(Foto: Twitter/@jesuslagunero)
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El pasado domingo se registro una ejecución en pleno desfile por el aniversario de la Revolución Mexicana en la ciudad de Torreón, Coahuila. Se trató de Juana Mireya Fernández, quien fue asesinada en pleno evento público. A 24 horas del suceso, las primeras averiguaciones apuntan a que el crimen contra la mujer de 50 años de edad tuvo como móvil una herencia familiar.

Este lunes, el fiscal Gerardo Márquez Guevara, dijo en conferencia de prensa que posiblemente fue la mala relación de la mujer con su hijastro lo que devino en esta tragedia. Aunque el funcionario no reveló la identidad del marido de la profesora, dijo que murió a principios de año y dejó una herencia considerable que era disputada por Guevara y su hijastro.

La disputa por los bienes inmuebles y la mala relación de la víctima con los familiares de su esposo detonaron que Salvador "N" le pagara a una tercera persona por matar a su madrastra y así poder quedarse con la herencia. La Fiscalía General del Estado lo identificó como el autor intelectual del crimen, aunque el Nuevo Sistema de Justicia Penal identifica su participación como “determinador”. Presuntamente, el acusado se desempeña como profesor de educación física en Torreón.

El gobierno estatal espera capturar en las próximas horas al autor material del homicidio, a fin de que se esclarezca el crimen.

Fue en torno de las 10:40 horas de la mañana del domingo cuando una serie de detonaciones de arma de fuego provocaron caos y pánico entre la multitud que asistió al desfile para conmemorar el 109 aniversario de la Revolución. Los hechos se suscitaron en la avenida Allende y la calle González Ortega, a un costado de la Alameda Zaragoza.

En el ataque, la víctima recibió dos disparos, uno en la cabeza y otro en la espalda. De acuerdo con varios testigos, fue un hombre vestido con ropa oscura y gorra negra quien descendió de una camioneta y atacó directamente a la profesora.

La situación desató el pánico y desesperación entre la población, ya que cientos de niños pertenecientes a planteles educativos de la región participaban en el acto cívico. En consecuencia, el desfile fue suspendido minutos antes de lo que se tenía programado.

En grabaciones difundidas en redes sociales se aprecia cómo familias y menores de edad corren tras escucharse los balazos. “A la iglesia, métete a la iglesia”, se escucha decir a uno de los presentes mientras los demás corren en distintas direcciones.

De inmediato se activó el código Rojo en la ciudad, lo que desató una fuerte movilización policiaca en la zona. Aunque las primeras versiones apuntaban a que se había desatado una balacera, la Fiscalía estatal y los cuerpos de seguridad confirmaron que se trató de un asesinato dirigido.

Por su parte, Seguridad Pública de Torreón lamentó y confirmó lo ocurrido. Mediante un mensaje en Twitter, indicó que la situación ya había sido controlada.

“A la ciudadanía en general, informamos que el desfile tradicional del 20 de noviembre, ha concluido en tranquilidad; los hechos aislados lamentables que se registraron en las cercanías de la Alameda Zaragoza, están controlados por los diferentes cuerpos policiacos”, indicaron.

En un segundo mensaje aseguró que “la Dirección de Seguridad Pública se encuentra reforzando la seguridad de la ciudad, coordinado con todas las dependencias en la materia”.

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