Mientras sigue el juicio por el caso Ciccone, en el que el arrepentido Alejandro Vandenbroele hizo declaraciones que dejaron en una posición incómoda a Amado Boudou, el ex vicepresidente tiene que resolver otras cosas. Algunas, domésticas.

En los Tribunales contaban días atrás que el consorcio del edificio de Juana Manso 740 de Puerto Madero, donde el ex vicepresidente tiene un departamento, le mandó una carta documento reclamando el pago de expensas.

Boudou y su socio José María Núñez Carmona se han retrasado en el pago de expensas en otras ocasiones (por ejemplo en un edificio de Mar del Plata) y han resuelto sus deudas antes de que avanzaran las acciones judiciales en su contra.

Algún hombre de la justicia se preguntaba, al conocer el dato, si esta vez sucederá lo mismo en Puerto Madero o si se llegará al remate del departamento donde vivió Vandenbroele en la época en la que manejaba la imprenta Ciccone. Porque esta vez el ex vice ha contado que está complicada su situación económica y que vive "con dificultades".