Matías Firpo, el único detenido por el ataque al micro de Boca que derivó en la suspensión de la Superfinal de la Copa Libertadores, fue liberado luego de firmar un acuerdo con la fiscal Adriana Bellavigna. En un juicio abreviado,  reconoció su culpabilidad, fue condenado a dos años y cuatro meses de prisión en suspenso y  al cumplimiento de reglas de conducta.

En las últimas horas, el agresor rompió el silencio y le brindó una entrevista televisiva a la señal de cable TN. "Voy a la cancha con amigos y familia. Fue un momento en el que no supe controlar un impulso, del cual me arrepiento porque sé que estuve mal", dijo el simpatizante y sostuvo en sus argumentos: "No soy de hacer ese tipo de cosas, me duele mucho haber pasado por ese momento".

Además, el hincha destacó que "hubo fallas de todos". En su discurso, el agresor reveló que "todos los seres humanos se equivocan". "Siempre entro por Quinteros y la policía había cortado la calle. Se estaba juntando mucha gente ahí, porque no dejaban pasar a nadie. Nunca pensamos que iban a hacer doblar al micro por ahí y cuando llegó fue todo un desastre", concluyó en el avance que publicó la señal televisiva.

Unos instantes más tarde, en el diálogo completo, Firpo manifestó su arrepentimiento al asegurar que no es un barrabrava. "Pido disculpas, soy un hincha más que va a la cancha como cualquiera", deslizó ante las cámaras y enfatizó en su argumento que hubo una falla del operativo de seguridad: "El micro venía por Libertador y poco custodiado. La policía nos tiró para atrás con el gas que tiró la moto, hasta que nos ordenamos y entramos al estadio".

"No me esperaba el allanamiento, porque no soy de hacer esas cosas. Pero con las redes sociales, al que más pescaron fue a mí. El elemento que se ve que tiro no le pega al micro", continuó el único acusado del hecho y aseguró: "Con la fiscal hicimos un acuerdo, lo que más me duele es no poder ir más a la cancha. Le pido perdón al la institución y a los hinchas, porque es el lugar que amo".

"Todos nos equivocamos, es bueno aprender de los errores. Pido disculpas a la sociedad y al club. No me considero lo que dijo la prensa: no soy barra ni asesino. No quise matar a nadie. Así como la policía reprimió, la gente en un momento de exaltación respondió. Nada más", cerró.

Sobre Firpo pesaban los delitos de daño agravado por tener lugar en el marco de un espectáculo deportivo; lesiones leves dolosas agravadas por haberse cometido con motivo o en ocasión de un espectáculo deportivo; daño agravado, por tratarse de un bien de uso público, atentado a la autoridad; daño agravado por haberse provocado en ocasión de un espectáculo deportivo, impedir la realización de un espectáculo deportivo de carácter masivo con concurrencia pública, y promover, de cualquier modo, la formación de grupos destinados a cometer alguno de los delitos previstos en la Ley 23.184, todos en concurso ideal.

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