A plena luz del día y en una unidad de medicina familiar del IMSS, en Cajeme, Sonora, un sicario entró para rematar a un hombre, quien momentos antes había ingresado a la clínica.

El tiroteo ocurrió a las 16:30 horas, en los pasillos del Hospital General Regional, lo que causó pánico entre los pacientes y médicos.

Según el Informe Policial Homologado (IPH) de la Policía Municipal que acudió al lugar, en el hecho murió un guardia de seguridad privada, identificado como Roberto Antonio "N", de 40 años, quien fue agredido de manera directa por el presunto sicario al intentar detenerlo.

Además, el paciente José Avelino M. O., de 28 años, resultó lesionado por esquirla en un brazo. El herido había ingresado ayer por arritmia cardíaca.

Se reportó que el presunto responsable entró al área de urgencias del IMSS y disparó contra el joven y al tratar de impedir el crimen, el guardia de seguridad resultó gravemente herido, por lo que fue auxiliado por los médicos, pero minutos después falleció.

La balacera causó pánico entre los pacientes y médicos (Foto: Especial)
La balacera causó pánico entre los pacientes y médicos (Foto: Especial)

Personal de Servicios Periciales de la Fiscalía General de Justicia del Estado realizaron el levantamiento y traslado del cuerpo a Medicina Legal.

El elemento de seguridad se convirtió en el ejecutado número 19 de diciembre y el 399 del 2019 en el municipio de Cajeme.

En tanto, el IMSS en Sonora condenó los hechos de violencia e informó que reforzará la seguridad en el hospital, así como en el resto de nosocomios para seguridad de los derechohabientes y trabajadores del instituto.

Para esto, elementos de la Guardia Nacional, Secretaría Estatal de Seguridad Pública y Policía Municipal ya se coordinan para reforzar la vigilancia de los hospitales.

Los ataques letales contra los pacientes de los hospitales se han convertido en una constante que no es ni investigada ni castigada por las autoridades.

El pasado 28 de noviembre, criminales secuestraron, a punta de pistola, a cuatro hombres de un hospital comunitario en Juventino Rosas, Guanajuato.

Los sujetos estaban en la clínica tras ser víctimas de un asalto a un negocio ubicado en la zona centro del municipio.

Convalecientes y con graves heridas, los heridos fueron sustraídas por un grupo armado que se los llevó con rumbo desconocido.

(Foto: Especial)
(Foto: Especial)

Al tiempo, en Apaseo El Grande se informó que un comando ingresó a la fuerza a un hospital comunitario. Aproximadamente a las 23:00 horas del miércoles, varias personas llegaron abordo de una camioneta y tumbaron la reja de entrada.

Enseguida bajaron varios de los tripulantes y se dirigieron al interior del hospital en donde dispararon y asesinaron a un hombre que era atendido de una herida de bala.

En otro incidente, del 21 de noviembre, en el Hospital General de Salvatierra, se reportó al sistema de emergencias que sujetos armados irrumpieron en el edificio del nosocomio para extraer a un individuo que estaba siendo atendido por el personal médico.

Los informes indican que los guardias de seguridad del lugar, así como doctores y enfermeras fueron amagados por los presuntos criminales, para que no alertaran a las autoridades.

Una vez con el objetivo asegurado, el grupo salió y abordó un vehículo en el que huyeron rápidamente. El cadáver de la víctima fue localizado destazado y con un narcomensaje.

En ninguno de los casos se habría procesado penalmente a personas por su rol en estos ataques, de los cuales la mayoría se trató de una pugna entre grupos criminales.

Además, en las agresiones en hospitales no sólo se atenta contra los objetivos, también el personal ha sido víctima. Por estos casos, el gobierno debe exigir que haya investigaciones y medidas de justicia.

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