La mantequilla Land O Lakes Inc., de Princeton, Illinois (Bloomberg / Daniel Acker/ The Washington Post)
La mantequilla Land O Lakes Inc., de Princeton, Illinois (Bloomberg / Daniel Acker/ The Washington Post)

Los consumidores no solo están consumiendo más mantequilla, sino que están dispuestos a pagar más por ella, algo que está dando grandes ganancias a los fabricantes de marcas Premium.

Las ventas globales de mantequilla al por menor aumentarán un 2.9 por ciento hasta llegar a los USD 19.4 mil millones en 2018, superando el crecimiento del 1.9 por ciento en los volúmenes de ventas, según Euromonitor International. La tendencia está avivando la expansión de las marcas internacionales que se benefician de un cambio en el consumo hacia las grasas más naturales, según Raphael Moreau, un analista de investigación de la firma de investigación en Londres.

La demanda de mantequilla, nata y otros productos ricos en grasa aumentó después de que las percepciones de los consumidores fueran influidas por estudios que indicaban menores riesgos para la salud por consumir grasas lácteas y los efectos perjudiciales de las grasas trans alternativas, según dijo el Departamento de Agricultura en un informe publicado el 14 de febrero. Eso está incrementando los precios, que alcanzaron un récord en septiembre pasado en medio de la escasez en Europa.

"Los consumidores demandan cada vez más productos lácteos ricos en grasa ya que permiten que la grasa y, por tanto, la mantequilla, vuelva a las dietas", comentó a través de un correo electrónico Hanne Soendergaard, vicepresidenta ejecutiva de marketing e innovación de Arla Foods.

Una mayor demanda de marcas Premium de alta calidad respalda las ventas de la mantequilla Lurpak de Arla para la cual "los consumidores están dispuestas a pagar un precio más alto". Los ingresos de Lurpak subieron un 8.3 por ciento en 2017, a pesar de que los volúmenes de ventas disminuyeron un 2.7 por ciento, según dijo Arla, con sede en Aarhus (Dinamarca) en su informe anual de ganancias.

Las ventas de mantequillas al por menor en América del Norte registraron una tasa de crecimiento anual del 7 por ciento desde 2012 hasta 2017, en términos de valor a tipos de cambio fijos, de acuerdo a datos de Moreau de Euromonitor. Eso se compara con un crecimiento del 2 por ciento en Europa Occidental.

"Las ventas globales de las empresas de Estados Unidos se beneficiaron fuertemente de este aumento en el consumo de mantequilla en su mercado nacional", comentó. Este fue particularmente el caso de Land O'Lakes Inc., una cooperativa con sede en Arden Hills (Minnesota), propiedad de agricultores y ganaderos, cuya marca de mantequilla es la más valiosa del mundo, según Euromonitor

Las mantequillas al estilo europeo también se están vendiendo particularmente bien a través de tiendas minoristas de alta gama, dice Michael McCully, propietario de McCully Group, una empresa de alimentos y productos lácteos de Estados Unidos.

"Hay una mayor diferenciación en el mercado de Estados Unidos ya que la mantequilla producida en el país tiene un 80 por ciento de grasa, mientras que el estándar mundial tiene un 82 por ciento de grasa", señala McCully. Más grasa, a menudo, significa más sabor. "También puedes encontrar mantequilla batida a fuego lento con mantequilla más rica en grasa, y otras mantequillas especiales".

La leche cruda se procesa para hacer mantequilla y leche desnatada en polvo, un ingrediente utilizado en todo, desde fórmulas para bebés y nueces hasta helados y salchichas. Un exceso de oferta de leche desnatada y los precios bajos correspondientes, han hecho que los procesadores de productos lácteos se muestren reacios a aumentar la producción, limitando efectivamente los suministros de mantequilla.

Junto a la fuerte demanda de muchos mercados, eso debería mantener los precios altos.

"Mirando hacia el 2018, la fijación de precios de la mantequilla, aunque es significativamente menor, es probable que siga siento alta históricamente ya que las acciones tomarán tiempo para reponerse con precios tan débiles", remarca Ciaran Aylward, economista de Ornua Co-operative, con sede en Dublín, que fabrica Kerrygold, la tercera marca de mantequilla más valiosa del mundo.

Los precios europeos de la mantequilla se dispararon a USD 8,000 la tonelada en septiembre pasado, cuando los precios eran de unos USD 3,000 / la tonelada en marzo de 2016. Si bien los precios cayeron en el cuarto trimestre de 2017, en lo que va de 2018 se han incrementado por encima del 19 por ciento para los exportadores de Nueva Zelanda, el mayor exportador de mantequilla del mundo.

A más largo plazo, los precios se fortalecerán en 2018 pero disminuirán en los próximos años antes de alcanzar nuevos máximos, según el pronostico de USDA.

En la actualidad es probable que los principales compradores de mantequilla retrasen los pedidos hasta que la producción de leche europea aumente en la primavera, cuando se espera que también se incrementen los suministros (para suavizar los precios), según cuenta Steve Spender, director de Fresh Agenda, una firma de asesoría e investigación de alimentos con sede en Melbourne. Spencer remarca su sorpresa al ver cuán resilientes eran los mercados de mantequilla más afluentes en el sudeste asiático en medio de los altos precios.

"Cuando los precios subieron bruscamente en todo el mundo, algunos mercados no se inmutaron, y la demanda se mantuvo. La industria mundial ha hecho un buen trabajo convenciendo a los consumidores de que esto es una buena grasa y mejor, y no hay nada como probar lo leales que son los clientes, a pesar del aumento de los precios".

No es solo la mantequilla la que se beneficia del renovado gusto de los consumidores por las grasas animales. Danone, el mayor fabricante de yogurt del mundo, comenzó a vender una versión completa de su marca Activia en la región nórdica, "lo que nadie hubiera esperado que existiera hace unos años", dice el presidente y director ejecutivo, Emmanuel Faber.

"Existe un enfoque muy segmentado de lo que los consumidores consideran saludable o no", dijo Faber a los analistas e inversores en una conferencia telefónica para tratar las ganancias del cuarto trimestre. "Claramente, el azúcar no es lo que quieren ver, pero la grasa, incluida la grasa animal, es una tendencia que está regresando", señala.