(@RiverPlate)
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La victoria ante Independiente, ese deseo de todo River durante la pretemporada en San Martín de los Andes, ya se había convertido en certeza absoluta. Y la realidad indicaba que River había llegado a la punta de la Superliga, lugar de privilegio que comparte con Argentinos Juniors a siete fechas para el final del campeonato. Después de ponderar la eficacia que tuvo su equipo en el Libertadores de América y de reconocer que no habían necesitado de una buena versión futbolística para quedarse con los tres puntos, Marcelo Gallardo sorprendió con una frase cargada de elogios para con un integrante de su plantel. “Es un jugador que a los entrenadores nos encanta. Por su calidad, por su generosidad, por su picardía. Es un chico muy joven y tiene mucho recorrido por delante”, dijo el Muñeco. ¿A quién se refirió? A Julián Álvarez, un futbolista que hoy no tiene a disposición pues disputa el Preolímpico de Colombia con la Selección Argentina Sub-23.

Sí, el mismo juvenil en el que depositó toda su confianza para darle rodaje en las últimas dos finales de la Copa Libertadores: en 2018 jugó 23 minutos ante Boca en Madrid, nada menos que en el duelo entre clubes más importante de la historia, y en 2019 ingresó 22 minutos frente a Flamengo, en Lima, ese encuentro que en River todos siguen lamentando porque la victoria se les escurrió de las manos a dos minutos para el cierre del juego.

¿Tanto valora Gallardo a Álvarez? La respuesta es sí, y el hecho de que lo haya incluido al menos un rato en cada una de las últimas dos finales de la Libertadores lo refleja a la perfección, en especial si se repara en que el Muñeco cuenta con al menos dieciséis futbolistas de renombre en su plantel. Si el cordobés, que el 31 de este mes cumplirá 20 años, no tiene más rodaje, es simplemente porque juega de delantero y la competencia en el puesto es brutal: en esa posición también compiten nada menos que Rafael Borré, Matías Suárez, Ignacio Scocco y Lucas Pratto.

Julián Álvarez durante el encuentro ante Flamengo, por la final de la Copa Libertadores disputada en Lima (REUTERS/Henry Romero)
Julián Álvarez durante el encuentro ante Flamengo, por la final de la Copa Libertadores disputada en Lima (REUTERS/Henry Romero)

Atento a esa circunstancia, y porque confía mucho en las virtudes del juvenil, Gallardo lo utilizó más de una vez en la mitad de la cancha. Por caso, lo puso como una suerte de ocho-siete frente a Gimnasia y Esgrima La Plata, la tarde del 28 de septiembre pasado en que River superó 2 a 0 al equipo dirigido por Diego Maradona. Y en esa misma posición lo incluyó frente a Flamengo en lugar de un extenuado Ignacio Fernández, con el propósito de cumplir la doble misión de lastimar por ese costado y de retroceder para controlar las trepadas de Filipe Luis y los encuentros del brasileño con el uruguayo Giorgian De Arrascaeta, quien se movió mucho por ese andarivel. Muchos analistas consideraron que Gallardo se equivocó con ese cambio, pero lo cierto es que Álvarez no influyó negativamente en el juego de River y que la cadena de responsabilidades de la caída se inició con una pelota que perdió Pratto en tres cuartos de cancha de Flamengo.

Álvarez, quien debutó en Primera División el 27 de octubre de 2018 en una victoria 1 a 0 sobre Aldosivi en el Monumental, jugó 24 partidos entre la Copa Libertadores, la Superliga y la Copa Argentina, y anotó tres goles. Ya celebró tres títulos como parte del plantel principal: la Libertadores 2018 ante Boca, la Recopa 2019 frente a Atlético Paranaense, y la Copa Argentina 2019 contra Central Córdoba de Santiago del Estero.

Nacido en Calchín, un pueblito cordobés de poco más de 3.000 habitantes ubicado a la vera de la Ruta Provincial número 13, llegó a River en enero de 2016 y antes estuvo a prueba nada menos que en el Real Madrid. Fue a España con apenas once años y causó una muy buena impresión, pero prefirió regresar a su pago chico para no extrañar a Mariana, su mamá que es maestra jardinera, y a Gustavo, su padre camionero. También se probó en Boca y en Argentinos Juniors, pero no se animó a despegarse de sus viejos. Villarreal y Almería, dos clubes españoles, lo tienen en el radar, según afirman por lo bajo desde el entorno del pibe. Tiene contrato con River hasta junio de 2021 y una cláusula de rescisión de 15 millones de euros.

Julián Álvarez forma parte de la Selección Sub 23 que disputa el preolímpico en Colombia (Foto: Maximiliano Luna)
Julián Álvarez forma parte de la Selección Sub 23 que disputa el preolímpico en Colombia (Foto: Maximiliano Luna)

Una foto con Lionel Messi en Rusia, durante el Mundial de 2018, domina la escena en el departamento donde vive en Buenos Aires. Ocurre que Álvarez fue uno de los sparrings que entrenaron con la Selección en el último Mundial. También jugó el Mundial Sub-20 de Polonia el año pasado, entre las participaciones salientes que tuvo con el conjunto nacional. Hoy la camiseta albiceleste tampoco le resulta ajena: es uno de los titulares de la Sub-23 que en Colombia busca uno de los pasajes para los Juegos Olímpicos de Tokio 2020.

A fines de 2015, detectores de talento de River fueron a probar jugadores a Embalse Río Tercero y Álvarez cautivó a todos. “No lo dudé porque ya era más grande y sabía que las oportunidades se me iban a acabar”, dijo el cordobés al sitio oficial de River. En esa misma entrevista le pidieron que se describiera como jugador. Y respondió: “Me gusta más jugar y estar en contacto con el balón. Llego al gol por consecuencia del juego. Y eso me sale naturalmente y no me genera ningún tipo de presión. No soy un delantero de área, me gusta arrancar desde atrás y jugar por todo el frente de ataque. No tengo una sola forma de definir, sino que lo hago de varias maneras. No me obsesiona ser goleador".

Ahora, Gallardo lo espera con los brazos abiertos cuando finalice el Preolímpico de Colombia, el 9 de febrero. Sabe que Álvarez será uno de los postulantes a quedarse con el lugar que dejó vacante Exequiel Palacios en la formación titular, más allá de que sus características son completamente diferentes a las del tucumano que hoy juega en el Bayer Leverkusen. Según el propio técnico, “calidad, generosidad y picardía no le faltan”.

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