María Julia Alsogaray. Fotos: Editorial Atlántida-Televisa.
María Julia Alsogaray. Fotos: Editorial Atlántida-Televisa.

Cuando el 25 de septiembre se cumplió un año de la muerte de María Julia Alsogaray, su amiga Graciela Pérez Lastra se encontraba de viaje. A su regreso organizó junto con Malú Kikuchi, otra gran amiga de la ex funcionaria del menemismo, una misa en la Iglesia del Pilar para recordarla.

La ceremonia se realizó a puertas cerradas la semana pasada, con una iglesia cubierta de flores blancas que encargó Pérez Lastra a su florista. Graciela fue gran amiga de María Julia, quien pasó una temporada en su petit hotel de la calle Rodríguez Peña, en sus tiempos más difíciles.

En la Iglesia del Pilar se oyeron el Ave María y el Panis Angelicus en voces habitués del Colón, cantantes amigos de Pérez Lastra y su familia que en algunas oportunidades los acompañaron en  Navidad y Año Nuevo en el petit hotel y también con la presencia de Alsogaray.

El padre Eduardo Lagos habló sobre la tristeza y el sufrimiento y también pidió que la Justicia sea igual para todos.

Además de Pérez Lastra y su hijo Walter Ramírez Moyano estuvo el padre de los hijos de María Julia, su ex esposo Francisco Erize; su ex cuñada Mónica Gancia de Erize; su amiga Malú acompañada por su marido el ex diplomático y empresario Kanji Kikuchi; su peluquero por años Sergio Impagliazzo; amigos de la UCeDé; amigas del colegio e incluso personal de servicio del petit hotel de su amiga que la recuerda con cariño, contó uno de los presentes.