Uno de los bebés más pequeños que han nacido en los últimos años pesó casi igual que una barra de chocolates, 0.3 kilogramos. Manushi nació 12 semanas antes de los nueve meses y su pie era la mitad del tamaño del dedo de la mano de su padre.

La niña, de Rajasthan, India, midió 21 centímetros, lo que la convirtió en una de las bebés prematuras más pequeñas que hayan nacido en Asia.

Su nacimiento fue dramático, por poco no sobrevive: no respiraba, su piel era tan frágil como un papel y sus órganos no estaban desarrollados. La pequeña permaneció seis meses en el hospital recuperándose. Cuando fue dada de alta pesaba 2.3 kilogramos.

Los padres esperaban lo peor: Manushi tenía 0.5% chance de sobrevivir sin sufrir daño cerebral. Sin embargo, luego que le realizaron algunos estudios, aparentaba estar normal.

Seeta, la madre de Manushi, de 48 años, y Giriraj, el padre, de 50, dijeron: "Ella luchó y luchó y luchó contra todos los pronósticos, y lo pudo lograr".

Durante el embarazo, Seeta sufrió de presión alta y una prueba de ultrasonido reveló ausencia de la sangre de la madre hacia el feto. El 15 de junio,  con 28 semanas de embarazo, la mujer tuvo que ser internada en el hospital.

Cuando nació, Manushi fue puesta en una incubadora y transferida a una sala de recuperación.

"Cuando el bebé nació no teníamos certeza de qué podía ocurrir. No podía respira, entonces le pusimos un respirador para expandir sus diminutos y poco desarrollados pulmones", dijo el doctor Janger.

Los médicos no la podían alimentar porque su estómago tampoco estaba desarrollado.

Durante los primeros días de nacida, Manushi perdió peso, sin embargo, luego de siete semanas empezó a tomar leche. Además, le fue practicada una transfusión de sangre. Y, a pesar de los problemas, la bebé pudo salir con vida y con buena salud del hospital.

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