Las escenas que se observaron el pasado jueves 17 de octubre en Culiacán, Sinaloa por la captura de Ovidio Guzmán López, uno de los hijos de Joaquín “El Chapo” Guzmán, propias de una zona de guerra, recordaron a las vividas hace siete años en la zona conurbada de Guadalajara en el estado mexicano de Jalisco y en otros municipios de Colima.

El 27 agosto de 2012, corrió el rumor que Nemesio Oseguera Cervantes alias “El Mencho”, líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) había sido capturado, lo que desató una ola de 28 narcobloqueos en la zona metropolitana de Guadalajara y diversos municipios, así como otros seis en el estado de Colima.

Versiones periodísticas señalan que Nemesio Oseguera estuvo detenido durante dos horas pero que fue liberado por órdenes del entonces gobernador de Jalisco, el panista Emilio González Márquez. La liberación habría contado con el apoyo del Gobierno federal, encabezado por Felipe Calderón.

El día de la detención de “El Mencho", los sicarios del Cártel Jalisco Nueva Generación demostraron el poderío de esa organización criminal al derribar un helicóptero de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) con dieciocho militares y policías federales que perseguían a Nemesio Oseguera Cervantes y a su estado mayor. El saldo oficial fue de seis efectivos y ocho presuntos delincuentes muertos, más varios heridos.

Los bloqueos en Jalisco durante la jornada de violencia de agosto de 2012. (Foto: Twitter)
Los bloqueos en Jalisco durante la jornada de violencia de agosto de 2012. (Foto: Twitter)

Momentos después, el terror se apoderó de la población. En intersecciones de avenidas y cruces estratégicos de carreteras de Guadalajara, Tlaquepaque, Tonalá, Tlajomulco, Zapopan, Puerto Vallarta, La Barca, Capilla de Guadalupe, San Ignacio Cerro Gordo, Ciudad Guzmán, Jamay, Tizapán El Alto y Tuxcueca; y en 6 más de Colima, se obstruyó el tránsito, atravesando autos, camiones pesados y autobuses urbanos, casi todos en llamas.

También prendieron fuego a once sucursales bancarias, a varias gasolineras y a otros negocios. Los bloqueos de calles e incendios se extendieron a Michoacán, Colima y Guanajuato.

La captura de “El Mencho” fue confirmada tres años después por el periódico El Universal, el cual, mediante un informe, daba cuenta de que en aquella ocasión la Secretaría de Marina (SEMAR) sí detuvo al capo y fue entregado a las autoridades estatales que decidieron liberarlo.

Mediante informes confidenciales, la reportera Silvia Otero denunció que Nemesio Oseguera contaba con una red de protección de autoridades locales. La información fue validada con fuentes de seguridad del gobierno federal.

“El documento revela que El Mencho sí fue detenido ese día (27 de agosto de 2012), lo que explica la virulenta reacción de los integrantes del cártel. Sin embargo, su captura representó exponer a las autoridades que tenían algún nexo con la organización criminal y se operó su libertad”, se lee en el reportaje.

Los bloqueos de agosto de 2012 se multiplicaron en carreteras de Jalisco y Colima. (Foto: Especial)
Los bloqueos de agosto de 2012 se multiplicaron en carreteras de Jalisco y Colima. (Foto: Especial)

El secretario de Seguridad Pública en Jalisco en aquel momento, Luis Carlos Nájera Gutiérrez de Velasco, presuntamente fue quien convenció al gobernador González Márquez de que no convenía la captura de “El Mencho”. Nájera Gutiérrez es señalado como “uno de los protectores de las operaciones del CJNG”.

La decisión del gobierno estatal se dio “al más alto nivel”, por lo que integrantes de la Secretaría de Marina, quienes capturaron al capo, mostraron su malestar.

Luis Carlos Nájera laboró todavía en la siguiente administración de Jalisco, presidida por Aristóteles Sandoval Díaz. En el informe de El Universal se indica que en 2014, el funcionario rompió con “El Mencho”, supuestamente por el apoyo que realizó el CJNG a grupos de autodefensas en Michoacán.

El 21 de mayo de 2018, Luis Carlos Nájera sufrió un atentado que creó una gran movilización en Guadalajara, dejando un saldo de varias personas heridas así como las muertes de una madre y su hijo, quienes sufrieron quemaduras por el incendio de un camión del transporte público. Días más tarde, Nájera Gutiérrez renunció a su cargo.

¿Quién es El Mencho?

Nemesio Oseguera Cervantes, alias “El Mencho”, el líder del CJNG. (Foto: Archivo)
Nemesio Oseguera Cervantes, alias “El Mencho”, el líder del CJNG. (Foto: Archivo)

Nemesio Oseguera Cervantes, originario de la región de Tierra Caliente Michoacán, es el fundador y líder del Cártel Jalisco Nueva Generación.

De acuerdo con un comunicado del Departamento del Tesoro de Estados Unidos, fechado en abril de 2015, El Mencho ha estado profundamente involucrado en actividades de tráfico de drogas desde los años noventa.

En 1994, la corte estadounidense del Distrito Norte de California lo condenó a tres años de prisión por conspiración para distribuir heroína. Tras su liberación, regresó a México, donde se desempeñó como agente de policía en Cabo Corrientes y Tomatlán, en el estado de Jalisco. Tiempo después abandonó la policía y regresó a sus actividades dentro del narcotráfico en el (ahora extinto) Cártel del Milenio, aliado del capo del Cártel de Sinaloa, Ignacio Coronel Villarreal, alias Nacho Coronel.

En 2010, tras la muerte de Nacho Coronel y la captura del líder del Cártel del Milenio, Óscar Orlando Nava Valencia, alias El Lobo, el Cártel del Milenio se dividió en dos facciones: Los Torcidos y La Resistencia, las cuales iniciaron una batalla por el control del narcotráfico en Jalisco. Los Torcidos derivaron en lo que actualmente es el CJNG, con El Mencho como su líder.

Bajo el mando del Mencho, el CJNG comenzó a expandir y consolidar su control sobre el narcotráfico en Jalisco y en estados vecinos, enfrentándose a los cárteles rivales Los Zetas y Los Caballeros Templarios. Al día de hoy, es el Cártel más poderoso de México, con presencia en 22 estados del país.

Nemesio Oseguera Cervantes es el principal objetivo del Gobierno federal y de Estados Unidos, aunque a decir del presidente Andrés Manuel López Obrador, su administración no va por “las cabezas” del narco, sino que su objetivo es lograr la pacificación del país. E incluso, el 30 de enero de 2019, casi al término de su conferencia mañanera, López Obrador aseguró que “no hay guerra” contra el narco: “Oficialmente ya no hay guerra. Nosotros queremos la paz”, aseguró.

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