Bill Gates, “loco” por reinventar el inodoro
Bill Gates, “loco” por reinventar el inodoro

Es uno de los "padres" de la era informática y el segundo hombre más rico del planeta con una fortuna personal de USD 92.000 millones. Es el cerebro detrás de Microsoft, empresa que fundó, hizo crecer y de la que se alejó formalmente hace casi 10 años –aunque sigue siendo el principal accionista y presidente honorario-. Desde entonces se dedica full time a la filantropía y a buscar la solución a algunos los grandes problemas de la humanidad, como el desarrollo de vacunas baratas, resolver la falta de agua y mejorar cuestiones sanitarias, entre otros.

En esa búsqueda, Bill Gates ya donó más de USD 38.000 millones por medio de "Bill & Melinda Gates Fundation", la fundación que dirige junto a su esposa.

Bill y Melinda Gates, filántropos full time
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La obsesión de Bill

Pero una de sus obsesiones desde hace varios años es reinventar el inodoro. O sea, reemplazar las letrinas u otros baños deficientes que generan enfermedades e infecciones por dispositivos económicos, que no consuman agua y que tengan tecnologías para reciclar y tratar los desechos.

"Queremos reinventar el inodoro para que no necesite contar con un suministro de agua, para que solo sea un proceso químico, para que incluso las ciudades de India (…) tengan un baño tan bueno como el de los países desarrollados. Si no hubiese tenido el éxito que tuve con Microsoft, no hubiera tenido la obstinación para embarcarme en este proyecto", insistió a fines de enero en una charla con el escritor y psicólogo canadiense Steven Pinker que publicó The New York Times.

Gates: Queremos reinventar el inodoro para que no necesite contar con un suministro de agua, para que solo sea un proceso químico

Con su iniciativa que lleva cinco años de trabajo formal, Gates intenta resolver un problema que afecta a más de 2.600 millones de personas en todo el mundo que no tienen acceso a servicios sanitarios adecuados, según la ONG One. Además, mueren 800 chicos por día por diarreas y otras enfermedades que se pueden prevenir.

Los Gates en África: ya donaron USD 38.000 millones
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Proyectos en danza

La idea del magnate, en la que lleva trabajando cinco años, es producir en escala uno o varios inodoros que no derrochen agua y que puedan utilizarse en países con problemas de agua y para manejar los desechos.

Por eso, en 2012 lanzó "Reinvent the Toilet Challenge", o el "Desafío de reinventar los inodoros", un elemento de la vida diaria de la mayoría de los humanos que no tiene cambios mayores desde hace más de 200 años.

Financió con USD 400.000 a ocho universidades y les dio una premisa simple: pensar un desarrollo que destruyera los desechos o los convirtiera en un recurso valioso, como combustible o fertilizante, y que no usara agua, alcantarillas o electricidad. Fundamental: tenía que tener un costo de no más de 5 centavos de dólar por usuario. "Y la gente tiene que querer usarlo, idealmente no solo en los países pobres, sino también en los ricos", pidió Gates.

Ganó el Instituto de Tecnología de California por su "prototipo de inodoro autónomo con energía solar que produce suficiente energía para hacer funcionar un reactor electroquímico que descompone los desechos humanos y, en el proceso, genera hidrógeno", como describe el propio fundador de Microsoft en su blog. Hubo más ideas revolucionarias: una que transformaba las heces en un carbón biológico y otra que secaba y quemaba los desechos.

El “Nano Membrane Toilet” de la universidad de Cranfield
El “Nano Membrane Toilet” de la universidad de Cranfield

El proyecto no quedó ahí, claro. Siguen las donaciones y la búsqueda del inodoro perfecto. Según Business Insider, en los últimos años, la fundación de Gates destinó USD 7 millones a un proyecto puntual de la Universidad de Duke, EEUU, y otros USD 3,7 millones para desarrollar allí un cluster de tecnología sanitaria. También USD 710.000 para el futurista "Nano Membrane Toilet" de la universidad inglesa de Cranfield, que no usa agua y ya se está probando en Ghana.

Gates: un inodoro de nueva generación será una contribución importante para ayudar a los pobres del mundo a vivir mejor

Su funcionamiento suena simple, pero tiene algunos ribetes de ciencia ficción. Cuando se acciona el botón, el propio inodoro gira y deposita los desechos en un tanque inferior y una suerte de paleta automática lo limpia. Las nanofibras del contenedor extraen el vapor de agua que se condensa y puede usarse para riego o limpieza. Los residuos sólidos se secan y se separan en una cámara trasera con una bolsa hecha de nanopolímeros biodegradables que contienen el olor y continúan el proceso de secado. Esa bolsa se desecha periódicamente.

"Puede parecer gracioso decir que estoy entusiasmado con los baños, pero así como los avances en las nuevas vacunas han salvado millones de vidas, y las nuevas semillas han ayudado a los agricultores a producir cultivos más sustentables, un inodoro de nueva generación será una contribución importante para ayudar a los pobres del mundo a vivir una vida mejor y más saludable", se entusiasma el fundador de Microsoft.