Los taxistas buscan generalmente mujeres jóvenes (Foto: archivo)
Los taxistas buscan generalmente mujeres jóvenes (Foto: archivo)

Ante las crecientes denuncias sobre abusos sexuales cometidos por taxistas en contra de mujeres, la Procuraduría General de Justicia de la Ciudad de México (PGJCDMX) elabora perfiles de los acusados y su forma de operación, así como de sus víctimas.

Hasta ahora, ya se logró establecer un patrón sobre el tipo de víctimas que buscan los choferes de taxi: jóvenes de entre 19 y 28 años, solas y que van saliendo de sus trabajos, bares o centros de diversiones entre las 00:00 y 03:00, principalmente los sábados.

Aunque algunos otros actúan sobre características físicas específicas, como Juan Carlos "N", detenido en la bohemia colonia Condesa, quien buscaba sólo mujeres morenas claras, altas y de clase media.

Además de la Condesa, estos taxistas operan también las colonias Roma, Condesa, Nápoles, Polanco y Santa Fe, aunque el 80% de los abusos se consuman en calles de la alcaldía Álvaro Obregón que se caracteriza por tener muchos callejones, reveló una investigación del diario El Universal.

Los violadores trabajan tanto para sitios establecidos como para aplicaciones (Foto: archivo)
Los violadores trabajan tanto para sitios establecidos como para aplicaciones (Foto: archivo)

El diario detalla que independientemente de si son taxistas de sitio o de alguna aplicación, siempre el trato es muy amable, tratan de que sus víctimas entren en confianza, les ofrecen agua y les ponen música a su gusto. Cuando entran en confianza las amagan con un arma y las obligan a bajar la mirada para evitar que puedan reconocer alguna característica del auto, como el número económico.

Una vez consumado el delito, abandonan a las mujeres y vuelven a su trabajo, muestra de ello fue el caso de un conductor que en una sola noche abusó de tres mujeres.

Aunque en lo que va del año la Procuraduría ha recibido formalmente 21 denuncias sobre abusos sexuales cometidos por taxistas, todos los días mujeres comparten en redes sociales historias de abusos por parte de los conductores.

El último caso fue el de Brenda de la Mora, quien la madrugada del sábado 17 de agosto solicitó un viaje de Uber para ir de la Central del Norte en la Ciudad de México, hacia Polanco.

Los culpables generalmente se ubican cerca de bares o centros de diversión (Foto: archivo)
Los culpables generalmente se ubican cerca de bares o centros de diversión (Foto: archivo)

Tomó todas las precauciones, como compartir el trayecto y asegurarse que todos los datos como el nombre del conductor, placas y modelo del vehículo coincidieran, pero no fue suficiente. El chofer identificado como Erick Alberto, intentó secuestrarla y llevarla al municipio de Ecatepec, en el conurbado Estado de México.

"El conductor desde que me vio sabía perfectamente lo que iba a hacer. Tuve la suerte de escapar, hoy tal vez sería una más entre las cientos de mujeres que están matando porque pueden y nadie hace nada", compartió en su cuenta de Twitter.

Narra que el conductor la tenía abrazada y con el arma en la cara, sin embargo, logró alcanzar el volante y descontrolar el carro, lo que aprovechó para abrir la puerta y lanzarse desde el auto.

"Y entonces me pude safar, porque me tenia abrazada con el arma en mi cara. Logre alcanzar el volante para descontrolar el coche, porque preferí morir prensada en un accidente que quién sabe dónde y cómo", señaló.

A pesar de que el conductor empezó a circular en reversa para alcanzarla, logró escapar.

"Me aventé del coche, di como 3 vueltas, me paré, corrí y grité con un miedo y una desesperación en tacones literalmente por mi vida. Ninguna, ninguna persona merece sentir que debe luchar por su vida, simplemente porque otra persona piensa que puede arrebatarla nomás porque sí", finalizó.