Fuerte cruce de Heinze con un plateísta por Cubero (Fuente: ESPN)


En una noche especial de celebraciones y despedidas, Vélez Sarsfield goleó a Colón de Santa Fe y se prende en la pelea grande por la Superliga Argentina. En el estadio José Amalfitani por la 15ta fecha de la Superliga, el Fortín ganó 3 a 1, con goles de Thiago Almada, Leandro Fernández y Nicolás Domínguez (descontó Cristian Bernardi) y cortó con una racha de tres empates y una derrota. De esta manera, quedó a cuatro puntos de la cima custodiada por Boca y Argentinos Juniors.

En el cierre de una jornada muy emotiva para los de Liniers, cuando restaban 3 minutos ingresó en reemplazo de Gastón Giménez Fabián Cubero, en medio de una gran ovación de la parcialidad velezana, porque fueron los últimos instantes de Poroto en el estadio José Amalfitani. A los 40 años y siendo el jugador que más veces vistió la camiseta de la V (634 partidos entre torneos locales e internacionales, con 17 goles), Cubero puso fin a su dilatada carrera como futbolista y ahora se sumará a las tablas del mundo del espectáculo.

Sin embargo, hubo un momento de suma tensión cuando un plateísta le pidió de mala manera a Heinze que ponga a Cubero. “¡Poné a Cubero, che! ¡Sacá a cualquiera y poné a Cubero, che! ¡Dejate de hinchar las pelotas!”. La respuesta del DT no tardó en esperar y con el mismo tono, contestó: “¡Pará, pará!”. Mientras el fanático volvía a hacerle frente al grito de “¡¿por qué?! ¡¿por qué?!”, algunos plateístas aplaudieron. Sin embargo, segundos después se escuchó fuerte el “Cubero, Cubero”. ¿Cómo terminó la historia? Con el eterno capitán entrando en lugar de Gastón Giménez y llevándose una gran ovación. ¿Habrá influido el pedido del hincha o Heinze ya tenía pensado incluir al defensor para que se despidiera de su gente?

Fue el retiro soñado con un gran partido de Vélez

Fabián Cubero habló tras el encuentro en su despedida del José Amalfitani. “Les había pedido a mis compañeros que me regalaran un gran partido y cumplieron, fue una fiesta completa”, señaló, visiblemente conmovido, el Poroto en rueda de prensa. “Venía pensando en esto desde junio y fue el retiro soñado”, indicó quien se iniciara en la Liga Marplatense para pasar a Vélez en 1996, año en que debutó en primera como volante central, el 17 de noviembre.

Fue el maestro Óscar Tabarez, actual técnico de la selección uruguaya, quien -cuando condujo al equipo de Liniers- lo ubicó de marcador lateral derecho y lo “ayudó mucho” en su carrera, reconoció el jugador, de 40 años. “Me voy muy feliz de haber finalizado mi carrera en este club, donde pasé más de veinte años, es como mi casa, en Vélez tuve mi crecimiento como futbolista”, refirió quien más veces defendió la camiseta de la V, en 634 partidos -incluido el de la despedida de esta noche- entre torneos locales e internacionales, convirtiendo 17 goles.

Por su profesionalismo y por la enjundia que ponía en la cancha en cada pelota que disputaba, supo ganarse la gran estima de la parcialidad velezana, que lo despidió con una gran ovación, como las que merecen y reciben los ídolos de cada club. En un momento como este no pudo olvidarse de hacer referencia al técnico Carlos Bianchi y al profesor Julio Santella, al aseverar que fueron como sus “padrinos” y quienes lo impulsaron a “seguir siempre adelante”."Espero seguir ligado al club, me retiré en el lugar que me quería retirar y con seis títulos en la institución", fueron los últimos conceptos que pudo hilvanar Cubero, quien, embargado por la emoción, se quebró hasta las lágrimas y ya no pudo continuar en su última entrevista como futbolista ante los representantes de la prensa.

Fabián Cubero, en su último partido en el estadio José Amalfitani (Fotobaires)
Fabián Cubero, en su último partido en el estadio José Amalfitani (Fotobaires)

En la previa del encuentro, Vélez tuvo su fiesta por los 25 años del título intercontinental logrado el 1 de diciembre de 1994, cuando venció en la final a Milan de Italia en el Estadio Nacional de Tokio de Japón, con los goles de Roberto Trotta y Omar Asad.

Los aplausos y la ovación de los simpatizantes del Fortín fueron estruendosos e interminables cuando aparecieron en el campo de juego Carlos Bianchi, el técnico de aquel formidable equipo, y algunos de aquellos héroes como José Luis Chilavert, Asad, José Basualdo, Juan Pablo Pompei, José Luis Sánchez, Flavio Zandoná, Víctor Hugo Sotomayor y el preparador físico Julio Santella.

Todos ellos, junto a familiares de otros que no pudieron asistir, recibieron réplicas de aquella Copa Intercontinental, exhibiéndolas con euforia sobre la tarima armada en el centro de la cancha para revivir aquella épica jornada de la institución de Liniers.

Sumado a ese festejo, el primer equipo ante los santafesinos, esta noche lució similar atuendo al de aquel día inolvidable: camiseta blanca con la V azulada, pantalón y medias azules.

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