En los primeros cuatro meses de 2019 se dieron de baja unas 5170 razones sociales de empresas que producían bienes y servicios. La cifra es equivalente al cierre de unas 43 empresas y comercios por día
En los primeros cuatro meses de 2019 se dieron de baja unas 5170 razones sociales de empresas que producían bienes y servicios. La cifra es equivalente al cierre de unas 43 empresas y comercios por día

El modelo económico de la administración de Mauricio Macri al frente del gobierno nacional fue perjudicial para muchos sectores. El aumento desmedido de las tarifas de servicios, las sucesivas devaluaciones del peso con respecto al dólar, la suba de los costos y, por sobre todas las cosas, la pérdida del valor del salario de los trabajadores, entre otras razones, provocaron un masivo cierre de comercios.

Según el registro de empleadores activos de la AFIP, en los primeros cuatro meses de 2019 se dieron de baja unas 5170 razones sociales de empresas que producían bienes y servicios. Esta cifra es equivalente al cierre de unas 43 empresas y comercios por día.

“El plan económico implementado por el actual gobierno perjudicó a muchos sectores: primero, al asalariado, al trabajador, y después, a las pymes”, le explicó a Infobae Guillermo Polke, titular de la Federación Económica de Santa Cruz, una de las casi 1500 federaciones, cámaras, centros y uniones industriales de todo el país que agrupa la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME). “El 70% de la masa de trabajadores es generado por el sector pyme, y colaboramos con casi el 50% del producto bruto interno (PBI) del país. Así que mirá si no es un sector importante que fue descuidado por un gobierno”, amplió.

A la hora de dar respuestas ante las grandes preguntas acerca de cómo se puede resolver en lo inmediato esta crisis económica, Polke no duda: “Lo primero es atender la cuestión social: lograr que cada argentino tenga un plato de comida sobre la mesa. Eso es lo básico. Si cada argentino tiene asegurado esto, seguramente que lo compró en algún almacén. Y eso va a generar un círculo virtuoso de consumo y hay que apuntar a ese crecimiento. Todas las políticas que el próximo gobierno nacional tenga que generar, tienen que solucionar lo social para mejorar el consumo. Y cuando eso suceda, las pymes volverán a abrir sus puertas”.

“Lo primero es atender la cuestión social: lograr que cada argentino tenga un plato de comida sobre la mesa. Eso es lo básico”, aseguró Polke
“Lo primero es atender la cuestión social: lograr que cada argentino tenga un plato de comida sobre la mesa. Eso es lo básico”, aseguró Polke

Sin embargo, no deja de lado que “hay cuestiones estructurales que tienen que cambiar para que la pyme dé el salto cualitativo que necesita para transformarse en una gran empresa, que es lo que cuesta mucho. Empezamos como emprendedores, donde CAME tiene una red y un soporte importantísimo para este sector. Estos emprendedores se transforman en pymes, pero ahí es donde está fallando algo que no permite que la pyme se convierta en una empresa grande. Y que pueda no solamente abastecer al mercado interno, sino también, exportar. Es necesario para el país que sus pymes exporten porque sería una entrada genuina de dólares, algo que Argentina está necesitando”.

Con más de 20 años participando activamente en CAME, y con cinco años presidiendo la Federación Económica de Santa Cruz, Polke entiende que algunas medidas que se tomaron en su provincia durante los últimos cuatro años permitieron que el sector no se derrumbara allí. “Con el apoyo del gobierno provincial propiciamos herramientas en contrario a lo que iba pasando con las políticas nacionales. Por ejemplo, hace dos años sacamos la Ley de Emergencia Comercial, lo que generó un paraguas de protección al sector impidiendo que la AFIP embargara las cuentas de los negocios. Si tenés uno que vende a través de tarjetas y ese ingreso es embargado, se convierte en un certificado de defunción. También implementamos planes de financiamiento para pagar la deuda de ingresos brutos, con quita de intereses y el 100% de las tasas de los intereses punitorios. Sin embargo, estas políticas aplicadas en Santa Cruz no fueron replicadas en el resto del país, pese a que los resultados fueron positivos”, describió.

