Diego, en su último paso en México como director técnico (Foto: Reuters)
Diego, en su último paso en México como director técnico (Foto: Reuters)

¿Cuál de todos los maradonas aceptó ser técnico de Gimnasia y Esgrima de La Plata? ¿El director técnico? ¿El valiente buscador de desafíos? ¿El nostálgico futbolero que requiere aroma de césped y olor a vestuario? ¿El entrañable luchador más seguro en la inferioridad que en la optimización? Sería bueno saber cuál de estos u otros maradonas será el técnico de Gimnasia. Sea cual fuere tendrá mucho más para perder que para ganar. Y este concepto no está referido a los 57 puntos que se requieren para que entre la Superliga y la Copa de la Superliga el equipo quede en Primera División.

Un equipo y un técnico deben armonizar en sus estaturas. En el universo del fútbol, la estatura del técnico contratado resultaría superior a la del club contratante.

La diferencia de conocimiento teórico entre el técnico que más sabe y los técnicos con menor experiencia y conocimiento sería en cualquier foro de mínima dimensión. ¿Dónde está la diferencia entonces entre los más famosos, los famosos, los conocidos y los innominados? La diferencia está en el ejercicio del liderazgo.

Un equipo y un técnico deben armonizar en sus estaturas

Los Guardiola, los Ancelotti, Los Klopp, los Simeone, los Gallardo, los Bielsa, entre tantos, responden al tiempo presencial para el ejercicio del liderazgo en sus planteles. Marcelo Gallardo, el número uno de los directores técnicos de la Argentina, dedica un promedio de diez horas por día para ocuparse de lo visible y de lo invisible que requiere el manejo de su plantel. Es así como ha logrado integrar un todo que admite al banco como una necesidad impuesta para el jugador que fuere.

Gallardo puede poner a un suplente resistido como titular y a un titular indiscutido como suplente. Nadie lo cuestionará. Luego, el plantel no sólo obtendrá triunfos sino que cada uno de ellos resultará revalorizado.

¿Maradona está en condiciones de ocuparse de lo tangible y de lo inadvertido para que su enorme conocimiento y grandeza se transforme en liderazgo? Los mejores ayudantes de campo no son líderes de grupo hasta que no se independizan. Por ejemplo, Américo Rubén Gallego, Alejandro Sabella, Mostaza Merlo, Carlos Ischia… No será en su equipo de asistentes donde radique la raíz del éxito buscado por cuanto a mayor estatura del técnico menor importancia de sus ayudantes.

La cuestión es saber entonces quién le sirve a quién con esta operación. Por ahora, Gimnasia ha logrado en las últimas cuarenta y ocho horas una superficie mediática superior a aquella que ocupara en los últimos seis meses.

La cuestión es saber entonces quién le sirve a quién con esta operación

¿Necesita Maradona a Gimnasia o es Gimnasia quien necesita a Maradona? Y cuando se den los resultados, ¿serán los dirigentes de Gimnasia socios de una frustración o harán recaer en Maradona el vano esfuerzo de haber traído al número uno quien "no consiguió" los objetivos en la clásica maniobra de la estrategia política?

El fútbol siempre celebra ver a Maradona en acción, en plenitud, con proyectos y con la renovación de las ilusiones. Pero sentirá con dolor que su nombre solo sirva para generar recursos a través de sponsors, inscripción de socios, ventas de entradas y otros eventos, por cuanto habrá que entender que Maradona no es un negocio, es un héroe del fútbol argentino.

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