Donald Trump, presidente de EEUU (REUTERS/Leah Millis)
Donald Trump, presidente de EEUU (REUTERS/Leah Millis)

Al presidente Donald Trump, las filtraciones lo enloquecen y el anonimato lo enfurece. Así que la publicación de “A Warning”, el nuevo libro de “Anonymous” (Anónimo), un alto funcionario no identificado del gobierno de Trump que primero escribió un artículo de opinión acerca de la Casa Blanca actual para The New York Times, hizo que el presidente tuviera un pésimo viernes.

Estas son algunas conclusiones de lo que expone y lo que no expone el libro.

La imagen que muestra del presidente y de la casa blanca es desalentadora pero no nueva

“La Casa Blanca simplemente está deshecha”, dice el autor en determinado momento. En otro pasaje, escribe que el presidente a menudo actúa llevado por sus impulsos, incluso cuando ya lo disuadieron de hacer algo, ya sea en relación con asuntos de política o acerca de un posible despido de algún miembro del Gabinete.

“No puede contener sus impulsos cíclicos por mucho tiempo”, escribe el autor.

Su falta de interés en otras instancias del gobierno es un tema constante del libro.

“No te preocupes por el Congreso”, supuestamente le dijo a uno de sus colaboradores. “Solo haz lo que tengas que hacer”.

Estas ideas no exploran terrenos nuevos; estos temas se abordaron, con mayor detalle, en los libros de Michael Wolff y Bob Woodward a principios de la presidencia de Trump. Ambos autores describieron su presidencia como aberrante y potencialmente peligrosa, y presentaban situaciones detalladas en las que describían el comportamiento del presidente.

A lo largo de “A Warning”, hay descripciones de Trump desafiando en repetidas ocasiones los límites de la ley, o en algunos casos, ignorándolos por completo. El autor se lo atribuye en parte a su falta de conocimiento del poder ejecutivo porque toda su vida se ha dedicado a los negocios y no a la política.

“Para ser sinceros, cuando Trump sugiere hacer algo ilegal, no necesariamente es porque sea perverso”, escribe el autor.

No obstante, el autor describe a Trump sin tapujos como un hombre inculto e intelectualmente apático que a veces se encuentra sumamente frustrado por las filtraciones.

Anonymous narra pocos episodios nuevos, aparte de escribir acerca de los colaboradores que comentan sobre usar la vigésimo quinta enmienda para destituir a Trump y de que los funcionarios posiblemente renuncien en masa. A menudo describe a los colaboradores preguntando: “¿Qué diablos pasó?” como reacción a algo que el presidente acababa de hacer.

Por ejemplo, el autor recuerda “de manera vívida” un momento en que “una funcionaria” llamó al autor la noche en que un “alto director de inteligencia” fue a testificar a Capitol Hill. “’El presidente está furioso’, me dijo”, escribe el autor. “Parece que quiere que despidan a alguien en la mañana”.

“‘¿Qué diablos sucedió?’ pregunté. Ella me explicó que el director de la agencia dio una evaluación sobre uno de los adversarios extranjeros de Estados Unidos. La conclusión contradecía lo que Trump había estado diciendo públicamente”.

“Anonymous” escribe con autoridad

Una de las diferencias fundamentales entre los libros anteriores y este es que se considera como el relato de una persona infiltrada.

Hay momentos en que es evidente que Anonymous ha visto a Trump en situaciones privadas, o bien, ha hablado con muchas personas que lo han hecho.

En un pasaje del libro, el autor escribe que el presidente anunció que quería reducir el número de jueces, una declaración que coincide con el consabido desinterés de Trump por la autoridad y otras instancias del gobierno.

Otros momentos que relata, los cuales parecen vistos desde la perspectiva de un observador invisible, son los detalles de las interacciones de Trump con Jared Kushner.

“Jared, no tienes idea de lo que estás hablando, ¿sí?”, se cita al presidente exasperado en algún momento. “De verdad, no lo sabes”.

En otros momentos, escribe el autor, el tránsito de Kushner por una serie de asuntos de política lo orilla a defender a los funcionarios sauditas y tratar de empatizar con las inquietudes de estos sobre Yemen.

El presidente con frecuencia se ha molestado con Kushner cuando hay otros colaboradores presentes, lo cual sonará conocido para varios funcionarios de la Casa Blanca, actuales y anteriores.

...Pero a veces desentona

Hay momentos fundamentales en que parece que “Anonymous” está ocultando una falta de conocimiento directo al repetir simplemente historias de conocimiento público sobre las palabras o el comportamiento de Trump.

Eso incluye referencias a los comentarios despectivos acerca de la apariencia de las mujeres, muchos de los cuales ha hecho en público durante muchos años.

También incluye algunos de los momentos más álgidos de su gobierno, como sus comentarios sobre el mitin de los supremacistas blancos y la violencia en Charlottesville, Virginia, sin ofrecer ninguna información realmente nueva, además de afirmar que sus colaboradores se quedaron boquiabiertos con sus comentarios.

De manera más específica, algunos episodios son equívocos, como lo que sucedió en torno a la partida de Dan Coats, el ex director de la inteligencia nacional, y su adjunta, Sue Gordon. Se sugiere que dejaron el cargo debido a un simple despido, mientras que en realidad se trató de una situación más complicada.

El presidente detestará el libro

La conclusión de Anonymous de que el presidente está dirigiendo quizás la Casa Blanca más incompetente y disfuncional de la historia irritará y molestará a Trump. Pero lo que tal vez le moleste más es la descripción de su falta de aptitud para el cargo y de su poco interés por adaptarse al puesto o aprender acerca del gobierno que encabeza.

En varias ocasiones, Anonymous afirma que Trump no logra entender la dinámica básica de gobernar y, por ejemplo, le solicita al fiscal general que realice tareas que no le corresponden, o le pide a Kushner que asuma funciones diversas. “Le dice al secretario de la Defensa que haga cosas que son la responsabilidad del secretario de Estado”, escribe el autor. “Le pide al fiscal general que haga cosas que le corresponden al director de inteligencia nacional. A veces le dice a su yerno, Jared Kushner, que haga todos los trabajos al mismo tiempo, como reconfigurar la asistencia para los veteranos de Estados Unidos, negociar la paz en Medio Oriente, encabezar la reforma judicial y llevar a cabo conversaciones de asuntos delicados con los aliados extranjeros”.

Trump, quien es sensible a las críticas de que pasa por alto los informes que le proporcionan y de que quizá no esté a la altura del puesto, se erizaría al verse representado como una versión de Chance, el ingenuo jardinero que se la pasa viendo la televisión, del libro y la película “Being There” (Desde el jardín) quien, a través de una serie de malentendidos, adopta el nombre de Chauncey Gardiner y se convierte en un alto asesor de un personaje de Washington.

Pero los colaboradores de Trump le están advirtiendo que no haga caso del libro, ya que eso solo le dará más presencia.

Hasta ahora, eso ha funcionado.

c.2019 The New York Times Company