Polke empezó hace 20 años su carrera gremial empresaria. Siempre dedicado al sector comercial, fundó la Cámara de Empresas de Limpieza de Santa Cruz y participó en varios cargos en diferentes comisiones directivas. Fue así que conoció CAME, entidad nacional que impulsó la creación de la Federación Económica de Santa Cruz, dado que hasta el momento no había una entidad que representara al sector provincial. Fue ahí que empezó a recorrer la provincia, pueblo por pueblo, reuniendo a comerciantes y pymes.

Polke es, desde hace cinco años, presidente de la Federación Económica de Santa Cruz y tiene más de 20 años de participación activa en CAME
Polke es, desde hace cinco años, presidente de la Federación Económica de Santa Cruz y tiene más de 20 años de participación activa en CAME

La visión federalista y democrática de la actual CAME

CAME es la principal entidad representativa del sector pyme del país. “Es la más federal y democrática de todas”, definió Polke y amplió: “En cada provincia hay una entidad que es representada por CAME. Podría decir que en cada ciudad hay una cámara de comercio afiliada. Por lo cual, la visión que tiene es muy federal y conoce a la perfección cuál es la problemática. Entendemos que hay que tener un diálogo fluido y sincero con el nuevo gobierno, porque ambos nos necesitamos: el gobierno necesita que a las pymes le vaya bien, porque son la llave para que se solucionen gran parte de los problemas que tiene el país. Somos la herramienta para generar empleo y reactivación rápidamente”.

Por su parte, Rubén Martos, secretario de Servicios de CAME y representante de la Federación Comercial de la provincia de Córdoba, con más de 30 años de trayectoria en la entidad alerta que este vínculo que se pretende establecer “podría verse afectado por ex dirigentes -hoy sin ninguna representatividad y con total desconocimiento de las necesidades y estilo de dirigencia que exige el sector en la actualidad- quienes intentan engañar en su buena fe a algunos representantes del nuevo gobierno con soluciones hoy obsoletas, pero que utilizaban cuando dirigían la entidad con un estilo totalmente autocrático, centralizado, sesgado y paternalista. Estos motivos, más que válidos, promovieron e instaron categóricamente a un recambio en la dirigencia de CAME en el año 2017. Este descontento transformó a la actual CAME en una "nueva y democrática confederación que no quiere volver al pasado, porque ahora se valora el respeto, la diversidad, el diálogo, la participación, la transparencia y la búsqueda de consensos: valores que el país necesita para salir adelante”.

Los 90 dirigentes que conforman el Consejo Directivo de CAME y que son la mayor voz de las pymes argentinas de todo el país, están deseosos y anhelan mantener un contacto fluido y trabajar junto a este nuevo gobierno, para lograr una necesaria transformación del sector y, en consecuencia, del país.

-A nivel general, ¿las pymes están esperanzadas con el cambio de gobierno?

Polke: -A nivel país, yo creo que sí. Estamos muy esperanzados en lo que pueda hacer el nuevo equipo económico, y aspiramos tener un diálogo permanente en búsqueda de consensos que pongan en marcha este sector. Pero tenemos que saber que Alberto Fernández va a recibir el bastón de mando, no una varita mágica. Con lo cual, las cosas no van a ser inmediatas, pero confío en que el nuevo presidente le dará prioridad a la reactivación de las pymes. En CAME estamos a su disposición, como la mayor entidad representativa del sector para darle todo el soporte, acompañamiento e información que necesita para solucionar nuestros problemas, que sé que le preocupan. Entiendo que el presidente va a poner un interlocutor que tenga línea directa con él y ojalá sea Matías Kulfas, porque entiende muchísimo de la situación de las pymes.