El municipio bonaerense de San Miguel es uno de los más activos en contra de la despenalización del aborto.

Su intendente, Jaime Méndez, tuitea imágenes como las de una mujer en estado avanzado de embarazo mientras una mano masculina la acaricia. "Se mueve, patea, late. Vive. Y merece nacer y llegar a este mundo, como todos nosotros #CuidemosTodasLasVidas", escribió junto a esa foto.

Pero además el domingo fue a Luján con el mismo lema y el lunes 9 de julio recibió al jefe del bloque de diputados del PRO, Nicolás Massot, uno de los 'heridos' en el oficialismo tras la media sanción de la despenalización del aborto. Massot había hecho cuentas y creía que la interrupción voluntaria del embarazo no tendría suficientes votos para su aprobación, luego la votación se emparejó y en la madrugada de su tratamiento se dio vuelta mientras él con un fuerte discurso intentaba cambiar ese destino.

Massot recibió premio y mimo en el día de la Independencia: imágenes religiosas de San Miguel y Santo Tomás Moro (patrono de los políticos católicos) realizadas por el artista Diego Curutchet. Y el apoyo de un ministro bonaerense tan católico como él, Joaquín de la Torre, quien dijo que el diputado nacional "demostró valentía y convicciones".

Días antes De la Torre dedicó una oración pública a Tomás Moro: "Guíanos a todos, en especial a aquellos que traicionaron su Fe y no defendieron la VIDA".