El partido de Daniele de Rossi

Boca cayó por penales ante Almagro y quedó eliminado en los 16avos de final de la Copa Argentina. Este encuentro marcó el debut de Daniele De Rossi, quien cumplió su sueño de vestir la camiseta xeneize. La  presentación del futbolista italiano ídolo de la Roma fue muy buena pese a la eliminación del equipo.

Daniele De Rossi marcó un gol y cumplió un gran primer tiempo. Desde el inicio, el mediocampista italiano mostró toda su clase para jugar a un toque y propuso una salida clara. Así, el equipo logró velocidad en la transición de defensa-ataque.

Los primeros 45 minutos parecieron no pesarle a De Rossi, quien tuvo una gran movilidad para jugar por todo el ancho de la cancha, aunque con preferencia hacia la izquierda. También se ubicó entre los marcadores centrales y en todo momento pidió la pelota. Su compañero fue Nicolás Capaldo, quien tuvo más vocación de pasar al ataque.

El gol de Daniele De Rossi para Boca

Además de su resolución a un toque, también se destacó su precisión en la pegada profunda. De Rossi buscó a sus compañeros con pelotazos largos, que casi siempre encontraron destinatario. También habilitó de manera precisa a los 17′ a Eduardo Salvio, para que anotara un gol, aunque luego fue correctamente anulado por offside.

Dentro del repertorio de Daniele también se encontró el anticipo de cabeza, en materia defensiva y en ataque con su gol, como el roce a la hora de marcar. Como se pudo ver a los 4 minutos, con un "hachazo" que no llegó a destino, o la de los 15 minutos, cuando barrió a destiempo y tiró una patada que tampoco pudo encontrar al rival.

La fuerte infracción de De Rossi que le valió la tarjeta amarilla

Le duró poco, ya que a los 35′ fue amonestado por una infracción muy dura sobre Germán Herrera, aunque pudo haber sido merecedora de expulsión de parte del árbitro Silvio Trucco.

El gol fue a los 28 minutos, tras un córner cobrado por Alexis Mac Allister, donde De Rossi, en complicidad con el defensor Sebastián Diana, quien lo perdió de manera infantil, y el arquero Christian Limousain, que no salió a cortar pese a que la pelota cayó en el área chica. A los 42′, si bien no fue un gol, su quite desde atrás puede contarse como tal, ya que le ahogó una clara chance de gol a Almagro.

Camino a los vestuarios en el entretiempo, De Rossi arengó a sus compañeros con un claro gesto de satisfacción por el deber cumplido. En el complemento, dejó una estupenda pegada de "tres dedos" y se llevó una gran ovación de parte de los hinchas de Boca. Sin embargo, tuvo que ver desde el banco de los suplentes la pálida imagen que entregó el equipo en el segundo tiempo y la posterior eliminación por penales.

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