Puerta del apartamento de Mireille Knoll, judía superviviente de la ocupación, asesinada en marzo de 2018 en París. Según el cómplice del asesino, fue apuñalada por Yacine, un joven que aseguraba que “los judíos tienen una buena situación financiera”. (Reuters)
Puerta del apartamento de Mireille Knoll, judía superviviente de la ocupación, asesinada en marzo de 2018 en París. Según el cómplice del asesino, fue apuñalada por Yacine, un joven que aseguraba que “los judíos tienen una buena situación financiera”. (Reuters)

Nota publicada por RFI

El primer ministro francés alertó este viernes que los actos contra los judíos aumentaron un 69% durante los primeros nueve meses del año. El gobierno promete medidas para luchar contra el antisemitismo en las escuelas y en internet.

"Estamos muy lejos de haber acabado con el antisemitismo. Acabo de revisar las cifras más recientes sobre la evolución de los actos antisemitas en nuestro país. Son implacables", escribe Édouard Philippe este viernes en un artículo publicado en su cuenta de Facebook.

"Aunque habían estado disminuyendo en los dos últimos años, estos actos aumentaron en más de un 69% durante los primeros 9 meses el año 2018", apunta.

Estas cifras preocupan sobre todo porque "son una tendencia, son homogéneas durante los nueve meses", subraya Frédéric Potier, responsable interministerial de la lucha contra el racismo, el antisemitismo y el odio anti-LGBT. Dos tercios de estas cifras forman parte de amenazas, mientras un tercio son actos materiales y no tienen en cuenta los contenidos antisemitas en internet.

Para responsables de la comunidad judía, estas cifras "no son una sorpresa", según Francis Kalifat, presidente del Consejo Representativo de las Instituciones Judías de Francia (Crif). "El antisemitismo está profundamente enraizado en nuestro país (…) Llegamos a niveles que van a volverse insoportables", afirmó entrevistado en el canal de televisión LCI.

"No podemos seguir sumando planes de lucha contra el antisemitismo, porque constatamos que estos planes consecutivos no logran absorber este cáncer que gangrena nuestra sociedad", dijo con resignación.

Por su parte, el primer ministro asegura que a partir de mediados de noviembre un equipo del ministerio de Educación podrá intervenir para apoyar a los docentes confrontados al antisemitismo. Además, promete que trabajará para lograr una legislación que permita retirar rápidamente "contenidos de odio" de internet y las redes sociales.

Entre las primeras reacciones políticas al anuncio, el alcalde de Meaux y ex ministro conservador Jean-François Copé (Los Republicanos) estimó que es necesaria una "alerta absoluta". "El aumento del antisemitismo en proporciones tan fuertes son la muestra de una sociedad en la que la violencia, la permisividad y la banalización de este tipo de comportamientos y actos deben ser detenidos de inmediato", enfatizó.

Desde la extrema derecha en cambio juzgan que el gobierno se niega a identificar la fuente del problema. "Para luchar contra el antisemitismo, hay que concentrarse en su raíz y tener la valentía de combatirlo. Abrir los ojos frente a la causa es ya un primer paso. ¡No hay que ser débil contra el islamismo radical!", escribió en su cuenta de Twitter el diputado de Agrupación Nacional (Ex Frente Nacional) Louis Aliot.

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