Los autos de la W-Series serán todos idénticos, de Fórmula 3. Foto: W-Series.
Los autos de la W-Series serán todos idénticos, de Fórmula 3. Foto: W-Series.

Antes de mitad de 2019 una nueva categoría de automovilismo pondrá en marcha sus motores a nivel mundial. Se llama W-Series -por Woman, mujer en inglés-, y participarán mujeres exclusivamente con el objetivo de fomentar que lleguen a los más altos niveles de competencia, es decir, a la Fórmula Uno.

Como promotores de la iniciativa están el expiloto de F1 David Coulthard y Adrian Newey, considerado uno de los mejores ingenieros en la historia de "La Máxima". La W-Series correrá en los circuitos de Europa más reconocidos, incluso en algunos donde lo hace la F1.

"Las mujeres se encuentran con un techo de cristal en la GP3 o Fórmula E en su curva de aprendizaje como resultado de una falta de fondos en lugar de una falta de talento, por eso se necesita una categoría nueva exclusivamente de mujeres", aseveró Coulthard.

La W-Series repartirá 1,3 millones de euros en total, y la corredora que logre el título se llevará 434.550 euros. Los autos serán todos iguales: vehículos de Fórmula 3 TauusT-318. Al haber paridad técnica, esperan que se destaquen las participantes con mayor talento. "La razón por la que tan pocas mujeres han competido con éxito en los niveles más altos de automovilismo contra los hombres es por una falta de oportunidad en lugar de por una falta de capacidad", sostuvo Newey.

Las críticas a la categoría no tardaron en llegar. Una de las más contundentes fue desde el sitio español Motorpasión, donde la periodista especializada María Vidal fue tajante: "El nacimiento de las W-Series es la peor noticia que hemos recibido en los últimos años en cuanto a lucha por los derechos de la mujer respecta".

Según planteó en el texto, donde por momentos se dirige directamente a los promotores de la categoría, el problema que las mujeres encuentran para ascender en el automovilismo es que "se topan con personas como ustedes, que creen que la mejor forma de ayudarlas a progresar es separarlas del resto de pilotos".

Para cerrar su dura crítica, Vidal se refirió, con ironía, a la ausencia de mujeres en la conducción de la categoría: "Las cabezas visibles de este proyecto de mujeres -por favor, no olvidemos esto- son David Coulthard y Adrian Newey, que da la casualidad que la última vez que los vi en persona, si no me equivoco, eran hombres".