucionó a lo largo de milenios en estrecha relación con la naturaleza y en estrecha alineación con los ciclos de luz y oscuridad. Solo recientemente el ser humano se ha alejado del entorno natural con los famosos edificios. Resulta que las conexiones con la naturaleza son buenas para la salud, y la exposición a la luz (u oscuridad) en los momentos adecuados es fundamental para nuestro ritmo circadiano natural.

5. Deshacerse del plomo (para casas construidas antes de 1980)

Es muy probable que las casas construidas antes de 1980 tengan plomo en la pintura, en interiores y exteriores. El plomo es uno de los tóxicos neurológicos más fuertes conocidos, causando efectos de por vida en el coeficiente intelectual, el aprendizaje y el comportamiento. Las mujeres en edad fértil y las embarazadas deben prestar especial atención ya que el plomo al que están expuestas se transmite al feto en desarrollo durante el embarazo.

6. En la habitación: entrenar al cerebro para dormir

Aunque suene bastante obvio, el cuerpo realmente necesita prepararse para un sueño éxito y la clave está en hacer del dormitorio una zona de relajación
Aunque suene bastante obvio, el cuerpo realmente necesita prepararse para un sueño éxito y la clave está en hacer del dormitorio una zona de relajación

Tener un espacio dedicado a dormir, y solo dormir, prepara al cuerpo para conciliar el sueño. Aunque suene bastante obvio, el cuerpo realmente necesita prepararse para un sueño éxito y la clave está en hacer del dormitorio una zona de relajación, no de estimulación. Eso significa eliminar las cosas que activan el cerebro, como la TV o teléfono celular.

7. Abandonar el uso de velas y inciensos

Cualquier tipo de combustión provoca la liberación de partículas al aire. Además de tener riesgo de incendio, el uso de velas o inciensos, crea pequeñas fuentes de combustión dentro del hogar. La evidencia es clara: en los hogares con velas o inciensos, hay un fuerte aumento de partículas en el aire. 

8. Cocinar con la campana extractora encendida (y ventilada al aire libre)

El uso de una campana extractora, si está bien ventilada hacia el exterior, puede disminuir dramáticamente la cantidad de contaminación relacionada con la cocina en casa (Shutterstock)
El uso de una campana extractora, si está bien ventilada hacia el exterior, puede disminuir dramáticamente la cantidad de contaminación relacionada con la cocina en casa (Shutterstock)

La cocción puede generar partículas que se distribuyen en el hogar, y la cocción con una estufa de gas puede generar NO2. La exposición a la contaminación del aire durante la cocción puede causar o empeorar una amplia gama de problemas de salud, como irritación de la nariz y la garganta, dolores de cabeza, fatiga y náuseas. El uso de una campana extractora, si está bien ventilada hacia el exterior, puede disminuir dramáticamente la cantidad de contaminación relacionada con la cocina en casa.

9. La importancia del aire fresco

Las concentraciones de contaminantes del aire suelen ser de 2 a 5 veces más altas en interiores que en exteriores. Por eso, es fundamental ventilar los hogares tanto como sea posible. Las tasas de ventilación más altas (en otras palabras, más aire fresco) se han relacionado con muchos beneficios para la salud, entre ellos la reducción de los síntomas del "edificio enfermo", como dolores de cabeza e irritación ocular. En hogares con ventilación mecánica, es importante asegurarse de instalar filtros de aire de alta eficiencia y reemplazarlos cada 3 a 6 meses.

Bonus truck: el sótano

Aunque no albergan monstruos, a menudo albergan algunos contaminantes ambientales desagradables. El sótano es la primera línea de defensa contra los vapores que penetran en los hogares desde el suelo y los gases como el radón y los COV. En el sótano también pueden encontrarse fuentes de combustión. Y siempre que haya una fuente de combustión está la posibilidad de que libere al "asesino silencioso": el monóxido de carbono. Por último, los sótanos pueden ser lugares húmedos, lo que los convierte en un excelente escenario para el moho.

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